El tema de desplazamiento forzado gana terreno en El Salvador

Durante el 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa" liderado por FUNDASAL, el ACNUR dio a conocer su mandato y la caracterización de movilidad interna a causa de la violencia en El Salvador, un ejercicio del Gobierno que dimensiona el desplazamiento interno a causa de la violencia en el país.

Jorge Álvarez, Oficial de Protección de la Oficina Nacional de ACNUR El Salvador, conversa sobre el mandato del ACNUR y el trabajo que realiza en El Salvador.   © FUNDASAL

SAN SALVADOR, El Salvador – Entre el 26 y 29 de septiembre, la academia, organizaciones de la sociedad civil y el ACNUR, la Agencia de la ONU para los refugiados, se reunieron en el marco del 5° Congreso “Hábitat, migración y justicia restaurativa”, organizado por la Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima (FUNDASAL). Discutiendo y compartiendo experiencias sobre las transformaciones del hábitat en el contexto latinoamericano, a su vez se pusieron sobre la mesa las temáticas de migración, desplazamiento forzado y justicia restaurativa.

Los retos en América Latina sobre habitabilidad y sostenibilidad de vida son innumerables. “Uno de los efectos visibles es la migración y el desplazamiento forzado, que si bien son fenómenos históricos generados a partir de condiciones de exclusión social, se van incrementando no solo hacia otros países sino también en el mismo territorio de un país”, menciona un comunicado de FUNDASAL. La violencia estructural sumada a la inseguridad aumenta los riesgos para la población, quienes ya enfrentan una tenencia de tierra limitada o en peligro, explica el comunicado.

El ACNUR, por su lado, dio a conocer su mandato a nivel global y en El Salvador, con el fin de darle visibilidad a la temática de desplazamiento forzado por violencia que afecta al país y al Norte de Centroamérica. Para este propósito, se socializaron los principales resultados del informe oficial "Caracterización de la movilidad interna a causa de la violencia en El Salvador", el cual refleja la situación de desplazamiento interno en el país.

  • Claudia Blanco, Directora Ejecutiva de FUNDASAL, imparte la ponencia de inauguración del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa.
    Claudia Blanco, Directora Ejecutiva de FUNDASAL, imparte la ponencia de inauguración del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa.  © FUNDASAL
  • Inauguración del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa" realizado del 26 al 29 de septiembre en El Salvador.
    Inauguración del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa" realizado del 26 al 29 de septiembre en El Salvador.  © FUNDASAL
  • ACNUR acompaña las rutas comunitarias del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa".
    ACNUR acompaña las rutas comunitarias del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa". © ACNUR/Óscar Ramírez
  • Inauguración del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa" realizado del 26 al 29 de septiembre en El Salvador.
    Inauguración del 5° Congreso "Hábitat, migración y justicia restaurativa" realizado del 26 al 29 de septiembre en El Salvador.  © FUNDASAL

De acuerdo al informe, el 42% de las familias movilizada internamente por violencia tuvo que abandonar sus viviendas. El reporte continua detallando que solo el 36% de estas familias poseen viviendas en sus lugares de destino. Esto no es solo el reflejo del impacto de fenómenos de desplazamiento, sino también de los retos económicos que enfrentan estas familias una vez movilizadas, que incluyen el alquiler de vivienda, la ocupación de terrenos baldíos o la acogida con familiares.

A través de una visita a una ruta comunitaria en el norte de El Salvador, se evidenció el impacto del desplazamiento forzado y de la migración en las comunidades salvadoreñas. Concebido como un proyecto de vivienda y turismo sostenible, las comunidades de esta zona han trabajado un modelo de vivienda enmarcado por la autogestión y principios comunitarios.

Paralelamente a este esfuerzo de cohesión comunitaria, se observaba el impacto del desplazamiento interno y del retorno forzado de personas en las comunidades. Una persona en la comunidad que ha sido desplazada internamente compartió que “[cuando alguien huye, piensa en que] la vida no vuelve. Las cosas materiales se hacen, pero la vida no. [Ahora pensamos] ¡Vamos a tener una vivienda propia! Para tener la tranquilidad de que nadie nos va a sacar.”

El ACNUR en El Salvador trabaja con instituciones del Estado, sociedad civil y personas de interés en el marco de una estrategia para la situación de violencia en el Norte de Centroamérica, la cual busca fortalecer los mecanismos de protección para las personas que son forzadas a huir de sus hogares por la persecución ligada a la violencia. En la región, el ACNUR trabaja de la mano de los estados, la sociedad civil, el sector privado, comunidades de acogida y población desplazada y refugiada para poner en marcha el Marco Integral Regional de Protección y Soluciones (MIRPS).