Asilo y Migración

La migración no regulada no es segura; e incluso puede dañar la integridad de los sistemas de asilo y alimentar la hostilidad pública hacia todos los ciudadanos extranjeros, independientemente de su estatus legal. También puede dar lugar a controles fronterizos restrictivos que pueden no abordar los derechos y las necesidades de las personas en movimiento, incluido el derecho de los refugiados a solicitar protección internacional, y que pueden dar lugar a la devolución, y otras  violaciones de los derechos humanos.

Por lo tanto, ACNUR se esfuerza por abordar las cuestiones de migración que afectan a los refugiados y otras personas de su interés, incluidos los solicitantes de asilo, los desplazados internos y las personas apátridas. En determinadas circunstancias, la Asamblea General ha pedido al ACNUR que contribuya con su experiencia en los procesos relacionados con la migración.

Teniendo esto en cuenta, ACNUR se centra ampliamente en:

  • Buscar asegurar que las políticas, prácticas y debates de gestión de la migración tengan en cuenta las necesidades particulares de protección de las personas solicitantes de asilo, refugiadas y apátridas, y que reconozcan el marco legal existente para satisfacer esas necesidades;
  • Asistir a los Estados y socios a enfrentar los desafíos en la gestión del asilo y la migración de una manera que sea sensible a los problemas de protección;
  • Identificar la migración, la trata y los desarrollos relacionados que afectan a las personas bajo el mandato de ACNUR, y
  • Apoyar una gobernanza más sólida y una mayor observancia del carácter universal de los derechos humanos, incluidos los derechos de todas las personas en movimiento, independientemente de su estatus legal, de manera que refuercen los principios y la práctica de la protección internacional de refugiados.

Para respaldar estos objetivos, ACNUR recopila y analiza datos y tendencias, desarrolla políticas y orientaciones, implementa programas y proporciona apoyo operacional a gobiernos y otras partes interesadas sobre movimientos mixtos y cuestiones relacionadas, como la trata de personas y la protección en el mar.

¿Refugiado o migrante?
Los refugiados son personas que no pueden regresar a su país de origen debido a un temor fundado de persecución, conflicto, violencia u otras circunstancias que hayan perturbado seriamente el orden público y que, como resultado, requieran protección internacional.

La tendencia a confundir a los refugiados y los migrantes, o referirse a los refugiados como una subcategoría de migrantes, puede tener graves consecuencias para la vida y la seguridad de las personas que huyen de la persecución o el conflicto.

Sin lugar a dudas, todas las personas que se desplazan entre países merecen pleno respeto de sus derechos humanos y su dignidad. Sin embargo, las personas refugiados son un grupo específicamente definido y protegido en el derecho internacional, porque la situación en su país de origen les imposibilita el regreso a sus hogares. Llamarlos por otro nombre puede poner sus vidas y su seguridad en peligro.

La importante distinción entre refugiados y migrantes fue reconocida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes.