Son los individuos o grupos de personas que han sido
forzados a huir de sus hogares para escapar del conflicto
armado, la violencia generalizada, los abusos de los
derechos humanos o los desastres naturales o provocados
por el ser humano.
Tanto los desplazados internos como los refugiados con
frecuencia abandonan sus hogares por las mismas razones.
Los civiles son reconocidos internacionalmente como refugiados
cuando cruzan la frontera nacional en busca de asilo
en otro país. Los desplazados internos, mejor
conocidos como “IDP”, permanecen, por cualesquiera
razones que sean, en sus propios países.
En general, un segundo país le ofrece al refugiado
recién llegado un lugar seguro, alimento y vivienda.
Los refugiados están protegidos por un cuerpo
de leyes y convenciones internacionales bien definidos.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
conjuntamente con otras organizaciones humanitarias trabajan
dentro de este marco legal para ayudar a los refugiados
a reiniciar sus vidas en un nuevo país o, eventualmente,
a retornar a su país de origen. A menudo, los
desplazados internos enfrentan un futuro mucho más
incierto y podrían quedar atrapados en un conflicto
interno, sin tener un lugar seguro donde permanecer.
Los gobiernos nacionales que podrían considerar
a las personas desarraigadas como "enemigos del estado",
retienen el control definitivo de su destino. No existen
instrumentos internacionales específicos para
proteger a los desplazados internos, y los acuerdos generales
como las convenciones de Ginebra tienen sus dificultades
internas para su aplicación. Hasta la fecha, los
donantes se han mostrado renuentes para intervenir en
los conflictos internos y ayudar a este grupo.
Resulta imposible calcular una cifra exacta. El Representante
Especial del Secretario General para los Desplazados
Internos estima que hay entre 20 y 25 millones alrededor
del mundo, aunque algunas estadísticas indican
que la cifra asciende a más de 30 millones. El
ACNUR, cuya definición de desplazado interno es
más cuidadosa que la definición aceptada
a nivel mundial, atiende una cifra estimada de cinco
millones de desplazados además de los 11.5 millones
de refugiados.
Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial,
la comunidad internacional enfocó principalmente
su atención en las víctimas más
afectadas por el conflicto. En los años siguientes
a la posguerra, se estableció el ACNUR para consolidar
esa meta y se creó un marco legal internacional
para los refugiados. Una vez que terminó la guerra
fría, la naturaleza de los conflictos empezó a
cambiar, pasó de una confrontación de las
potencias a luchas internas menores. Estas guerras contribuyeron
a la aparición de cifras muy altas de víctimas
del desplazamiento interno.
Respuesta: La comunidad internacional brindó una
asistencia limitada en el pasado. El Comité Internacional
de la Cruz Roja, en su calidad de guardián de
las Convenciones de Ginebra, ha permanecido activo en
este campo por muchas décadas. El mandato específico
del ACNUR es proteger a los refugiados, pero en el último
cuarto de siglo pasado la organización participó en
alrededor de 30 operaciones que involucraban a los desplazados.
El Representante Especial de las Naciones Unidas preparó un
boletín, Principios Rectores de los desplazamientos
internos, el cual contiene 30 sugerencias para que los
gobiernos y las organizaciones humanitarias ayuden a
los desplazados.
Los Principios Rectores no son legalmente obligatorios,
pero el Sr. Francis Deng, Representante Especial del
Secretario General de Naciones Unidas, señaló que
las recomendaciones que definen quién califica
como desplazado interno, describen un órgano amplio
de derecho internacional ya existente para la protección
de los derechos básicos de las personas, y esbozan
la responsabilidad de los Estados, la cual es cada vez
más aceptada por los propios Estados.
El ACNUR siempre se ha mantenido interesado por la protección
y bienestar de las personas reconocidas en la actualidad
bajo el término de desplazados internos, como
evidencia de su intervención en las primeras crisis.
La organización ha participado en operaciones
a pedido expreso del Secretario General u otra autoridad
de las Naciones Unidas y con el acuerdo de los países
involucrados. El ACNUR ha sido cauteloso en no comprometer
su propio mandato de protección a los refugiados
y de trabajar dentro del marco de sus limitados recursos
humanos y financieros.
El ACNUR realizó recientemente una serie de
consultas con el personal de alto nivel para definir
su posición. La organización se comprometió con
una mayor responsabilidad con los desplazados internos
y considerará una petición para participar
cuando las necesidades de los desplazados internos sean
similares a las de los refugiados. Para poder atender
esta exigencia de financiamiento y de recursos humanos
adicionales, el ACNUR llevará a cabo la tarea
de cabildear ante los gobiernos para obtener recursos
adicionales. Con este propósito trabajará estrechamente
con otras agencias de las Naciones Unidas, la Cruz Roja,
las ONG y otras partes interesadas en ayudar a los desplazados
internos.
La organización defenderá y movilizará apoyo
para los desplazados internos, fortalecerá su
propia capacidad para responder a sus necesidades y tomará la
iniciativa para asistirlos y protegerlos en circunstancias
específicas. Estas actividades están diseñadas
para proporcionar a los desplazados internos una protección
integral y, eventualmente, una solución duradera
a su crítica situación.
La participación del ACNUR requerirá de
una solicitud del Secretario General o de un órgano
competente de las Naciones Unidas y del consentimiento
de los Estados u otras partes involucradas en el conflicto.
El ACNUR debe contar con acceso a las poblaciones afectadas,
la seguridad adecuada para su personal y los recursos
para concluir la tarea.
Sí. Cuando su experiencia en lo que a protección
se refiere sea particularmente importante o cuando su
participación con los desplazados internos esté estrechamente
vinculada con la repatriación voluntaria y la
reintegración de los refugiados.
En la Antigua Yugoslavia y en Timor, el ACNUR decidió dar
protección y asistencia a todas las personas desarraigadas
fundamentado en las necesidades humanitarias en lugar
de la condición de refugiado. Los refugiados representan
a veces un componente más pequeño en otras
circunstancias de desplazamiento interno masivo. Colombia
y Chechenia son testigos de dos operaciones de esta naturaleza,
en las que el ACNUR está involucrado. La reintegración
efectiva de los refugiados repatriados también
puede requerir de asistencia, la cual también
se extiende a los desplazados internos en la misma región
como sucedió en Mozambique, Sierra Leona, Afganistán
y Guatemala.
Respuesta: El Estatuto de la organización se ha
interpretado con cierta flexibilidad para permitirle
el trabajo con los desplazados internos. (El Artículo
9 establece que el Alto Comisionado puede, además
de trabajar con los refugiados, comprometerse con dichas
actividades, según lo determine la Asamblea General,
dentro de las limitaciones de los recursos puestos a
su disposición.) Las restricciones impuestas más
frecuentemente para la participación del ACNUR
es la falta de seguridad y la negativa de acceso a los
desplazados por parte de los gobiernos y otros insurgentes.
También pueden existir dificultades para ayudar
a los refugiados y a los desplazados internos al mismo
tiempo. Los programas fueron diseñados para ayudar
a las personas in situ. Los desplazados internos, por
su naturaleza, podrían complicar los procedimientos
de asilo. Durante el conflicto en Kosovo, por ejemplo,
Macedonia argumentó que no había necesidad
de permitirles a los desplazados internos cruzar la frontera
en búsqueda de asilo porque ya habían recibido
ayuda en su propio país.