Crisis en Líbano
La crisis humanitaria en Líbano estalló a mediados de julio cuando
cientos de miles de personas huyeron de sus hogares escapando del conflicto
en el sur y el centro-oriente de este país de Oriente Medio.
El ACNUR entró rápidamente en acción, enviando un equipo
móvil de emergencia a la región para reforzar el personal que
se encontraba en el terreno, emprendiendo una operación de millones
de dólares, dirigida a asistir a las personas desplazadas por la escalada
del conflicto. Según las últimas estimaciones de las Naciones
Unidas 700.000 personas han huido de sus hogares y más de 150.000 personas
han cruzado la frontera hacia Siria. Se cree que estas cifras aumentarán
a medida que la crisis se profundice.
En el primer trimestre de esta operación
el ACNUR planea proporcionar asistencia humanitaria y protección
a cerca de 150.000 de los libaneses desplazados más vulnerables,
sin importar su localización en Siria o en países vecinos.
En ACNUR planea proporcionar asistencia
inmediata enviando toneladas de suministros humanitarios de emergencia
almacenados en Jordania y Siria, en particular cobertores de plástico,
tiendas y mantas. Pero debido al bloqueo y a la carencia de corredores
humanitarios seguros, la Agencia para los refugiados ha teniendo
dificultades en acceder a las áreas montañosas del
norte de Beirut, donde los suministros de emergencia se necesitan
de manera urgente.
En estrecha colaboración con
las autoridades locales, los equipos del ACNUR han estado trabajando
en las montañas, determinando la gravedad de la situación
y comprando suministros, particularmente colchones. Pero el ACNUR
está cada vez más preocupado por encontrar una ruta
segura hacia Líbano de modo que los suministros humanitarios
pueden entrar desde otros países. Toneladas de artículos
humanitarios se han transportado en caravanas desde Jordania a Damasco,
capital de Siria. Parte de esta asistencia se está utilizando
para ayudar a los libaneses que huyen hacia Siria. Una base logística
se está instalando en Larnaca, Chipre para enviar suministros
por vía marítima.
La respuesta de emergencia del ACNUR
es parte de un esfuerzo común de las agencias de las Naciones
Unidas y se está coordinando con el Alto Comité Humanitario
del Gobierno libanés, creado recientemente, como con los socios
internacionales.
Desde el principio el ACNUR ha estado
supervisando las fronteras con Siria y los países vecinos
para controlar las salidas de las personas desplazadas. Mientras
que mucha gente está encontrando albergue inmediatamente con
familiares y amigos, una valoración inicial en Siria demuestra
que 75.000 personas podrían necesitar ayuda dado que la crisis
continúa y los recursos se agotan. El ACNUR, en estrecha coordinación
con la Media Luna Roja siria, está ayudando con colchones
y mantas para acomodar a los desplazados en albergues improvisados
en centros comunitarios, edificios públicos e instituciones.
El ACNUR está supervisando la
situación de refugiados, solicitantes de asilo y personas
de interés en Líbano. Hay más de 1.000 refugiados
reconocidos procedentes de Iraq, Sudán y Somalia, así como
2.600 iraquíes registrados con la Agencia y 20.000 iraquíes
más que se encuentran en el país. Antes de la crisis
la mayoría eran autosuficientes. Muchos de ellos vivían
en los suburbios meridionales de Beirut y ahora necesitan albergue
de emergencia y asistencia básica.
Una solicitud de18.9 millones de dólares
para el primer trimestre de la operación del ACNUR en Líbano
fue lanzada junto con la solicitud de fondos de las Naciones Unidas,
lanzada el lunes 24 de julio. Dentro de la operación común
de las Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados asumirá un papel líder en
actividades de protección, albergues y administración. |