| Una mujer anciana, quien acaba de llegar al campamento
de Farachada, es acompañada por su familia y trabajadores humanitarios a una tienda
proporcionada por el ACNUR. © ACNUR/H.Caux |
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Emergencia
en Sudán
El ACNUR ha luchado contra las difíciles condiciones climáticas
y geográficas, los grandes obstáculos logísticos
y la inestable situación de seguridad para ayudar a cientos
de miles de personas desarraigadas por el conflicto en la región
de Darfur en Sudán. Los refugiados y los desplazados internos
huyeron por los enfrentamientos que estallaron en la región
occidental de Darfur en Sudán, a principios de 2003. A finales
de 2004 casi 200.000 sudaneses huyeron a través de la
frontera de Chad y 1.6 millones de personas fueron desplazados
dentro de
Darfur, donde se reportaron asesinatos y violaciones cometidos
por las milicias.
Los refugiados que huyeron a través de la frontera hacia
Chad llegaron a una remota y desértica región donde
recursos como el agua son muy escasos. Ubicados a pocos metros
de la frontera los refugiados enfrentaron incursiones de la milicia
y el peligroso aislamiento durante la estación de lluvias,
cuando el envío de ayuda humanitaria era casi imposible.
En respuesta a esto, a principios de 2004 el ACNUR comenzó una
importante operación logística para trasladar a
la mayoría de los refugiados a campamentos ubicados a
una prudente distancia de la volátil frontera. En este
terreno el ACNUR y las agencias humanitarias construyeron pequeñas
aldeas para miles de personas con servicios sanitarios, clínicas,
escuelas, pozos y demás infraestructura necesaria. El
primer campamento se abrió en enero de 2004. En septiembre
se establecieron 10 campamentos. Los puentes aéreos de
emergencia transportaron miles de toneladas de tiendas, mantas,
cobertores de plástico, jabón y otros artículos
de emergencia. Hoy la búsqueda de nuevos sitios para crear
campamentos continúa. Pero la carencia de agua sigue siendo
un problema desalentador, particularmente después de una
estación de lluvias no muy abundante que no permitió que
los pozos y las fuentes de agua subterránea se llenaran.
A pesar que los problemas de seguridad continúan en la
frontera de Darfur, los equipos de monitoreo móvil del
ACNUR visitan a los desplazados internos en lo asentamientos,
particularmente en Darfur occidental, cerca de la frontera con
Chad. Los equipos investigan cuales son las condiciones de seguridad
para los desplazados internos, muchas de los cuales afirman que
huirán a Chad si no consiguen en Sudán la ayuda
y la protección que requieren. Varios equipos del ACNUR
supervisan los movimientos de las personas, incluyendo los nuevos
flujos de potenciales refugiados hacia la frontera, así como
un pequeño número de refugiados que vuelven de
Chad y que por razones de seguridad no pueden volver a sus aldeas
de origen y se convierten en desplazados dentro de Darfur.
El ACNUR empezó a trabajar en Darfur en junio de 2004,
abriendo oficinas en el Nyala y en El Geneina, siguiendo una
petición del equipo de la ONU en el país para que
el ACNUR comparta su experiencia en protección. En octubre
de 2004, el ACNUR anunció que intensificará sus
actividades operacionales en Darfur occidental como parte del
esfuerzo de colaboración de las Naciones Unidas. Actuando
con la autorización de Secretario General Kofi Annan,
el Alto Comisionado para Refugiados Ruud Lubbers trabaja en estrecha
colaboración con el Alto Comisionado de Naciones Unidas
para los Derechos Humanos y con otras agencias de Naciones Unidas.
La oficina para la coordinación de asuntos humanitarios
provee presencia internacional en Darfur occidental y prepara
el eventual retorno voluntario de desplazados internos y refugiados.
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