Asia y Pacífico

Perfil de las operaciones regionales 2016 - Asia y Pacífico. © ACNUR

Perfil de las operaciones regionales 2016 - Asia y Pacífico

Entorno de trabajo 

  • Para finales de 2015, la región de Asia y Pacífico hospedaba a 9,8 millones de personas de interés del ACNUR, incluyendo 3,8 millones de refugiados; 2,9 millones de desplazados internos y un estimado de 1,5 millones de apátridas.
  • La mayoría de refugiados de la región vienen de Afganistán o Myanmar. Los refugiados afganos, de los cuales había 2,6 millones, continúan siendo la población más grande con una situación prolongada. A pesar de que están presentes en cerca de 70 países, 95% viven en los vecinos Irán y Pakistán. Estos países han acogido generosamente a refugiados afganos por más de 3 décadas.
  • En 2015, más de dos tercios de la población de refugiados en Asia y Pacífico fueron acogidos en áreas urbanas y semi urbanas. El ACNUR, junto con sus socios, continúa trabajando con los estados y otros actores para fortalecer la protección de quienes viven afuera de los campamentos. La Oficina centra sus intervenciones en cuatro objetivos principales: el alcance comunitario, el fortalecimiento de las relaciones con los refugiados urbanos, y el aseguramiento del acceso a servicios esenciales como salud y educación; y la promoción de los medios de vida y la auto-suficiencia. 

Objetivos estratégicos

En 2016, la respuesta del ACNUR a las necesidades de las personas de interés en las muchas situaciones complejas y críticas en la región se articulará de acuerdo con las siguientes estrategias operativas y de protección:

  • Salvaguardar los espacios de protección y asilo,
  • encontrar soluciones para las situaciones prolongadas,
  • asegurar protección y soluciones duraderas para los desplazados internos y,
  • reducir y prevenir la apatridia, y proteger a las personas apátridas.

En el sudeste de Asia, Myanmar ha pasado por considerables cambios políticos desde 2011, logrando un progreso notable en las negociaciones nacionales para el alto al fuego que involucran a diferentes grupos armados. Se espera que las elecciones nacionales en noviembre de 2015 constituirán otro paso importante hacia el progreso en el proceso de reforma del país.

Mientras, un creciente número de personas están recurriendo a los mares para buscar protección en el sudeste de Asia. Únicamente durante los primeros seis meses de 2015, cerca de 31.000 personas salieron por mar de la bahía de Bengal, un incremento de 34% en comparación con el mismo periodo en 2014. Se cree que cerca de 370 personas murieron en el mar en los primeros 8 meses del 2015. Los estados interesados en la región, y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), apoyados por las Naciones Unidas, organizaciones internacionales, de sociedad civil y otras partes, están fortaleciendo la cooperación para abordar el tema de migración irregular en el mar.

La protección y la provisión de asistencia para los refugiados que viven en zonas urbanas y semi urbanas, que representan una población de 2,8 millones de personas, un 80% del total de la población refugiada en Asia y Pacífico, continúa siendo una prioridad para el ACNUR. La experiencia sugiere que una protección inapropiada, un acceso desigual a oportunidades de educación y medios de vida, y la falta de soluciones disponibles en países de asilo a menudo generan movimientos irregulares posteriores.  El aumento en el número de personas que buscan moverse posteriormente crea una carga adicional en los países de asilo, y reta las capacidades del ACNUR para llevar a cabo las determinaciones de la condición de refugiado, en operaciones que reciben muchos recién llegados.

Además, más de 43% de las personas de interés del ACNUR bajo su mandato de apatridia están concentrados en Asia y Pacífico: abordar este problema es parte vital del trabajo del ACNUR en esta región. 

Desafíos

La ausencia de marcos legales e institucionales de protección y soluciones en muchas de las situaciones de la región continúan siendo grandes desafíos para el ACNUR. La necesidad de dar un paso al frente, en lugares donde la capacidad de registro del Estado es limitada, la  determinación de la condición de refugiado y la búsqueda de soluciones duraderas, también ha comprometido los recursos de la Oficina.

Las políticas de respuestas a movimientos mixtos por mar, incluyendo las medidas disuasorias y punitivas de algunos estados, siguen causando preocupación. El acceso tan restringido de los solicitantes de asilo, y el quebrantamiento de los principios de responsabilidades compartidas y cooperación promovidos por iniciativas regionales como el Proceso de Bali y el ASEAN.

El deterioro en la situación de seguridad en partes de la región, junto con las condiciones políticas y socioeconómicas impredecible también es causa de preocupación. Además, con la expansión mundial de los problemas de asilo y migración, las soluciones tradicionales como el reasentamiento en un tercer país, la integración local y el retorno voluntario, necesitan ser consideradas de una forma que se identifiquen alternativas de medio término, como proveer protección temporal.

Los estados deben tomar sus responsabilidades con la protección de los refugiados y buscar soluciones para estas poblaciones, ya sea a través de dar un estatus legal, acuerdos alternativos de estadía u otras formas de protección, por ejemplo a través de esquemas de migración laboral.

Información financiera

Los requerimientos del ACNUR en Asia y Pacífico se han mantenido constantes, en alrededor de $550-$600 millones de dólares, durante los últimos cinco años.

El presupuesto de la región para el 2015, aprobado por el Comité Ejecutivo en 2014, inicialmente era de $565 millones de dólares.

Para finales del año, el presupuesto revisado para el 2015 subió a $596 millones de dólares, principalmente por los requerimientos adicionales, que representaron $28 millones de dólares.

 A pesar de esto, el total de las contribuciones voluntarias recibido para la región ascendió a $207,1 millones de dólares, dejando casi el 65 por ciento de las necesidades de la región insatisfechas. En este contexto financiero, el ACNUR redujo las operaciones y tomó difíciles decisiones para disminuir el nivel de la actividad en algunas operaciones y cerrar algunas oficinas sobre el terreno, particularmente en Asia Central. Más importante aún, las actividades relacionadas con la protección, incluyendo el registro, seguimiento y determinación de la condición de refugiado, se disminuyeron, causando algunos retrasos. La situación en general ha obstaculizado la capacidad del ACNUR para responder adecuadamente a las necesidades de protección y asistencia de las poblaciones de interés en Asia y el Pacífico.