Osvaldo Laport en Perú

© ACNUR/ K. Zarate

Las Mujeres Refugiadas en Perú le dicen NO a la violencia de género

Luego de haber realizado misiones humanitarias al Congo y a la frontera entre Ecuador y Colombia, el Embajador de Buena Voluntad del ACNUR, Osvaldo Laport, visitó Perú donde tuvo la oportunidad de visualizar el trabajo de protección que el ACNUR desarrolla junto a las autoridades y organizaciones de la sociedad civil para afrontar los desafíos de protección de los refugiados en un contexto urbano.

En el marco de los “16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género”, el Embajador de Buena Voluntad del ACNUR viajó a Perú para conocer la situación de las mujeres refugiadas en ese país. Allí participó de una actividad con mujeres refugiadas y solicitantes de asilo, y de reuniones con autoridades de gobierno, Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil y periodistas.

Desde su primera misión humanitaria al Congo en el año 2009, donde tuvo oportunidad de presenciar los horrores de la violencia de género en el contexto del desplazamiento forzado, Osvaldo Laport se ha convertido en un activo vocero en favor de la protección de las mujeres y niñas refugiadas en contra de la violencia sexual y de género.

A su paso por Perú, y acompañado por un equipo del ACNUR, el Embajador de Buena Voluntad llamó a las autoridades y a las agencias de la sociedad civil a reforzar los esfuerzos para asegurar el derecho de las mujeres refugiadas a una vida libre de violencia de género.

A fines de 2010 un informe del ACNUR reveló que cuatro de diez mujeres entrevistadas manifestaron haber recibido ofertas de personas desconocidas para ejercer la prostitución; otro número importante de mujeres vivió situaciones de violencia, y la gran mayoría desconocía los recursos disponibles de prevención y atención.

Actividades de Osvaldo Laport en Perú

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La misión del Embajador de Buena Voluntad coincidió con la implementación de una serie de actividades organizadas por la Oficina Regional para el Sur de América Latina para fortalecer los mecanismos disponibles de prevención y respuesta a la violencia sexual y de género en contra de las mujeres refugiadas. En este contexto, Laport participó de una actividad organizada por la Oficina Regional del ACNUR y su socia implementadora la Comisión Católica Peruana de Migración en ocasión de los “16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género”. Allí conoció a alrededor de 30 mujeres refugiadas provenientes de Colombia, Cuba y Haití quienes asistieron al taller de prevención y respuesta a la violencia de género. Para muchas de estas mujeres, ésta era la primera oportunidad en que participaban de una actividad en la cual discutir e informarse acerca de su derecho a una vida libre de violencia. Muchas de ellas habían sufrido situaciones de violencia de género en el pasado y otras se habían enfrentado a la violencia machista en el país de refugio.

Más información: 16 Días: Las mujeres refugiadas en Perú le dicen NO a la violencia de género

Refugiados y refugiadas en Perú

Perú alberga alrededor de 1.500 refugiados y solicitantes de asilo de más de 30 nacionalidades de América Latina, África, Asia Europa del Este y Medio Oriente. El 38% de los refugiados que residen en el país son mujeres y niñas. En los últimos años, la mayor cantidad de solicitudes de asilo fueron presentadas por personas provenientes de Colombia.

Un informe del ACNUR a fines del año 2010 había revelado información preocupante sobre los riesgos de protección que mujeres y niñas refugiadas enfrentan. En esa oportunidad, cuatro de diez mujeres entrevistadas manifestaron haber recibido ofertas de personas desconocidas para ejercer la prostitución. En todos los casos, las ofertas provenían de hombres que conocían su situación de vulnerabilidad frente a la precariedad de la documentación y las dificultades para poder encontrar un empleo, particularmente en el caso de mujeres jóvenes que eran único sostén económico de familia monoparentales. Asimismo, un número importante de mujeres relataron haber sufrido episodios de violencia doméstica a manos de sus parejas u hombres de su entorno, y la casi totalidad de las mujeres manifestó desconocimiento sobre los recursos y mecanismos disponibles en la comunidad para al prevención y respuesta frente a la violencia de género.

Estos datos despertaron alerta en la Oficina Regional del ACNUR que movilizó recursos y capacidades para asegurar que las mujeres refugiadas en Perú dispusieran de la información acerca de los mecanismos y recursos disponibles para hacer valer su derecho a una vida libre de violencia de género.

La actividad se enmarca en los esfuerzos del ACNUR por crear entornos seguros y mitigar el riesgo de violencia sexual y de género en contra de las mujeres y niñas refugiadas. El taller contó con la participación de representantes del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES) y de la Comisaría de la Mujer de la Policía Nacional del Perú, dos de las principales instancias nacionales que desarrollan políticas para la prevención y atención de las víctimas de la violencia de género. Las mujeres refugiadas pudieron conocer de boca de los agentes del Estado cuales son sus derechos y los servicios a los cuales acudir para prevenir o responder a situaciones de violencia. y con el objetivo de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta en Perú.

Coordinada por un experto en temas de género del ACNUR, la actividad involucró a las propias mujeres en identificar los riesgos que enfrentan y discutir las medidas y acciones para fortalecer la protección de sus derechos. Durante la actividad, se presentó una cartilla informativa desarrollada por el ACNUR para favorecer la información de las mujeres sobre los riesgos de la violencia de género, y las instituciones y recursos disponibles en el país para la prevención y atención de las víctimas de la violencia de género.