Mensaje del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, para el Día Mundial del Refugiado 2010

© ACNUR/ S.Hopper

En la última década, cerca de un millón de refugiados pudieron regresar voluntariamente a sus hogares cada año.

Debido a los continuos conflictos desde Afganistán hasta la República Democrática del Congo, tan solo un cuarto retornó el año pasado – la cifra más baja de las últimas dos décadas.

A finales de 2009, había más de 15 millones de refugiados

Se trata de muchas personas que no pueden regresar a sus hogares.

Cuatro quintas partes de la población de refugiados en el mundo se encuentran en países en desarrollo, cada vez más en zonas urbanas, acogidos por comunidades que, aunque a menudo son pobres, los reciben y apoyan.

En el Día Mundial del Refugiado, estaré en Siria, cuyo Gobierno y ciudadanos son un ejemplo de este espíritu de generosidad.

Me gustaría rendir homenaje a la ciudad de Damasco, la capital más antigua del mundo, por el socorro que proporciona a iraquíes y a otras personas

A pesar de que las oportunidades de repatriación voluntaria para los refugiados se reducen, ACNUR trabaja con empeño para encontrar soluciones.

En 2009 se propuso el reasentamiento en terceros países de más de 128.000 refugiados, generalmente en países desarrollados, con mejores oportunidades de reconstruir sus vidas. Fue más del doble que en 2005.

Gracias a la extraordinaria generosidad del Gobierno y el pueblo de Tanzania, más de 162.000 refugiados burundeses, llegados en 1972, han obtenido la nacionalidad en el país.

Estos son buenos ejemplos.

Pero necesitamos algunos más.

También tenemos que hacer más para combatir los malos entendidos sobre refugiados, a menudo deliberadamente urdidos con objetivos xenófobos y racistas. Esto es especialmente importante porque la mayoría de los refugiados en el mundo viven en ciudades y cada vez menos en remotos campos de refugiados.

Es crucial dar más apoyo para la educación y otra formación esencial para su vida, de manera que, aunque hayan perdido sus hogares, no pierdan también su futuro.

En este Día Mundial del Refugiado, les pido que nos ayuden a ayudar a los refugiados, para que tengan un lugar al que llamar hogar.