ACNUR pide reforzar los rescates en el Mediterráneo ante el aumento de muertos pese al descenso de llegadas

Una embarcación saturada con refugiados y migrantes es rescatada en el Mediterráneo por la Marina Italiana en el marco de la operación Mare Nostrum  © Massimo Sestini para la Marina Italiana

45.700 solicitantes de asilo y migrantes llegaron a las costas europeas en el primer semestre de 2018 cruzando el Mediterráneo, un registro que supone un acusado descenso respecto a años anteriores.  La cifra es cinco veces más baja que el pico de llegadas de la primera mitad de 2016 y supone el regreso a la media previa a 2014.

A pesar de esta reducción, continúan las muertes en el mar de mujeres, hombres y niños, en cifras porporcionalmente mayores, lo que es motivo de preocupación para ACNUR. En 2018, la funesta cuenta de muertos y desaparecidos supera ya las 1.000 por quinto año consecutivo, a pesar de la caída en el número de quienes intentan llegar a Europa. Solamente en junio, una de cada siete personas que intentó cruzar el Mediterráneo falleció, frente al índice de una de cada diecinueve registrado en la primera mitad de este año, y el de una de cada treinta y ocho en los seis primeros meses de 2017.

La elevada pérdida de vidas humanas evidencia la necesidad urgente de reforzar las funciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo. ACNUR agradece su labor a todos aquellos involucrados en operaciones de salvamento, pero con tantas vidas en juego, reiteramos la importancia absoluta, alineada a las obligaciones que conllevan las leyes marítimas,  para permitir la asistencia en el mar a personas en dificultades en el mar.

Resulta de especial preocupación el impacto sobre las labores de búsqueda y rescate en caso de que se desaliente a los barcos a responder llamadas de socorro por miedo a no obtener permiso para desembarcar a las personas rescatadas. Las ONGs, en particular, han expresado su preocupación por las restricciones impuestas al salvamento marítimo rescate y por la amena de acciones legales.

Las ONG juegan un papel fundamental en los rescates marítimos, habiendo llevado a cabo alrededor del 40% de las operaciones de rescate entre enero y abril de este año en Italia, incluyendo el de aquellas personas rescatadas por barcos militares y comerciales, y transferidas a continuación a embarcaciones de organizaciones no gubernamentales.

Ahora que comienza la temporada alta intentos de cruce, salvar vidas debe ser la prioridad clave. Cualquier reducción de las capacidades de salvamento conducirá casi con toda certeza a una mayor pérdida innecesaria de vidas, debido a que los traficantes de personas –faltos de escrúpulos y sin respeto por la vida- siguen organizando cruces en embarcaciones precarias y no aptas para la navegación marítima.

Se debe permitir que cualquier barco con la capacidad de asistir en labores de búsqueda y rescate acuda en ayuda de aquellos que lo necesitan y pueda posteriormente desembarcar en el puerto seguro más cercano. Si se deniega el permiso de desembarco, los responsables de los barcos podrían retrasar sus respuestas ante llamadas de socorro por miedo a quedar varados en el mar durante días. 

ACNUR reitera el llamamiento que ha hecho en las últimas semanas, junto a la OIM, en pro de un enfoque regional colaborativo para abordar las llegadas por el mar Mediterráneo, que establezca directrices claras sobre la búsqueda, el rescate y el desembarco.

Aquí puede verse la propuesta de ACNUR y la OIM.