En fotos: Douglas Booth visita a los refugiados en la isla griega de Lesbos

Reflexionando sobre el tiempo que pasó en la isla griega de Lesbos, Douglas ha dicho que:

"Parece que hay demasiada confusión entre nosotros sobre la diferencia entre inmigrantes económicos, solicitantes de asilo y refugiados. Las visiones populistas nos hacen creer que las embarcaciones cargadas de personas están invadiendo Europa con el único propósito de robarnos el trabajo, explotar nuestro sistema de salud y ganar dinero. Me preocupa que esta opinión nazca de la falta de comprensión y el temor, ya que no es un reflejo de la realidad.

El hecho es que la mayoría de las personas que cruzan el mar Mediterráneo y el Egeo están escapando de la persecución y los conflictos: son refugiados. A las personas que conocí en la isla de Lesbos, que habían llegado apenas unas horas antes en botes sobrecargados y en malas condiciones, no les había quedado otra opción más que huir de sus hogares. En realidad no se trataba de una elección: pueden quedarse y seguramente morir, o dejar atrás todo lo que conocen y aman para tratar de sobrevivir.

Nadie elige ser refugiado. Nadie espera que un conflicto lo afecte directamente, que sus amigos y familiares mueran, que su hogar quede destruido, que su educación o sus planes para el futuro se vean interrumpidos tan brutalmente. Nadie quiere huir de su hogar, reunir dinero suficiente de los ahorros de toda una vida, vender todas sus pertenencias, pedir dinero prestado en cualquier posible lugar, pagar a traficantes sin escrúpulos para que abusen de ellos o los exploten y los lancen a navegar en mar revuelto, donde muchos otros se han ahogado en su intento de hacer el mismo peligroso viaje.

Las personas que he conocido han soportado un sufrimiento, una pérdida, una angustia y un miedo terribles. Miran a Europa buscando protección. Miran a Europa buscando seguridad. Sin embargo, muy a menudo se encuentran con prejuicios, mala voluntad, hostilidad, intolerancia e ira. Pido a las personas que se tomen un momento, – aunque solo sean 5 minutos – para mirar más allá de los titulares y conozcan a una de los millones de personas en todo el mundo que se han visto obligadas a huir de sus hogares. Que lean o vean un corto sobre la historia de un refugiado, que hablen con un refugiado que viva en su comunidad. Tomaos un momento para entender de dónde vienen estas personas, que son como tú y como yo, el horror del que han escapado, el viaje que han tenido que emprender, cómo han tenido que rehacer sus vidas desde cero, las esperanzas que tienen de cara al futuro. Sé que, al igual que yo, te verás a ti y a tu familia en ellos, y entenderás que los refugiados no son los 'otros', son personas normales que pasan por dificultades fuera de lo normal".