El número de refugiados somalíes en el Cuerno de África sobrepasa ya el millón

But UNHCR data for the main arrival countries of Kenya and Ethiopia also shows lower but steady numbers of people leaving Somalia. [for translation]

Refugiados recién llegados esperando para su registro en el centro de tránsito en Dolo Ado, Etiopía, el pasado mes.  © ACNUR/J.Ose

NAIROBI, Kenia, 17 de Julio (ACNUR) – ACNUR anunció este martes que el éxodo somalí ha cruzado un nuevo umbral: más de 1 millón de personas han huido ya del país hacia los países vecinos. Los últimos en llegar siguen citando la inseguridad y la escasez alimentaria como principales motivos de su huida.

Pese a haberse alcanzado la semana pasada esta nueva marca de 1 millón de personas refugiadas desde que Somalia se sumió en la violencia en 1991, las estadísticas preparadas por ACNUR sobre los principales países de llegada, Kenia y Etiopía, muestran que el número de personas que huyen de Somalia ha disminuido, aunque sigue siendo notable. En el primer semestre de este año se han registrado alrededor de 30.000 llegadas de refugiados en esta región. El conflicto, unido a la peor sequía vivida en décadas, forzó a más de 137.000 somalíes a abandonar sus hogares durante la primera mitad del año pasado. En el año completo, se registraron a unos 294.000 refugiados en la región.

"La situación en la mayor parte de la región meridional y central de Somalia permanece muy inestable, pese a la relativa calma de algunas zonas. La sequía ha sido menos grave este año, aunque se pronostica una cosecha escasa el próximo mes. Son muchos los que luchan por sobrevivir, ya que los medios de subsistencia son extremadamente frágiles", explicó un portavoz de ACNUR.

Como parte del esfuerzo humanitario en la región, ACNUR ha distribuido ayuda a alrededor de 177.000 desplazados internos en Somalia desde enero. "Junto con nuestros socios hemos alcanzado a más de 526.000 desplazados somalíes necesitados de ayuda. Se ha dado prioridad a las regiones fronterizas y a la capital Mogadiscio, ya que estas zonas reciben nuevos desplazados que han recorrido largas distancias", continuó el portavoz.

Somalia atraviesa un complejo y delicado periodo de transición. En menos de seis semanas la difícil y lenta transición política debe pasar a una nueva y más decisiva etapa. Se espera que antes del final de agosto el país apruebe una nueva constitución, un nuevo parlamento y un nuevo presidente y gobierno.

ACNUR cree que las crisis humanitarias han de ser resueltas mediante instrumentos políticos. Los próximos meses constituyen una etapa muy importante en la búsqueda de soluciones al sufrimiento que azota Somalia desde hace ya dos décadas.

"El pueblo somalí tiene la responsabilidad principal de traer paz y estabilidad a su propio país. Reconocemos, sin embargo, que la comunidad internacional tiene una responsabilidad significativa de apoyar a los somalíes para alcanzar resultados positivos", explicó el portavoz de ACNUR Adrian Edwards en Ginebra.

Somalia supone una de las mayores y más duraderas crisis de refugiados. En la pasada década sólo otros dos conflictos, los de Afganistán e Irak, forzaron a más de 1 millón de personas a huir de sus hogares.

La presión sobre las comunidades que acogen a los refugiados somalíes es muy intensa y, mientras la crisis continúa afectando a toda la región del Cuerno de África, los países vecinos necesitan también ayuda internacional constante. Además del millón de refugiados en los países limítrofes, más de 1,3 millones de somalíes se encuentran desplazadas internamente en el país. Esto supone que un tercio de la población del país, estimada en 7,5 millones de personas, se encuentra desplazada forzosamente.

Gracias a la voluntaria de UNV Online Miriam Barrio por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.