Sudán del Sur: ACNUR ayuda a mediar en la disputa por el pastoreo

While refugees arriving from Sudan require UNHCR's intervention, their livestock too increasingly require protection in South Sudan's Maban County. [for translation]

Los refugiados y la comunidad de acogida debaten el tema del pastoreo en una reunión facilitada por ACNUR en la provincia de Maban.  © ACNUR/P.Rulashe

PROVINCIA DE MABAN, Sudán del Sur, 29 de noviembre (ACNUR) – John Gay está cansado y enfadado después de pasar otra noche más sin dormir persiguiendo ganado en su campo de zahínas en el condado de Maban, en Sudán del Sur.

Es un problema que está afectando a muchas de las personas que viven en las inmediaciones de los campamentos de refugiados de Yusuf Batil y Gendrassa, que se establecieron a principios de año y conjuntamente acogen alrededor de 52.000 personas y, según datos de Veterinarios Sin Fronteras-Alemania (VSF-G), 44.000 vacas, ovejas y cabras.

Todos estos animales necesitan comida, lo que hace que muchos vayan a los campos cercanos y se coman las cosechas de los aldeanos, principalmente sorgo, pero también calabazas y otros vegetales. Esto representa una seria amenaza para la seguridad alimentaria de personas como John Gay, quien ejerce influencia en la zona como umda, o jefe local. El ACNUR está intentando ayudar a resolver el problema.

"Como umda, estoy en los campos persiguiendo ganado mientras los refugiados duermen cómodamente en sus tiendas", se quejaba. Los refugiados son conscientes de las crecientes desavenencias y les preocupa lo que puedan desencadenar. Hamid Ali Ramadan, un refugiado en Gendrassa, dijo que no querían distanciarse de la comunidad de acogida.

"Pero los animales son nuestra riqueza, nuestro futuro. Si Umda Gay nos expulsa de aquí, no tendremos ni animales ni futuro, porque no tendríamos ningún sitio a donde ir". Las cosas podrían ponerse aún peor si miles de refugiados empezaran a llegar a ambos campamentos con sus animales cuando va a dar comienzo la estación seca.

Conscientes de la posible confrontación, el ACNUR y socios como VSF-G han tomado medidas para afrontar este problema y otros retos en los cuatro campamentos de refugiados de la provincia de Maban, empezando por hacer una encuesta a varios refugiados y grupos comunitarios locales, incluidas las mujeres, los jóvenes y los comerciantes.

Esto llevó al establecimiento el mes pasado de un Comité de Relaciones entre Refugiados y la Comunidad de Acogida en cada campamento, que asegura que los temas que puedan propiciar división o discordia se traten de forma abierta, colectiva, integral e independiente de las agencias humanitarias, cuando posible.

Gay era miembro del comité del campamento de Gendrassa y los miembros están haciendo progresos en varias reuniones, incluyendo la organización de una visita de los refugiados a las zonas de pastoreo proporcionadas para ellos y el establecimiento de una serie de condiciones para el uso de estas tierras.

Las reuniones del comité y el acuerdo sobre las tierras de pastoreo ayudaron a arreglar las relaciones y a aliviar la tensión entre los refugiados y la comunidad de acogida. Gay recalcó que la persona que no cumpla con el acuerdo será castigada, mientras uno de los líderes ancianos de la comunidad de refugiados prometió hacer honor al acuerdo y tomar medidas contra cualquier refugiado que lo incumpliese. Esto ayudó a crear un respeto mutuo.

Ahora Umda Gay quiere que el ACNUR y otras agencias humanitarias ayuden a que los refugiados que tienen animales en Yusuf Batil acuerden un compromiso similar, "antes de que sea demasiado tarde", como él mismo expresó. Los líderes de los refugiados en Gendrassa han acordado abordar este tema con sus homólogos en Yusuf Batil.

Fred Cussigh, jefe de la oficina del ACNUR en la provincia de Maban, elogió la previsión por ambas partes de tomar medidas para resolver este problema peliagudo que podría causar serios daños si no los ha causado ya. "El ACNUR está muy agradecido por la generosidad y el sacrificio mostrado hacia los refugiados sudaneses por parte de Umda John y su comunidad", dijo Cussigh y añadió que para mantener las buenas relaciones, el ACNUR tendría que mirar sitios en otras provincias para nuevos campamentos de refugiados.

"Se espera mucho del ACNUR y la comunidad humanitaria", recalcó Cussigh, antes de decir que "nos aseguraremos de que las comunidades de acogida también se beneficien de los servicios que han llegado a Maban, incluidos el acceso a la sanidad, a la educación y a las oportunidades laborales".

Lo que es más, para fomentar las buenas relaciones entre los refugiados y las comunidades de acogida en Maban, los habitantes locales se beneficiarán además de una campaña masiva de vacunación planeada en respuesta a la alta tasa de mortalidad entre las vacas, cabras y ovejas.

La salud de los animales ha empeorado en los campamentos, ya que se ha dado prioridad a ofrecer asistencia a los refugiados. La iniciativa conjunta está enfocada a rectificar la situación y así proteger los bienes de los refugiados. Se incluyen medidas dirigidas a monitorizar y prepararse ante brotes de enfermedad, incluyendo la fiebre del valle del Rift y la rabia, así como a mejorar la gestión de los recursos. Esta campaña está dirigida por ACNUR, la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Departamento de Agricultura de Sudán del Sur y VSF-G.

Actualmente, Maban acoge a más de 110.900 refugiados, repartidos entre los cuatro campamentos, que tienen más de 200.000 animales.

Por Pumla Rulashe en el condado de Maban, Sudán del Sur

Gracias a la voluntaria de UNV Online Laura Gil Mendoza por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.