Subsidios en efectivo accesibles desde cajeros automáticos para 30 mil refugiados sirios

The programme will help the most vulnerable refugees pay daily living costs, including food, rent, transport, fuel and clothing, and become more self-sufficient. [for translation]

El programa de ayuda en efectivo desarrollado en el norte de Líbano utilizará tarjetas de cajero automático.  © ACNUR Líbano

TRÍPOLI, Líbano, 6 de febrero (ACNUR) – La agencia de la ONU para los refugiados prevé ampliar su programa de subsidios en efectivo con tarjetas de cajero automático a 30.000 refugiados sirios en marzo, tras la reciente finalización de un programa piloto que ha beneficiado a 200 familias en el norte de Líbano.

El programa está dirigido a beneficiar a los refugiados más vulnerables registrados con el ACNUR y la asignación de dinero les ayudará a pagar los gastos de la vida diaria, incluyendo comida, renta, transporte, combustible y ropa, así permitiéndoles alcanzar una mayor autosuficiencia.

En el marco del programa piloto llevado a cabo en la última semana de enero, cada familia recibió un mínimo de 150 dólares (USD), más un adicional de 25 dólares por cada miembro de la familia. En el marco del programa ampliado en la ciudad norteña de Trípoli y el vecino distrito de Akkar, las familias recibirán un promedio de 240 dólares por mes.

El monto mensual se ajustará al alza sobre la base de los datos recogidos durante el ejercicio piloto. En virtud de un acuerdo con un banco local, los refugiados pueden retirar dinero por medio de tarjetas de cajero automático.

Los refugiados no tienen la obligación de devolver el dinero, que también les ayudará a contribuir a la economía local, apoyando así a la comunidad de acogida y permitiendo a los refugiados integrarse más fácilmente.

La afluencia de cientos de miles de refugiados ha contribuido a producir un aumento de los precios haciendo la vida más difícil para todos. Muchas familias llegan a Líbano sin recursos financieros, mientras que otros han gastado sus ahorros. Y a diferencia de Turquía, Jordania e Irak, no hay campamentos de refugiados en el Líbano, por lo que muchos sirios en el país necesitan ayuda directa.

Los refugiados que participaron en el programa piloto han acogido con satisfacción el plan. "Es increíble pensar que el ACNUR nos está tratando de una manera que nos da tanta libertad e independencia", dijo Salam, una madre de dos niños. "¿Sabes lo que significa para alguien que lo ha perdido todo?" – preguntó, y agregó: "Dignidad – esto es lo que nos dan".

Como parte del proyecto piloto, los refugiados en necesidad de ayuda en efectivo han sido previamente identificados por el ACNUR y sus socios – las visitas en el terreno son una parte clave del proceso, junto con los datos de registro, el alcance y la movilización comunitarios y el enlace con las autoridades locales.

En un caso típico, el personal del ACNUR encontró al refugiado Talal, quien vive con su esposa y seis hijos en el ático de una panadería en el barrio de Trípoli Beddawi. "Vivimos aquí porque es gratis. No tenemos dinero para ir a otro lugar", dijo el sirio mientras se agachaba junto a la única cama en un rincón de la habitación oscura. Se le aconsejó registrarse con el ACNUR, que le haría elegible para recibir la ayuda.

Samar, viuda y madre de tres hijos, ha estado viviendo en una casa en ruinas en uno de los barrios más pobres de Trípoli desde que huyeron a Líbano desde la ciudad Siria de Homs, en junio del año pasado. Ella no quería dejar a sus dos hijas solas en la casa mientras buscaba trabajo, por lo que su hijo de 12 años, Ali, se convirtió en el sostén de la familia, ganando 20 dólares por semana como botón.

"Me rompió el corazón cada vez que salía para el trabajo", recordó Samar, que se incluyó en el programa piloto de asistencia monetaria. Con la ayuda mensual, Ali ya no tiene que trabajar y puede continuar sus estudios. "Ali puede dejar el trabajo ahora y concentrarse en la escuela. En Siria era el mejor de su clase", le dijo al ACNUR su madre feliz y orgullosa.

Sin señales de que el conflicto en Siria llegue a su fin, decenas de miles de sirios siguen huyendo de sus hogares, muchos buscando la seguridad fuera del país. Más de 720.000 sirios se encuentran en los países vecinos ya sea como refugiados o en espera de registro, casi 240.000 de ellos en el Líbano.

Por Bathoul Ahmed, en Trípoli, Líbano