Nuevos desplazados en el este de la RDC necesitan ayuda urgentemente

Una misión de evaluación, que incluye al personal del ACNUR, encuentra personas desplazadas que necesitan desesperadamente asistencia, incluidos alimentos, refugio y atención médica en el territorio de Masisi.

Una mujer congoleña se encuentra fuera de una casa dañada en Mungote mientras que el equipo de evaluación visita el campamento de desplazados internos en el territorio de Masisi.  © ACNUR/A.Diallo

GOMA, República Democrática del Congo, 20 de marzo (ACNUR) – Miles de personas desplazadas internamente en el territorio de Masisi necesitan urgentemente ayuda humanitaria básica tras los últimos enfrentamientos en la región conflictiva.

Los enfrentamientos ocurridos a finales de febrero y principios de marzo entre las fuerzas armadas congoleñas y otros grupos armados forzaron a miles de personas – muchos de ellos provenientes de asentamientos de desplazados – a huir a la base de las fuerzas de paz de la ONU, en la ciudad de Kitchanga, la cual también se vació, y otras áreas. Actualmente la seguridad del sector es relativamente estable y la mayoría de las personas han regresado a sus casas, encontrándolas a menudo destruidas.

El personal del ACNUR y la Comisión Nacional para los Refugiados del gobierno pudieron visitar el área el pasado jueves. Ahí encontraron a personas que necesitaban ayuda urgentemente, incluyendo alimentos, alojamiento y atención médica. El ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos están planeando una distribución de ayuda para poder satisfacer las necesidades inmediatas antes de que finalice el mes.

La misión de evaluación comprobó que la mayoría de las 12.000 personas desplazadas internamente que viven en los asentamientos de desplazados internos de Kahe y Mungote, en la zona de Masisi, habían huido a zonas más seguras para escapar de los combates. Partes de los asentamientos fueron saqueados y dañados por civiles y hombres armados. Los alojamientos y materiales de construcción también se vieron afectados, con 63 tiendas quemadas en Kahe y casi 800 lonas robadas en Mungote. "La próxima vez que nos veamos obligados a huir . . . vamos a quitar todas nuestras lonas", dijo un líder de los desplazados internos.

Los líderes de desplazados internos en Kahe dijeron que la situación era crítica y que no podían esperar mucho tiempo más para que llegase la ayuda. Dijeron que no habían recibido ninguna ayuda humanitaria en dos meses. Las mujeres expresaron su preocupación por los riesgos personales a las que se ven expuestas. "El acceso a la leña se ha convertido en un reto, ya que estamos expuestas al riesgo de ser violadas y sufrir violencia sexual y de género", dijo una desplazada interna.

Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, más de 550 casas fueron destruidas y 88 personas murieron en la ciudad de Kitchanga durante los combates, y como consecuencia de ello 9.000 civiles fueron a buscar protección en la base de la ONU. Alrededor de 2.000 familias (6.000 personas) habían abandonado la zona Kitchanga y encontraron refugio en campamentos de desplazados internos cerca de la capital provincial, Goma, a unos 85 kilómetros de distancia. Muchos de los desplazados internos que han regresado a sus hogares incendiados en Kahe y Mungote, habían huido a Bwiza.

La inestable situación de seguridad en Masisi, desde hace mucho tiempo, ha hecho más difícil para el ACNUR y sus socios poder visitar los asentamientos de desplazados internos y ayudar a los necesitados. Pero los miles de nuevos desplazados en los alrededores de Kitchanga, incluidas las personas que ya vivían en campamentos de desplazados internos, necesitan urgentemente materiales de abrigo y otras ayudas. ACNUR pide el acceso inmediato a estas áreas y solicita la colaboración de todas las partes para poder garantizar la seguridad de los civiles desplazados y los trabajadores humanitarios.

Los miembros del equipo de evaluación del ACNUR dijeron que los combates han traumatizado aún más a los miembros de los grupos étnicos afectados por la violencia y la situación en Kitchanga y sus alrededores, la cual sigue siendo extremadamente tensa, con nueva violencia interétnica causando gran preocupación.

El ACNUR está preocupado por la presencia de hombres armados en los campamentos de desplazados internos y ha instado al gobierno a mejorar la seguridad en los campamentos de Masisi mediante el despliegue de policías adicionales y la creación de más patrullas para evitar que los grupos armados entren a los campamentos y comprometan su carácter civil.

En Rutshuru, territorio vecino de Masisi, los enfrentamientos entre diferentes facciones del movimiento rebelde M23 ha obligado a unos 12.000 a abandonar sus hogares y buscar protección en zonas más seguras, de acuerdo con nuestros socios locales. Una misión interinstitucional de evaluación tiene previsto visitar Rutshuru a finales de esta semana para evaluar las necesidades y la situación de los desplazados.

De acuerdo con las cifras oficiales de las Naciones Unidas, hay más de 900.000 desplazados internos en el norte de Kivu.

Gracias a la voluntaria de UNV Online Belén de Vicente por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.