1 Familia: En Nepal, la difícil decisión entre una nueva vida y dejar atrás a los seres queridos

Un padre refugiado espera saber de sus niños perdidos hace mucho tiempo en Bhután antes de decidir solicitar el reasentamiento en otro país.

En el marco de un importante programa de reasentamiento, la mayoría de los refugiados de Bután han dejado Nepal para ir a vivir a otros países desde 2007. Pero los que aún continúan en el país se enfrentan a decisiones difíciles. Si deciden irse, puede que nunca vuelvan a ver a sus familiares que dejaron en la región.  © ACNUR/J.Rae

DAMAK, Nepal, 17 de junio (ACNUR) – Con setenta y nueve años de edad, Keshar Singh Rai recuerda vivamente el día en que comenzó su vida como refugiado. Era el agosto de 1992 cuando llegó a Nepal desde Bután con su esposa Bhai Maya Rai y sus tres hijos.

"Antes de dejar Bután teníamos el mayor dilema de nuestras vidas. Tomamos la difícil decisión de dejar Bután sin nuestro hijo mayor y nuestras dos hijas", dijo Keshar Singh con lágrimas cayendo por sus mejillas. Su hijo mayor se encontraba en un pueblo diferente debido a trabajo y sus dos hijas ya estaban casadas y viviendo con las familias de sus esposos.

Por los últimos 20 años, Keshar Singh y su familia han vivido en el campamento de refugiados de Beldangi, al este de Nepal. Sus tres hijos se casaron y tienen sus propias familias. El padre de familia y su esposa viven ahora con su segundo hijo, Harka Singh Rai.

Últimamente ellos han estado enfrentando otro gran dilema con respecto a su futuro: un importante programa de reasentamiento se ha venido realizando en los campamentos de refugiados de Bután desde 2007. Aproximadamente 80.000 refugiados ya han salido de Nepal y empezaron sus nuevas vidas en ocho países diferentes.

De la población original de 108.000, apenas unos 37,000 refugiados butaneses ahora permanecen en campamentos al este de Nepal. A medida que aumentaban los casos de reasentamiento, algunos campamentos se han fusionado y cerrado. Actualmente hay apenas dos campamentos alojando a refugiados: Beldangi y Sanischare.

"Es una decisión muy difícil la de salir con el reasentamiento o no. Hemos vivido la mayor parte de nuestras vidas en Nepal, que es como nuestro segundo hogar", dice Keshar Singh, describiendo las semejanzas entre Bután y Nepal – las montañas, el clima, el idioma y la religión.

Su esposa Bhai Maya, de 77 años, no recuerda mucho de Bután, pero se emociona al hablar de su futuro. "Todos estos años hemos tenido la esperanza de algún día regresar a Bután, pero toda la esperanza se está acabando".

La pareja discute a menudo con sus hijos sobre su futuro en los campamentos y están seguros que eventualmente elegirán el reasentamiento. "Queremos apenas esperar un tiempo para tener noticias de nuestro hijo mayor en Bután antes de tomar la decisión final", dice Keshar Singh. "Él es nuestro hijo, a quien no vemos desde hace 20 años y quiero encontrarlo o saber de él al menos una vez antes de ir a una tierra distante".

Keshar Singh entiende que su deseo no es fácil de realizar. Al tiempo, entiende que una vez reasentado puede que no vuelva a ver a su hijo e hijas en Bután. Harka Singh está de acuerdo con la decisión de su padre. "Elegiremos el reasentamiento por el futuro de nuestros hijos. Mis primos fueron a Atlanta (en los Estados Unidos) el año pasado y les ha ido muy bien – tienen trabajo, los niños tienen buenos resultados en la escuela y recientemente compraron una casa y un carro".

Reconociendo que tendrán que elegir un reasentamiento eventualmente, Bhai Maya prefiere ir junto con su familia. "Quisiera al menos que nuestros hijos que también viven en el campamento vayan con nosotros a donde sea que nos reasentemos".

Entretanto, la agencia de refugiados de la ONU sigue informando a los refugiados que la oportunidad de reasentamiento en un nuevo país no estará permanentemente disponible y que quienes estén interesados en el reasentamiento deberán empezar el proceso cuanto antes. Simultáneamente, a través de la asesoría por información móvil en los campamentos, el ACNUR ayuda a las familias a que resuelvan tales dilemas, ofreciendo información detallada y específica de las soluciones.

Bajo uno de los mayores programas de reasentamiento en el mundo, aproximadamente 80.000 refugiados de Bután han empezado una nueva vida en los Estados Unidos, Australia, Canadá, Dinamarca, Nueva Zelanda, Holanda, Noruega y el Reino Unido.

A seis años del inicio del programa, todavía hay un gran interés en el reasentamiento por la población refugiada. Entre los aproximadamente 37.000 refugiados remanentes, unos 28.500 ya han expresado su interés en el reasentamiento.

Por Nini Gurung en Damak, Nepal

Gracias a la Voluntaria en Línea Joanna Escolar Pereira por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.