Afluencia repentina y masiva de refugiados sirios a la región del Kurdistán iraquí

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Miles de sirios cruzaron la frontera hacia el norte de Irak ayer jueves 15 de agosto de forma repentina y masiva. El personal de ACNUR sobre el terreno describió lo sucedido como olas de personas que fluían a través del puente flotante de Peshkhabour, recientemente construido.

Los factores que explican este movimiento repentino no están del todo claros. Durante esta mañana, ACNUR no ha observado nuevos desplazamientos a gran escala que hayan atravesado la frontera. Algunos de los sirios que llegaron ayer habrían estado esperando durante dos o tres días en un campamento improvisado cerca del río Tigris.

Los trabajadores de ACNUR que se encargan de supervisar los movimientos en la frontera detectaron la llegada de decenas de autobuses desde el lado sirio, los cuales iban desembarcando a personas que trataban de huir de Siria cruzando hacia Irak. Ambos lados de paso fronterizo de Peshkhabour, tanto sirio como iraquí, están normalmente fuertemente controlados

El primer grupo de sirios, compuesto por unas 750 personas, cruzó el puente de Peshkhabour y atravesó el río Tigris antes del mediodía. Por la tarde, siguió sus pasos un grupo mucho más numeroso de unas 5.000 a 7.000 personas.

La gran mayoría de los recién llegados son familias (mujeres, niños y personas ancianas), principalmente de Alepo, Efrin, Hassake y Qamishly. Algunas familias han indicado al ACNUR que tienen parientes que residen en el norte de Irak, mientras que algunos estudiantes que viajan solos contaban que cursan estudios en el norte de Irak y que sólo habían regresado a Siria para las vacaciones del Eid.

Los equipos de ACNUR y las agencias socias, en colaboración con las autoridades locales, estuvieron trabajando desde primera hora de esta mañana para ayudar a los recién llegados. ACNUR, sus socios y las autoridades proporcionaron agua y comida a los recién llegados. La OIM y el gobierno regional del Kurdistán han puesto a disposición cientos de autobuses para trasladar a los refugiados a Dohuk y Erbil.

En Erbil, unos 2.000 de los recién llegados se encuentran ahora alojados en un campamento establecido en la ciudad de Kawergost, donde ACNUR ha levantado una zona de tránsito y acogida de emergencia. Algunos de los recién llegados han encontrado refugio en tiendas de campaña instaladas por ACNUR, mientras que otros recién llegados habrían buscado cobijo en mezquitas o estarían conviviendo con familiares o amigos que residen en la zona.

ACNUR está trabajando con las autoridades de gobierno regional del Kurdistán, así como con otras agencias de la ONU y ONGs, para establecer un campamento en Darashakran, cerca del centro de tránsito de emergencia. Está previsto que este campo abra sus puertas en dos semanas, lo que contribuirá a aliviar la presión en el campamento de Domiz, que actualmente está superpoblado, así como hacer posible que los refugiados que actualmente residen en costosas viviendas de alquiler puedan trasladarse a un campamento de ACNUR en que reciban asistencia.

ACNUR agradece a las autoridades iraquíes, y en particular el gobierno regional del Kurdistán, por su participación en las negociaciones para permitir que los recién llegados puedan cruzar la frontera, así como por los medios de transporte y asistencia puestos a disposición de los refugiados en el punto fronterizo.

A día de hoy, 1.916.387 sirios han huido de la guerra y han sido registrados como refugiados o solicitado su registro como tales. Dos tercios de ellos han llegado durante este año. En la actualidad hay más de 684.000 refugiados sirios en Líbano, 516.000 en Jordania, 434.000 en Turquía, 154.000 en Irak (sin incluir las llegadas que tuvieron lugar ayer) y 107.000 en Egipto.

Los gobiernos de la región están gestionando cuidadosamente sus fronteras con Siria, debido principalmente a sus propias preocupaciones en materia de seguridad nacional. No obstante, los refugiados siguen cruzando hacia los países vecinos. ACNUR insta a los países de la región, así como al resto de Estados, a que mantengan abiertas sus fronteras y reciban a todos los sirios que buscan protección.