El ACNUR asiste el retorno de más de 100.000 refugiados en el norte de la RDC

Anuarite Malanga, de 31 años, fue identificada como la persona número 100.000 en regresar a casa desde la República del Congo con la ayuda del ACNUR en virtud de un programa lanzado el año pasado.

El personal del ACNUR ayuda a los refugiados repatriados que abandonan la embarcación que los ha conducido a Buburu, provincia de Equateur, República Democrática del Congo.  © ACNUR/S.Lubuku

BUBURU, República Democrática del Congo, 3 de septiembre (ACNUR) – El pasado martes, varias embarcaciones con más de 350 refugiados cruzaron el río Oubangui hasta la República Democrática del Congo, con lo que el número total de refugiados procedentes de la República del Congo que han sido repatriados en el marco de un programa del ACNUR se eleva a más de 100.000.

Anuarite Malanga, de 31 años, figuraba con el número 100.000 en la lista de personas que regresaron a su país con la asistencia del ACNUR, en el marco del programa puesto en marcha por la organización en el mes de mayo del pasado año para los aldeanos desplazados en los años 2009 y 2010 que huyeron de la violencia étnica vinculada a los derechos de pesca y agricultura. Esta madre, que regresó con sus dos hijos y una sobrina, huyó de su país en noviembre de 2009 tras el asesinato de su cuñado, que era pescador.

Anuarite y sus familiares estaban entre los 361 refugiados integrantes del convoy de regreso, que salió la mañana del martes de Impfondo, en el Departamento de Likouala (República del Congo), y tardó algo más de una hora en llegar a Buburu, en la provincia de Equateur (República Democrática del Congo), desde donde los refugiados fueron trasladados a un centro de tránsito organizado por el ACNUR tras una calurosa bienvenida.

Cada uno de ellos recibió una comida caliente antes de registrarse, realizar los trámites administrativos y someterse a un reconocimiento médico. Los que viven en zonas próximas a Buburu regresarán hoy a sus hogares y el resto pasará la noche en el centro de tránsito y a partir de mañana serán conducidos a sus aldeas de origen.

El ACNUR proporciona a los retornados una ayuda de repatriación, que incluye una cantidad en metálico, para ayudarles a rehacer sus vidas. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y sus socios también han estado ejecutando proyectos de reintegración comunitaria en las zonas de retorno, entre los que cabe señalar la construcción o rehabilitación de escuelas, centros de salud y pozos.

Los conflictos entre grupos étnicos que estallaron a finales de 2009 y principios de 2010 forzaron a más de 131.000 personas a huir por el río Oubangui a la República del Congo y 20.000 a la República Centroafricana. El pasado año, cuando se puso en marcha el programa de repatriación voluntaria, más de 46.300 personas regresaron a su país y en lo que va de año son más de 53.700 los repatriados.

"Además, hay más de 10.000 que han expresado su deseo de regresar a su país este año", explica Céline Schmitt, portavoz del ACNUR, y añade que con ello quedarían más de 20.000 refugiados en la República del Congo que no han decidido todavía qué van a hacer.

Los refugiados regresan desde Betou, Impfondo y Loukolela, en la República del Congo a las zonas de Dongo, Libenge, Mbandaka y Buburu, en la provincia de Ecuador.

Además, el ACNUR presta asistencia a proyectos de reintegración que fomentan la paz. Colabora con la ONG Search for Common Ground para promover la convivencia pacífica y la reconciliación entre las tribus Enyele y Munzayas.

"Asimismo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados está alentando a la comunidad internacional a apoyar proyectos de desarrollo para evitar problemas en el futuro y llevar una prosperidad relativa a la región", señala Stefano Severe, representante regional del ACNUR, y, para lograrlo, pide a las organizaciones de desarrollo que trabajen conjuntamente con los organismos humanitarios en la región.

Mientras tanto, Anuarite se siente feliz de regresar a su país y está deseosa de reunirse con sus familiares. También dice que reanudará sus estudios de magisterio.

Por Simon Lubuku en Buburu, República Democrática del Congo

Gracias a la Voluntaria en Línea Luisa Merchán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.