ACNUR empieza a trasladar a miles de refugiados sirios a un nuevo campamento en Irak

El campamento de Darashakran en la gobernación iraquí de Erbil tiene una capacidad para albergar a unas 10.000 personas. Esto podría duplicarse en el futuro si es necesario.

Tres niños refugiados exploran el nuevo campamento de Darashakran, en el norte de Irak.  © ACNUR/L.Veide

DARASHAKRAN, Irak, 4 de octubre (ACNUR) – La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados abrió esta semana el campamento de refugiados más nuevo del mundo para acoger a algunas de las decenas de miles de personas que, en los últimos meses, buscaron refugio en el norte de Irak huyendo de los combates en Siria.

El domingo, ACNUR empezó a trasladar al primer grupo de los 10.000 refugiados recién llegados que se alojarán en el campamento de Darashakran, que más adelante podría duplicar su capacidad. Los primeros en llegar a ese campamento de la provincia iraquí de Erbil lo hacían desde el emplazamiento temporal de Bekhma, donde vivían en edificios abandonados.

Los primeros residentes del campamento parecían contentos con el cambio. "Damos gracias a Dios y estamos muy felices por estar aquí", decía Mahmoud, que llegó el domingo con su esposa y sus cinco hijos. "ACNUR se está ocupando de verdad de nosotros", añadió. Siva, que llegó junto con once miembros de su familia, explicaba: "La primera impresión es buena y esperamos llevar una buena vida aquí".

Otro refugiado, Noh Ahmed, huyó a mediados de agosto a Irak con su esposa y sus cinco hijos (incluidos sus gemelos de cuatro meses) desde Hassakeh, en el norte de Siria. Hasta ahora estaban refugiados en Bekhma. "Estábamos bien allí pero no teníamos la misma libertad de movimientos que tenemos en Darashakran", comentó. Está satisfecho porque sus hijos podrán ir a la escuela y él espera encontrar trabajo pronto.

ACNUR planea trasladar al nuevo campamento – que ha construido con el apoyo del gobierno regional del Kurdistán, otras organizaciones claves de la ONU y varias ONG – a unas 50 familias al día (unas 300 personas).

Estas nuevas instalaciones eran necesarias porque el único campamento de refugiados permanente, el de Domiz, en la norteña provincia iraquí de Dohuk, estaba completamente desbordado. Construido en abril del año pasado para dar cabida a 30.000 personas, alberga en la actualidad a 45.000, sobre todo kurdos sirios.

"ACNUR y sus socios han gastado más de 6 millones de dólares en acondicionar Darashakran para sus nuevos residentes, pero debemos prepararnos para más llegadas de refugiados", declaró Claire Bourgeois, representante de ACNUR en Irak. "ACNUR, junto con sus donantes, trabajará para garantizar que Irak pueda hacer frente a los actuales y futuros flujos de refugiados. Pero hacemos un llamamiento para que se mantengan abiertas las fronteras a todos aquellos que busquen protección y ayuda", agregó.

Iraq acoge a los refugiados sirios desde que empezó la crisis en marzo de 2011. Pero el número de refugiados que cruzan la frontera aumentó drásticamente en agosto pasado, cuando más de 60.000 personas llegaron al norte de Irak procedentes de todo el territorio sirio.

Con la ayuda de las autoridades locales, se hizo frente a las llegadas masivas en lugares de acogida temporales como Kawergosk (12.000 refugiados), Qushtapa (3.000) y Basirma (2.500). Los más de 40.000 refugiados llegados en fechas recientes fueron alojados en campamentos improvisados en las provincias de Dohuk, Sulemaniyeh y Erbil.

Cada familia trasladada al nuevo campamento recibe una unidad de alojamiento que incluye una tienda resistente a todo tipo de clima, una letrina separada, zona de baño y cocina con espacio para garantizar la privacidad. Hasta ahora, se han instalado unos 2.000 alojamientos en Darashakran.

Utilizando imágenes de satélite, sistemas de información geográfica, análisis espacial y servicios cartográficos, el grupo francés de ayuda ACTED ha desarrollado un plan general para que los expertos en construcción establezcan un campamento del tamaño de una pequeña ciudad.

ACNUR y sus socios garantizan que Darashakran incluirá un espacio comunitario para el asesoramiento psico-social, así como un centro de ayuda para el empleo donde los residentes recibirán información sobre los puestos de trabajo disponibles en la zona. Se han establecido todas las instalaciones necesarias para la distribución de alimentos, carreteras, sistemas de agua y saneamiento, así como una iluminación adecuada en todas las zonas públicas.

"La reubicación de refugiados en el nuevo campo de Darashakran es un paso significativo en la respuesta global a las necesidades de los refugiados sirios y asegura que tengan una vivienda adecuada para pasar los duros meses del invierno en la región al tiempo que cubre necesidades básicas como la salud y la educación", explicó William Tall, jefe de la delegación de ACNUR en Erbil.

Irak alberga actualmente a más de 193.000 refugiados sirios registrados, sobre todo en las provincias de Dohuk, Erbil y Sulaymaniyeh, aunque también en las de Ninewa y Anbar. ACNUR está coordinando la respuesta multisectorial para garantizar la protección y asistencia de los refugiados.

Gracias a la Voluntaria en Línea Eva Milla Grisaleña por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.