Un informe de ACNUR alerta de la explotación y miseria de los niños sirios refugiados

Una cifra alarmante de niños sirios refugiados están creciendo en familias fracturadas, sin recibir educación y con una extensa participación de los niños en el trabajo ilegal.

Estas niñas viven en un pequeño apartamento a las afueras de Amán. La televisión es su único entretenimiento. Con la familia aún en Siria, los padres a menudo ven la televisión siria, que muestra imágenes explícitas de violencia, destrucción y muerte.  © ACNUR/O.Laban-Mattei

GINEBRA, 29 de noviembre de 2013 (ACNUR) – Con motivo del lanzamiento de un nuevo informe sobre Jordania y Líbano, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha dicho hoy que una cifra alarmante de niños sirios refugiados están creciendo en familias fracturadas, sin recibir educación y con una extensa participación de los niños en el trabajo ilegal.

El informe, titulado El futuro de Siria: Niños refugiados en crisis, lanzado hoy, es la primera encuesta a profundidad del ACNUR sobre niños refugiados sirios desde que comenzó el conflicto en marzo de 2011. Entre sus descubrimientos están que muchos niños refugiados sirios están creciendo en familias fracturadas, y que los niños frecuentemente son la principal fuente de ingresos de sus hogares. Más de 70 mil familias refugiadas sirias viven sin el padre y más de 3 700 niños refugiados se encuentran no acompañados o separados de ambos padres.

"Si no actuamos rápidamente, una generación de inocentes se convertirá en las bajas prolongadas de una guerra atroz", dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres.

La Enviada Especial de ACNUR, Angelina Jolie, dijo: "El mundo debe actuar para salvar de una catástrofe a una generación de niños sirios traumatizados, aislados y que están sufriendo".

El conflicto de 32 meses de duración ha dejado profundas cicatrices en niños indefensos. En los primeros seis meses de 2013, 741 niños refugiados sirios fueron remitidos a hospitales en el Líbano y tratados por lesiones. Más de mil niños en el campamento Za'atari, en Jordania, fueron atendidos por lesiones relacionadas con la guerra durante un período de un año.

El enojo y otras respuestas emocionales fueron comunes: Durante las discusiones en grupo con niños refugiados, muchos expresaron su deseo de volver a Siria para luchar. Los investigadores también recibieron información sobre niños que eran entrenados para combatir en preparación para su regreso a Siria.

En muchos casos, familias de refugiados que carecen de recursos financieros envían a sus hijos a trabajar para asegurar su supervivencia básica. Tanto en Jordania como en el Líbano, los investigadores encontraron a niños desde los siete años de edad que trabajaban largas horas por poco dinero, a veces en condiciones peligrosas o de explotación. En el campo de refugiados de Za'atari, en Jordania, la mayoría de los 680 pequeños comercios existentes emplean a niños. En una evaluación en 11 de las 12 gobernaciones de Jordania se encontró que casi uno de cada dos hogares de refugiados encuestados dependía en parte o en su totalidad de los ingresos generados por un niño.

La investigación de ACNUR detalla la dolorosa vida de aislamiento, exclusión e inseguridad que soportan muchos niños refugiados: el 29 por ciento de los niños entrevistados dijeron que dejaban su casa una vez por semana o menos. Su hogar es a menudo un apartamento abarrotado, un refugio improvisado o una tienda de campaña.

El estudio incluye múltiples testimonios de niños. Nadia, una refugiada recién llegada a Jordania dijo: "Nuestras vidas están destruidas. No estamos recibiendo educación y sin educación no hay nada. Nos dirigimos hacia la destrucción".

El informe muestra que hay más niños fuera de la escuela que dentro. Más de la mitad de todos los niños sirios en edad escolar en Jordania no están yendo a la escuela. En el Líbano, se calcula que unos 200 mil niños refugiados sirios en edad escolar podrían seguir fuera de clases al final del año.

Otro síntoma preocupante de la crisis es la gran cantidad de bebés nacidos en el exilio que no tienen certificados de nacimiento. El certificado de nacimiento ayuda a evitar la apatridia. Una reciente encuesta de ACNUR sobre el registro de nacimientos en el Líbano reveló que el 77 por ciento de los 781 niños refugiados en la muestra no tenía un certificado de nacimiento oficial. Entre enero y mediados de octubre de 2013, sólo 68 certificados fueron emitidos a los bebés nacidos en el campamento de Za'atari, en Jordania.

El informe detalla el esfuerzo masivo llevado a cabo por la ONU, las ONGs, los gobiernos anfitriones y los propios refugiados para abordar las cuestiones dolorosas a las que se enfrentan los niños refugiados. ACNUR ofrece asistencia financiera para ayudar a las familias de refugiados más vulnerables y con dificultades. El informe analiza los esfuerzos creativos de ACNUR, UNICEF, Save the Children y otras ONGs para dar a los niños la oportunidad de reanudar su educación. La generosidad y la amabilidad de las comunidades de acogida es un tema recurrente.

Hay más de 1,1 millones de niños sirios refugiados y la mayoría viven en países vecinos. Exigiendo que "este hito vergonzoso del conflicto debe ofrecer más que titulares", Guterres y Jolie pidieron apoyo a los vecinos de Siria para mantener abiertas sus fronteras, mejorar sus servicios y apoyar a las comunidades de acogida. También hicieron un llamamiento para que los países más allá de las fronteras de Siria ofrezcan programas de reasentamiento y admisión humanitaria a las personas que siguen sintiéndose inseguras en el exilio y a las familias con niños gravemente heridos.

Después de casi mil días de conflicto, este último informe tiene por objetivo centrar de nuevo la atención en la difícil situación de los niños refugiados sirios. Los resultados se presentan en un una página web multimedia (www.unhcr.org/futureofsyria) que cuenta con fotografías, videos, citas y estadísticas que se pueden compartir fácilmente en las redes sociales. Algunos de los videos fueron hechos con cámaras GoPro que siguieron a los niños en el campamento Za'atari. El sitio promueve directamente que las personas compartan las historias de los niños, consideren la posibilidad de donar y escriban un mensaje de solidaridad que será compartido con los niños refugiados sirios.