ACNUR distribuye ayuda a las personas afectadas por el conflicto en Sudán del Sur

ACNUR calcula que hay aproximadamente 20.000 personas desplazadas por la fuerza en los siete distritos del condado de Pariang. Hasta el momento, la Agencia de la ONU para los Refugiados ha otorgado ayuda a casi 11.500.

Mujeres desplazadas en el condado de Pariang se dirigen a sus refugios tras recibir asistencia humanitaria del ACNUR y sus agencias socias.  © ACNUR/D.S.Majak

PARIANG, Sudán del Sur, 12 de marzo (ACNUR) – En las dos últimas semanas, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y sus agencias socias han distribuido asistencia humanitaria a más de 11.000 personas desplazadas forzadamente en el condado de Pariang, en Sudán del Sur, una de las zonas más afectadas por los combates que estallaron en el país el pasado mes de diciembre.

Según las estimaciones de las Naciones Unidas, el número de desplazados en los siete distritos de Pariang, situado en el estado de Unidad, es aproximadamente de 20.000. "Hasta el momento hemos proporcionado asistencia humanitaria a 11.482 personas desplazadas y esperamos llegar al resto [de las 20.000] antes de final de mes", dice Cleophas Mubangizi, jefe de la oficina de terreno del ACNUR en Jam Jang, en el estado de Unidad.

"Era necesaria una respuesta inmediata para ayudar a los habitantes de Pariang a reanudar sus vidas", subraya Gilbert Anyama, una funcionaria del ACNUR encargada de la distribución. Explica que el ACNUR ha distribuido asistencia humanitaria procedente de las reservas de existencias de los campamentos de Yida y Ajuong Thok, en el estado de Unidad, que albergan a casi 80.000 refugiados del Sudán.

La ayuda consistió en lonas de plástico, bidones, baldes, utensilios de cocina, mosquiteras, esterillas para dormir y mantas. El Programa Mundial de Alimentos, con su socio local, ha distribuido 80 toneladas de alimentos y tiene previsto distribuir otras 95 toneladas.

Los destinatarios de la asistencia estaban muy agradecidos. "No podemos expresar con palabras nuestro agradecimiento al ACNUR por la ayuda que nos ha proporcionado", dice María, de 70 años, que pensaba que tanto ella como sus nietos iban a morir cuando los combates llegaron hasta su aldea, el 20 de diciembre.

"Los combates comenzaron al amanecer mientras dormía en mi cabaña con mi hija y mis dos nietos", recuerda. "A pesar de que resultaba difícil caminar, agarré a mis nietos y dije a mi hija que nos siguiera, y echamos a correr mientras las balas silbaban a nuestro alrededor", añade Maria, que temía por la salud de los niños en el monte dada la proximidad de la estación lluviosa.

Entre las personas desplazadas había principalmente mujeres, niños y personas mayores, ya que los jóvenes se quedaron atrás intentando proteger su territorio. "Caminamos durante seis horas con los niños hasta llegar a un lugar seguro", dice Ayom, madre de cuatro niños, que también recibieron ayuda alimentaria y no alimentaria.

Mientras tanto, el ACNUR y sus socios interinstitucionales en la gestión de los campamentos están planeando construir un emplazamiento en el condado de Pariang para los desplazados internos a fin de facilitar la distribución de asistencia humanitaria y la prestación de servicios a las personas desplazadas hasta que se encuentre una solución duradera.

Unidad, que acoge a más de 186.000 refugiados, es el estado que registra la mayor concentración de personas desplazadas por los combates en Sudán del Sur, seguido del estado de Jonglei, en el que hay 145.700 desplazados. La crisis también ha obligado a más de 130.000 personas a huir del país.

Por Dew Sunday Majak en Pariang, Sudán del Sur

Gracias a la Voluntaria del ACNUR Luisa Merchán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.