Alta funcionaria de los Estados Unidos pide más ayudas para los refugiados que llegan Etiopía

Anne Richard se sorprendió por las historias que los refugiados contaron sobre su escape del conflicto en Sudán del Sur; están llegando a Etiopía a razón de 883 por día.

Nyakoch, refugiada de Sudán del Sur, se ha registrado en el campo de Kule (Etiopía).  © ACNUR/P.Wiggers

GAMBELLA, Etiopía, 14 de julio (ACNUR) – Impresionada ante el número de refugiados de Sudán del Sur que siguen llegando a Etiopía, la Secretaria de Estado Asistente Anne Richard ha declarado que tratará de convencer a la opinión pública de su país de la necesidad de incrementar la asistencia.

Richard, titular de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Gobierno estadounidense, realizó una visita a los campamentos situados en la región occidental de Etiopía, donde desde el estallido de la guerra civil en Sudán del Sur en diciembre de 2013 han ingresado 167.000 refugiados.

"Estoy satisfecha porque creo que es así que se debe llevar a cabo el trabajo humanitario", manifestó al observar cómo operan los campos de Pagak (que acoge a la mitad de los refugiados), Kule 1 y Kule 2. "Pero necesitamos hacer más. Tengo que convencer al pueblo de los Estados Unidos de que necesitamos invertir más aquí pese a que seguimos afrontando otras crisis en diferentes partes del mundo".

La visita de Richard se produjo un día antes de que ACNUR y sus socios lanzaran un llamamiento para reunir los 658 millones de dólares (USD) que permitirían atender esta crisis regional. Se calcula que para finales de 2014 el número de refugiados llegará a 715.000, mientras que en marzo, cuando se pensaba que serían 317.000, menos de la mitad, los fondos necesarios rozaban los 371 millones.

El conflicto siempre abierto y el agravarse de la situación humanitaria también alimentan el éxodo hacia Kenia, Sudán y Uganda, pero el país que ha visto dispararse el número de refugiados (a razón de 883 personas por día) es Etiopía.

Los tres campamentos existentes están casi saturados. ACNUR y su principal socio gubernamental, ARRA (Administración de Refugiados y Retornados), están buscando un sitio adecuado para levantar el cuarto campo dentro de una región en la que las inundaciones son frecuentes.

"El número de refugiados que habíamos planificado para Etiopía a finales de año (150.000) se alcanzará mucho antes", dice Oscar Mundia, coordinador de emergencias en Etiopía. "Lo hemos recalculado con nuestros socios y será de 300.000".

Las nuevas prioridades del plan de respuesta revisado son las ayudas salvavida, es decir, comida, apoyo nutricional, salud, agua y saneamiento, abrigo y protección. La mayor parte de los refugiados que van llegando, mujeres y niños, son particularmente vulnerables.

Richard manifestó toda su preocupación por las mujeres adultas, las jóvenes y las niñas que sufren abusos camino del exilio: "Debemos desplegar expertos en el terreno todos los días, tanto para que las víctimas reciban lo que necesitan como para desarrollar acciones preventivas". Su acompañante, Patricia Haslach, embajadora de los Estados Unidos en Etiopía, se mostró impresionada por los relatos de las refugiadas. Una de ellas, Nyabiel Ran (45), describió entre lágrimas más de dos meses de viaje partiendo del estado de Bentio: "Al final cuando logré llegar aquí tenía solamente a dos de mis hijos y no sabía qué había sido de los otros tres y de mi marido".

Borwell Kantande, representante en funciones de ACNUR, elogió la política etíope de puertas abiertas hacia los refugiados. En particular agradeció a Gatluak Tut Kot, presidente del estado regional de Gambella, quien al unirse a la visita anunció que su administración estaba dispuesta a conceder el sitio del futuro cuarto campamento.

Al tiempo que daba las gracias al pueblo y al gobierno de Etiopía por su generosidad hacia los refugiados, Richard desafió a los señores de la guerra de Sudán del Sur a que visitaran Etiopía para ver los daños que habían causado a su pueblo.

Kisut Gebreegziabher desde Gambella, Etiopía

Gracias a la Voluntaria en Línea Delia Tasso por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.