Miles de refugiados continúan huyendo de Burundi

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Cerca de 10.000 refugiados burundeses abandonaron el país durante el pasado fin de semana antes que Burundi cerrara sus fronteras el domingo por la noche antes de las elecciones parlamentarias del lunes. Según las autoridades burundesas, las fronteras permanecerán cerradas durante 48 horas, como es habitual durante las elecciones. Para poder abandonar el país, los refugiados ahora tienen que recurrir a cruzar la frontera por los puntos fronterizos informales a través de la selva.

Las oficinas de ACNUR en Tanzania, Ruanda y la República Democrática del Congo informaron de un fuerte aumento de las llegadas de nuevos refugiados desde el miércoles pasado. Este fin de semana, el ritmo de las llegadas se ha acelerado, con más de 6.000 llegadas a Tanzania y alrededor de 3.000 a Ruanda. El lunes sólo se registraron 777 llegadas de refugiados burundeses a Ruanda, aunque más de 2.000 consiguieron llegar a Tanzania a través de la selva. En total, casi 144.000 personas han huido de Burundi desde principios de abril.

Los refugiados llegados a Ruanda, Tanzania y la República Democrática del Congo cuentan que las carreteras están bloqueadas y que las personas sospechosas de querer abandonar el país son obligadas a bajarse de los autobuses. Algunas personas supuestamente habrían sido detenidas y a otras se les habrían confiscado sus bienes. Varios hombres que llegaron a Tanzania durante el fin de semana han dicho que habían estado caminando durante horas, a menudo a través de la maleza y sin equipaje para no atraer la atención de las milicias ni de la policía. Los funcionarios de los servicios de inmigración y de refugiados en los países vecinos siguen registrando a los refugiados burundeses que consiguen atravesar la frontera, incluso si lo hacen a través de pasos no oficiales.

Aunque al principio la mayoría de los refugiados eran mujeres y niños, últimamente ACNUR ha observado un aumento en el número de hombres que llegan como refugiados. Estos mencionan que sus motivos para huir del país son el fracaso de los esfuerzos para resolver la situación y la falta de esperanza, además del temor de que la violencia se intensifique durante el periodo electoral, que empezó este lunes con las elecciones parlamentarias y está previsto que termine con las elecciones presidenciales el 15 de julio. En Zambia, el 90% de los burundeses registrados son hombres jóvenes.

En los países vecinos, ACNUR proporciona a los recién llegados una asistencia inicial que incluye comida caliente y el transporte hasta los centros de tránsito. Posteriormente son trasladados a campos de refugiados, donde son registrados y tienen acceso a servicios de salud, agua, saneamiento y protección, así como a otros tipos de asistencia. A pesar de que ACNUR y sus socios están preparados para un aumento de las llegadas, el plan regional de ayuda a los refugiados burundeses sólo ha podido reunir un 13 por ciento de los 207 millones de dólares necesarios para cubrir las necesidades de protección y ayuda de hasta 200.000 refugiados burundeses.

Desde que comenzó la violencia pre-electoral en Burundi, casi 144.000 refugiados han huido del país, principalmente hacia los países vecinos: Tanzania (66.612), Ruanda (56.508), la República Democrática del Congo (11.500), Uganda (9.038) y Zambia (400).