La profesora afgana refugiada Aqeela Asifi es la ganadora del Premio Nansen 2015

GINEBRA, 15 de septiembre de 2015 (ACNUR) – La profesora afgana refugiada Aqeela Asifi, que ha dedicado su vida a educar a las niñas refugiadas en Paquistán, es la ganadora del premio Nansen para los Refugiados 2015.

Aqeela Asifi, de 49 años, recibe un reconocimiento a su valiente e incansable dedicación a la educación de las niñas afganas refugiadas en la aldea de refugiados de Kot Chandana, en Mianwali, Paquistán, enfrentando al mismo tiempo los desafíos que presenta la vida en el exilo. Asifi ha guiado a miles de niñas refugiadas a través de su educación primaria.

Afganistán tiene la crisis de refugiados de más larga data en el mundo. Cerca de 2,6 millones de afganos viven actualmente en el exilio y más de la mitad de ellos son niños. El acceso a la educación es vital para la repatriación, el reasentamiento o la integración local de los refugiados. Sin embargo, se estima que globalmente solo uno de cada dos niños refugiados tiene la posibilidad de asistir a la escuela primaria y solo uno de cada cuatro asiste a la escuela secundaria. Y en el caso de los refugiados afganos que viven en Paquistán, estos números son aún más bajos, con cerca del 80 por ciento de los niños que actualmente no asisten a la escuela.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, rindió homenaje a los esfuerzos de la ganadora de este premio humanitario mundial: "El acceso a educación de calidad y en condiciones seguras ayuda a que los niños crezcan y se conviertan en adultos capaces de conseguir trabajos, iniciar negocios y ayudar a construir sus comunidades, y los hace menos vulnerables a la explotación y los abusos. Invertir en la educación de los refugiados permitirá a los niños jugar un papel en la ruptura del ciclo de inestabilidad y conflicto. Las personas como Aqeela Asifi entienden que los niños refugiados de hoy son los que decidirán el futuro de sus naciones, y el futuro de nuestro mundo".

Coincidiendo con el anuncio de hoy, ACNUR presenta el informe Rompiendo el ciclo: La educación y el futuro de los refugiados afganos. Este informe describe los desafíos que los niños, y especialmente las niñas refugiadas, enfrentan para acceder a la educación en Paquistán.

Asifi trabajaba como profesora cuando huyó de Kabul con su familia en 1992, encontrando protección en el aislado asentamiento de refugiados de Kot Chandana. Asifi quedó consternada ante la ausencia de educación para las niñas en ese lugar. Antes de su llegada, las estrictas tradiciones culturales obligaban a mantener a la mayoría de las niñas en el hogar. Pero ella estaba decidida a darles a estas niñas la oportunidad de aprender. De manera paulatina pero firme, ella convenció a la comunidad y comenzó a educar a unas pocas alumnas en una improvisada escuela en una tienda de campaña. Ella copiaba a mano en hojas de papel los ejercicios para sus estudiantes. Hoy en día la tienda de campaña que funcionaba como escuela es un recuerdo lejano y más de mil niños asisten regularmente a escuelas permanentes en la aldea gracias a su ejemplo pionero.

Ella cree que incentivando la fe en el poder de la educación de las niñas de esta generación transformará las oportunidades de la próxima. "Cuando tienes madres educadas, con toda certeza tendrás generaciones futuras educadas", señaló. "Así que si educas a las niñas, educas a las generaciones. Sueño con el día en que las personas recuerden a Afganistán, no por la Guerra, sino por su nivel de educación".

"El acceso a la educación es un derecho humano básico. Pero para millones de niños refugiados es una alternativa para un futuro mejor que se les ha denegado dolorosamente", señaló Khaled Hosseini, embajador de Buena Voluntad del ACNUR.

"He conocido muchos jóvenes refugiados que han sido arrancados de todo aquello que los hace sentir seguros: sus casas, sus familias, sus amigos y sus escuelas. Invertir en su educación es una inversión en sus futuros, darles esperanza y la oportunidad de que un día puedan ser parte de la reconstrucción de sus países de origen".

"ACNUR está trabajando para proporcionarle a todos los niños refugiados la oportunidad de asistir a la escuela. Aqeela Asifi nos ha demostrado a todos que con valor podemos lograr el cambio. Debemos continuar con su lucha".

Desde la caída de los Talibanes en el 2001, cerca de 5,7 millones de refugiados han retornado a su hogar, a pesar de que aún existe inseguridad. ACNUR ha iniciado una estrategia para asistir a los refugiados afganos que quedan para que puedan regresar a sus hogares y un elemento clave para ello es asegurar que puedan acceder a educación de calidad. Una reunión ministerial que se llevará a cabo a principios de octubre en Ginebra buscará avanzar en esta estrategia junto a socios regionales clave.

El Premio Nansen para los Refugiados del ACNUR rinde homenaje al trabajo extraordinario realizado en favor de las personas afectadas por el desplazamiento forzado, y entre sus ganadores se encuentran personalidades como Eleanor Roosevelt, Graça Machel y Luciano Pavarotti. La ceremonia 2015 será realizada el 5 de octubre en Ginebra, Suiza. El evento contará con exposiciones y presentaciones de Barbara Hendricks, Embajadora de Buena Voluntad Vitalicia del ACNUR, Ger Duany, Embajador de Buena Voluntad del ACNUR, la cantante Angelique Kidjo y el artista visual Cedric Cassimo.