Grandi exige medidas para poner fin a la guerra en Siria y al sufrimiento de los refugiados

El destino de millones de refugiados y desplazados internos sirios está en manos de las potencias regionales y mundiales y estas deben actuar ahora, dijo Filippo Grandi.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, habla con refugiados sirios en un asentamiento informal cerca de Zahle, en el valle de la Becá, Líbano.  © ACNUR/S.Tarling

BEIRUT, Líbano, 22 de enero de 2016 (ACNUR) – El destino de millones de refugiados y desplazados internos sirios está en manos de las potencias regionales y mundiales y estas deben actuar ahora, sobre todo después de las devastadoras imágenes de niños hambrientos en Siria que conmocionaron al mundo.

Ese fue el mensaje de Filippo Grandi, el nuevo Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, tras concluir su primer viaje oficial, un recorrido de ocho días a través de Turquía, Jordania, Siria y Líbano.

"Ninguno de los países que tienen influencia en este complicado proceso de paz, puede ver estas fotografías de niños hambrientos sin darse cuenta de que a menos de que llegue la paz, seguiremos viendo esas fotos", dijo a los periodistas en una conferencia de prensa en Beirut hoy (22 de enero).

"Así que si queremos que esas fotos dejen de aparecer en nuestras pantallas, ellos deben tomar en serio las conversaciones de paz y concretar todos los compromisos necesarios para lograr la paz".

Grandi dijo que el acceso humanitario continuo y sin obstáculos es urgentemente necesario en todas las áreas en Siria, sobre todo para llegar a las más de 400.000 personas que se encuentran en lugares sitiados en todo el país.

Tras cinco años de guerra, él destacó la creciente vulnerabilidad y fragilidad de los refugiados en los países de acogida que visitó. Existen más de 4 millones de refugiados sirios. Turquía acoge a 2,5 millones de ellos, Líbano ha acogido a poco más de 1 millón, y hay otros 635.000 refugiados sirios en Jordania.

Grandi describió el enorme flujo de personas sirias y de otras nacionalidades que llegan a Europa como "un llamado de atención." Por primera vez, dijo, los líderes europeos han comprendido que no están proporcionando fondos suficientes a los países que acogen a refugiados ni a las organizaciones humanitarias que están en el Medio Oriente. Sin dinero adicional, las infraestructuras de estos países se están resquebrajando y la ayuda ya no está alcanzando. El resultado es que los refugiados están dirigiéndose hacia el norte.

El jefe del ACNUR destacó la importancia de la próxima conferencia internacional que se realizará en Londres el 4 de febrero sobre la manera de apoyar a Siria y la región.

Dijo que su esperanza es que la conferencia refuerce la respuesta que organizaciones como el ACNUR dan a la crisis. Espera que también se creen las bases para una respuesta mundial a lo que se ha convertido en una crisis mundial. Los refugiados sirios se están extendiendo a todos los continentes.

"Queremos que más países participen acogiéndolos de forma legal", dijo.

Los objetivos de la conferencia son:

1. Aumentar significativamente los fondos para las necesidades inmediatas de los refugiados y para la asistencia humanitaria y de desarrollo a más largo plazo;

2. Examinar la forma de crear oportunidades económicas y de empleo, así como oportunidades de educación, no sólo para los sirios que se encuentran en Siria, sino también para aquellos que han huido a otros países; y

3. Mantener la presión sobre las partes en el conflicto para que protejan a los civiles, y preparar un esfuerzo coordinado de estabilización por parte de la comunidad internacional cuando las condiciones mejoren.

Temprano en la mañana, Grandi volvía de la capital siria, Damasco, y se detuvo en la región de Saadnayel en el valle de la Becá, donde actualmente viven más de 370.000 refugiados sirios.

En estos asentamientos, los refugiados han construido sus propias tiendas de campaña con la ayuda y materiales del ACNUR.

Grandi se reunió con familias de refugiados del oriente de Siria.

Mohammad e Iman le dijeron que ellos y cinco de sus seis hijos huyeron después de que su casa fuera bombardeada y destruida. Ellos se convirtieron en desplazados internos. Su hija mayor sigue atrapada en el este de Siria.

"Nos desplazamos alrededor de 11 veces", le dijo Iman. "Cada vez que llegábamos a un lugar, lo bombardeaban y teníamos que irnos a otra parte".

Hace dieciséis meses que dejaron Siria y encontraron refugio en el valle de la Becá. Dos de sus hijos, Rahma y Ahmed, son ciegos y necesitan trasplantes de córnea. El índice de éxito de la operación es de casi 95 por ciento, dijo Mohammad, pero ahora la familia está profundamente endeudada y no puede costear estas operaciones.

Además, el permiso de residencia de Mohammad ha expirado y no puede encontrar el dinero para renovarlo. Le dijo al Alto Comisionado que su familia teme que por ello sean desalojados del asentamiento.

Este es un problema en todo el país. Sin permisos los refugiados tienen problemas para desplazarse o para encontrar un trabajo temporal.

"He hablado con el Gobierno [sobre los permisos de residencia]", les dijo Grandi. "Y espero que el próximo mes se presenten algunas mejoras".

Por Don Murray en el Líbano