ACNUR hace llamado a Nigeria para atender a las exigencias de los desplazados internos

El Alto Comisionado Asistente para la Protección, Volker Türk, ha pedido a autoridades de Nigeria que presten atención a preocupaciones de personas desplazadas en el noreste del país.

El Alto Comisionado Asistente para la Protección, Volker Türk, habla con niños nigerianos desplazados en la comunidad de acogida Malkohi en Yola, Nigeria.  © ACNUR/G. Osod

MAIDUGURI, Nigeria, 23 de febrero de 2016 (ACNUR) – El oficial superior de protección del ACNUR, Volker Türk, ha pedido a las autoridades de Nigeria que presten atención a las preocupaciones de las personas desplazadas internamente (PDI) en el noreste del país.

"Todos debemos escuchar a los desplazados internos, sus aspiraciones y el sentido de dignidad y seguridad", subrayó durante una visita el fin de semana a Maiduguri, capital del estado de Borno, en referencia a los retornos organizados a las zonas bajo control del gobierno, pero que todavía se consideran riesgosas.

A principios de este mes, atacantes suicidas mataron a más de 50 personas e hirieron a docenas en ataques a un sitio donde estaban reunidos unos 50.000 desplazados internos en Dikwa, Borno, el estado más afectado por la insurgencia de Boko Haram.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados durante mucho tiempo no ha podido visitar el sitio Dikwa por razones de seguridad. Muchos de los desplazados internos en Borno provienen de ciudades y pueblos que han sido prácticamente destruidos durante los últimos dos años, y carecen de infraestructura, servicios básicos y seguridad.

Türk, el Alto Comisionado Asistente para la Protección, llegó a Nigeria el pasado jueves para revisar las operaciones de emergencia de la agencia de refugiados en el noreste, donde el ACNUR ayuda a decenas de miles de desplazados internos situados en campamentos. También se reunió con el vicepresidente de Nigeria, Yemi Osinbajo, en Abuja y con socios del gobierno para discutir los retos y las áreas de cooperación.

Durante estas reuniones, hizo un llamamiento al gobierno para que aproveche la experiencia del ACNUR en repatriación voluntaria y trabaje en conjunto para garantizar el bienestar de las personas de interés. La insurgencia ha afectado a cerca de 5 millones de personas, incluyendo a más de 2,2 millones de nigerianos que están desplazados internamente y casi 180.000 que han huido a los países vecinos. Türk ofreció ayudar a los países vecinos para organizar la repatriación voluntaria donde y cuando las condiciones sean adecuadas.

Alentando a las instituciones gubernamentales y a las organizaciones de la sociedad civil para que lideren la respuesta al desplazamiento forzado, dijo: "El ACNUR, como parte de la comunidad internacional, seguirá apoyando las iniciativas locales".

El Alto Comisionado Asistente también se reunió con desplazados internos en los estados de Borno y Yola, escuchó los desgarradores relatos de violencia y destrucción y el continuo sufrimiento y desafíos que enfrentan las personas que no pueden retornar a su lugar de origen. Se sintió profundamente conmovido por su valor y su resistencia.

En Malkohi, en las afueras de Yola, capital del estado de Adamawa, habló con algunos de los desplazados internos sobre sus preocupaciones y su situación. "Queremos escuchar a las personas con el fin de ayudarles de la mejor manera", dijo Türk. Hapsatu Amadu, líder comunitario de 47 años de edad, le dijo que necesitaban ropa, alimento y albergue. "Estamos expuestos a las inclemencias del clima en estas chozas de paja", explicó.

El ACNUR y sus socios han estado proporcionando protección, albergue, capacitación en gestión de campamentos y asistencia a aproximadamente el 10 por ciento de los desplazados internos en el noreste de Nigeria, donde la mayoría de ellos viven con familias de acogida. En el campamento de Bakassi, en Maiduguri, visitado por Türk, el ACNUR ha construido 450 albergues temporales.

Pero las necesidades en Borno, incluyendo a 17 campamentos organizados y 13 campamentos informales de PDI en Maiduguri, que alojan a unas 125.000 personas, son grandes y crecientes. "Borno es el estado más devastado; las infraestructuras sociales y sanitarias son prácticamente inexistentes", le dijo a Türk un alto funcionario del gobierno local, Alhadji Usman Didda Shua. "Este estado debe ser tratado en igualdad de condiciones con Siria", agregó refiriéndose a una emergencia que no es reportada en términos reales y que carece de fondos, así como de difusión en la región.

Solo en Borno, 16 de los 38 hospitales han sido destruidos o saqueados, y se han cerrado 214 centros de atención primaria de salud. Bama era la segunda ciudad más grande de Borno hasta 2014 con una población de 600.000. Hoy en día se encuentra en ruinas y está desierta. Las autoridades estatales dicen que su reconstrucción requerirá millones de dólares.

"En cada crisis, existe una oportunidad que se debe aprovechar, esperemos que en forma de un nuevo contrato social", concluyó Türk. Próximamente visitará Camerún para analizar la situación de los refugiados nigerianos que se encuentran allí y visitará el campamento de refugiados de Minawao en la Región del Extremo Norte antes de concluir su visita a la región el miércoles.

Por Hanson Tamfu en Maiduguri, Nigeria