ACNUR se muestra alarmado por el impacto de la suspensión del programa de refugiados en EEUU

GINEBRA, Suiza, 30 de enero de 2017 (ACNUR) -- El Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, está profundamente preocupado por la incertidumbre a la que se enfrentan miles de refugiados en todo el mundo quienes están en proceso de ser reasentados en Estados Unidos.

Solamente esta semana, más de 800 refugiados tenían previsto poner rumbo a Estados Unidos, hacia sus nuevos hogares y, en cambio se encuentran con la prohibición de viajar al país norteamericano. ACNUR estima que unos 20.000 refugiados en condiciones precarias se podrían reasentar en los Estados Unidos durante los 120 días que abarca la suspensión anunciada el viernes, calculando sobre la base de las cifras mensuales de reasentamiento de los últimos 15 años. Los refugiados tienen ansiedad, confusión y el corazón destrozado ante esta suspensión de lo que es ya de por sí, un proceso bastante largo.

Los refugiados comparten las mismas preocupaciones sobre cuestiones de seguridad que los estadounidenses. Ellos huyen de la guerra, de la persecución, de la opresión y del terrorismo. Las personas y grupos familiares que ACNUR deriva a los gobiernos para reasentamiento son las más vulnerables, como aquellos que necesitan tratamiento médico urgente, supervivientes de tortura; y mujeres y niñas en situación de riesgo. Los hogares que proporcionan los países de reasentamiento son salvavidas para personas que no tienen otras opciones.

La mayor parte de la población refugiada se encuentra acogida en países en vías de desarrollo y menos del 1% serán reasentados a nivel mundial. Aquellos que han sido aceptados para reasentamiento por los Estados Unidos tras un riguroso escrutinio por parte de las fuerzas de seguridad estadounidenses buscan reconstruir sus vidas con seguridad y dignidad. ACNUR confía en que puedan hacerlo pronto.

El reasentamiento ha sido un signo tangible de solidaridad con los refugiados más vulnerables del mundo. Es también una vía importante para que gobiernos y comunidades puedan ayudar a compartir la responsabilidad con aquellos países que acogen al mayor número de refugiados y que han estado llevando la mayor presión de desplazamiento en las crisis de los últimos años.

Durante décadas, los Estados Unidos han sido líderes mundiales en protección a refugiados, una tradición basada en la tolerancia y la generosidad del pueblo estadounidense. ACNUR confía en que EEUU continúe con su fuerte liderazgo y su larga historia de protección hacia aquellos que huyen de los conflictos y de la persecución.

El Alto Comisionado reitera una vez más la posición de ACNUR de que los refugiados deben recibir el mismo trato a nivel de protección y asistencia, así como en las oportunidades de reasentamiento, con independencia de su religión, nacionalidad o raza.