Aumenta el desplazamiento por la sequía en Somalia

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Las mujeres esperan en la fila para recolectar suministros de ayuda del ACNUR en el asentamiento para desplazados internos de Maajo en Mogadiscio, Somalia el 31 de agosto de 2011 durante una visita de dos días de la delegación del ACNUR al sur de Somalia, región golpeada por la sequía y el hambre.  © ACNUR/Siegfried Modola

Desde noviembre, la sequía ha provocado que más de 135.000 personas se desplacen dentro de Somalia, según datos recolectados por ACNUR, el Consejo Noruego para Refugiados y organizaciones de la comunidad. Se necesitan con urgencia acciones rápidas y sustanciales, así como los fondos adecuados para evitar la hambruna y que se repita una situación como la de 2011, donde cerca de 250.000 personas murieron, teniendo más de la mitad, cinco años o menos.

De acuerdo con autoridades en Puntland, más de 20.000 familias se han movido a la región de Bari. Y 1.638 necesitan asistencia de emergencia en la ciudad norte de Galkayo.

Las personas están huyendo de sus hogares debido a la sequía, el aumento en los precios de la comida, los pronósticos de clima seco, y la continua inseguridad, y se están yendo a las zonas urbanas. Estas incluyen Mogadiscio y la ciudad de Baidoa. El Gobierno busca brindarles ayuda a las personas en sus distritos para evitar que realicen los largos y peligrosos viajes a pie en busca de ayuda.

Ha habido reportes de muertes y enfermedades, a pesar de que no están generalizadas. El domingo, recibimos reportes de 38 muertes debido a razones relacionadas con la sequía en la región de Bakool, en el sur de Somalia. Los casos médicos incluyen a personas con malnutrición severa, especialmente en niños, diarrea y cólera.

Por medio de una respuesta interagencial, ACNUR y sus socios trabajan para mitigar un deterioro que lleve a la hambruna. Esto incluye abordar la creciente malnutrición, limitar el desplazamiento, y contener los brotes de enfermedades y mejorar la protección.

Hemos empezado a ayudar a las personas desplazadas en las áreas más afectadas, Puntland y Somalilandia en el norte y las zonas de Pay y Bakool. Esto ha incluido la provisión de albergue de emergencia y de artículos de ayuda para miles de personas a través del fortalecimiento del monitoreo de protección.

Se han enviado cerca de 1.000 kits de ayuda a las familias afectadas por la sequía en Mudug (Puntland), y se están llevando a cabo las preparaciones para distribuir 1.500 kits en Bari (Puntland) y hacer llegar camiones de agua a las zonas de Somalilandia. ACNUR también brinda ayuda de albergue y distribuye artículos de ayuda en Bari, Nugal (Puntland) y Sanaag (Somalilandia) Galkayo y Garowe.

La sequía también está provocando que algunas personas huyan del país. Desde inicios de año, más de 3.770 somalíes recién llegados fueron registrados en Melkadida, Etiopía, y se ha reportado que cerca del 75 por ciento de los niños refugiados sufren de malnutrición aguda. Hasta el momento no se han reportado movimientos sustanciales hacia Kenia.

La sequía llega mientras el ACNUR continua su programa de repatriación voluntaria para refugiados Somalíes en el complejo Dadaab en Kenia, el cual ha llevado a casa a más de 49.985 personas desde diciembre de 2014. ACNUR está informando a las personas del campamento sobre la sequía, pero hasta el momento no parece haber mayor efecto en los retornos.

ACNUR y otras organizaciones humanitarias están mejor preparadas para dar respuestas, en comparación con 2011, pero las necesidades de financiamiento son urgentes. Para el periodo entre enero y junio se necesitan $825 millones de dólares, pero se han comprometido $100 millones.