Actualización sobre dos naufragios en el Mediterráneo central

Unos 275 refugiados e inmigrantes viajan en un remolcador, a la espera de ser desembarcados en el puerto de Pozzalo, tras haber sido rescatados unos días antes.  © ACNUR/F. Malavolta

Hemos recibido información alarmante en las últimas 24 horas sobre dos nuevos naufragios en el Mediterráneo central.

El primero de ellos tuvo lugar la noche del viernes, cuando una embarcación hinchable se hundió con 132 personas a bordo tras navegar durante horas. Cerca de 50 personas fueron rescatadas y llevadas a puerto en Pozzallo (Sicilia) el domingo 7 de mayo. Se estima que otras 82 personas continúan desaparecidas o han fallecido en el suceso.

El otro hundimiento tuvo lugar cerca de la costa de Libia el pasado domingo 7 de mayo. Una mujer y seis hombres fueron rescatados por la Guardia Costera libia, según el Cuerpo Internacional de Médicos, organización que colabora con ACNUR. Se teme por la vida de otras 163 personas que iban a bordo, que continúan desaparecidas.

Ambos sucesos llevan a que el número estimado de personas fallecidas o desaparecidas mientras intentaban cruzar del norte de África hasta Italia se eleve a más de 1.300 en lo que va de año. Hasta ahora, en 2017, alrededor de 43.000 inmigrantes y solicitantes de asilo han tomado la ruta del Mediterráneo central para llegar a Italia.

Como señaló el pasado domingo el Alto Comisionado Grandi, los rescates marítimos -- incluyendo tanto aquellos realizados por guardacostas italianos en coordinación con Frontex como por las ONG -- son de vital importancia. Esto también significa redoblar los esfuerzos para solucionar los conflictos, especialmente en África; utilizar los recursos destinados al desarrollo de forma más estratégica para reducir la pobreza, mitigar los efectos del cambio climático y apoyar a los países que albergan a un gran número de refugiados, así como a los países de tránsito. Esto requiere de políticas coordinadas y acción por parte de los países europeos y otros países donantes.