Día Mundial del Refugiado: tres nuevos naufragios en el mar Mediterráneo

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Cerca de 350 migrantes y refugiados desembarcan en el puerto de Messina, en Sicilia, tras haber sido rescatados en el Mediterráneo, el 17 de mayo.  © ACNUR/Patrick Russo

En el primero de los incidentes, el de mayor calibre, una lancha que dejó Libia el día 15 e hizo aguas apenas unas horas después del inicio de su viaje. Según la guardia costera italiana y los cuatro supervivientes –nacionales sudaneses y nigerianos – en el barco había al menos 133 personas, de las cuales 129 se encuentran desaparecidas.

En el segundo incidente, una embarcación con al menos 85 personas a bordo se partió en dos y se hundió ayer. Quienes presenciaron el accidente dijeron que la barca formaba parte de un grupo de tres que había partido de Libia la tarde del 15 de junio, con muchas familias con niños a bordo. Los desaparecidos provenían de Siria y de países del norte de África.

Un tercer naufragio dejó al menos siete personas fallecidas o desaparecidas. Los supervivientes, cuya barca partió de Libia el 14 de junio, desembarcaron ayer en Messina, Sicilia. Una mujer embarazada de Camerún perdió a su marido en el naufragio.

Hoy es el Día Mundial del Refugiado. Estos incidentes son un recordatorio de los graves peligros a los que la gente se enfrenta cuando se ven forzados a huir de sus países por la guerra y la persecución. Desde principios de año, más de 77.000 personas han intentado cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa, en la que es una de las rutas más peligrosas del mundo – un viaje que nadie toma a la ligera.

A pesar del trabajo heroico de aquellos que intervienen en los rescates marítimos, la mortalidad en el Mediterráneo continúa aumentando. Más de 2.000 personas han fallecido o desaparecido desde principios de año. Con tantas vidas en juego, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, hace un llamamiento de nuevo para mejorar las operaciones de rescate y proporcionar alternativas viables y seguras para aquellos que necesitan protección internacional. De esta manera, no habría necesidad de que llevaran a cabo estas peligrosas travesías.

También se necesitan más esfuerzos para abordar las causas tras los movimientos de gente hacia Libia, incluyendo la resolución de conflictos y la reducción de la pobreza.