El Alto Comisionado elogia el reasentamiento y la integración en Australia y Nueva Zelanda

António Guterres ha elogiado las contribuciones de Australia y Nueva Zelanda a la protección de los refugiados al concluir las visitas que ha realizado a ambos países.

El Alto Comisionado en Hamilton con refugiados recién llegados, ciudadanos maoríes y ex dirigentes de los refugiados, dignatarios y miembros de las comunidades.  © ACNUR

AUCKLAND, Nueva Zelanda, 27 de febrero (ACNUR) – António Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ha elogiado las contribuciones de Australia y Nueva Zelanda a la protección de los refugiados al concluir las visitas que ha realizado a ambos países, durante las cuales tuvo ocasión de observar cómo funcionan los programas de asentamiento e integración.

El Alto Comisionado dio las gracias a los dos Gobiernos por su liderazgo en los foros mundiales del ACNUR en materia de políticas y sus contribuciones a los mismos, por sus programas anuales de reasentamiento y por sus generosas aportaciones económicas a la labor de su Oficina.

El viernes asistió en Hamilton, Nueva Zelanda, a la representación de una ceremonia tradicional powhiri o de bienvenida, a cargo de un grupo de refugiados, entre los cuales había una joven de la República Democrática del Congo.

Esta mujer y su hermano, que han vivido separados de su familia durante más de 10 años, se han reunido por fin con su madre y otros miembros de su familia en el marco del programa de cuotas de reasentamiento de refugiados que ha puesto en marcha Nueva Zelanda y juntos han emprendido una nueva vida en Hamilton.

La ceremonia, en el curso de la cual también se dio la bienvenida a una familia de refugiados de Myanmar, se celebró en una marae (casa de juntas tradicional) maorí, continuando una tradición de bienvenida de los pueblos indígenas de Nueva Zelanda a los refugiados recién llegados.

"Esta es una de las ceremonias de recepción a refugiados más auténticas y emocionantes que he visto en todo el mundo", señalaba el Alto Comisionado.

El Alto Comisionado también tuvo la oportunidad de ver cómo funcionan algunos de los servicios de asentamiento que se ofrecen a los refugiados en Nueva Zelanda y de comentar con ministros, funcionarios gubernamentales, ONG y grupos comunitarios la nueva estrategia que el Gobierno está elaborando actualmente para armonizar servicios esenciales, como la educación, la capacitación, la salud y el alojamiento.

"Se trata de una iniciativa muy positiva", afirmó Guterres. "Felicito al Gobierno de Nueva Zelanda por los avances realizados en relación con esta estrategia de reasentamiento de los refugiados y estoy deseando ver los resultados cuando se haga pública en las próximas semanas".

Tras la visita a Nueva Zelanda efectuó otra visita a Australia, durante la cual el Alto Comisionado trató con diversas partes interesadas una serie de cuestiones que afectan a los refugiados y a los solicitantes de asilo.

En Australia, el Alto Comisionado tuvo la oportunidad de hablar con Julia Gillard, Primera Ministra, y con algunos funcionarios gubernamentales sobre la relación profunda y polifacética que el ACNUR mantiene con Australia.

"Esta relación abarca, entre otras cosas, el papel desempeñado por Australia en la protección de los refugiados y los solicitantes de asilo en el marco de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, su generoso programa de reasentamiento, su compromiso de proteger a los refugiados de la región y su apoyo a las operaciones del ACNUR en todo el mundo", dijo. "Es una sólida relación que para nosotros tiene un gran valor".

António Guterres también expresó las preocupaciones del ACNUR en relación con la detención obligatoria en Australia de los solicitantes de asilo y la lentitud de las evaluaciones de la seguridad efectuadas por la Organización Australiana de Inteligencia sobre Cuestiones de Seguridad y la necesidad de adoptar medidas de control en el proceso de evaluación de la seguridad. En relación con la tramitación en tierra de las solicitudes de asilo, instó a Australia a permitir el acceso a su territorio a las personas que necesiten protección sin tener en cuenta los medios utilizados para llegar al mismo.

En sus conversaciones con la sociedad civil, el Alto Comisionado reconoció "la labor esencial y valiosa" que las ONG, los grupos comunitarios y los grupos religiosos, así como las autoridades centrales y locales, están llevando a cabo para ayudar a los recién llegados a integrarse y establecerse en la sociedad australiana y poder emprender una vida productiva.

Tras las conversaciones, el señor Guterres pronunció un discurso en el Instituto Lowy, un laboratorio de ideas internacional que tiene su sede en Sydney, en el que destacó algunos de los retos mundiales a los que debe hacer frente el ACNUR y explicó los retos en el ámbito de las políticas a los que se enfrentan algunos países como Australia.

"Sé que el movimiento marítimo de personas que realizan peligrosos viajes en barcos es un problema que preocupa a muchos de los gobiernos de esta región y también al de ustedes", señaló el Alto Comisionado. "Comparado con el problema de los refugiados en otras regiones del mundo, el debate es desproporcionado teniendo en cuenta las dimensiones reales del problema, dado que, con respecto a los estándares mundiales, el número de personas que llegan a Australia es pequeño", concluyó.

En su primera visita a Australia y Nueva Zelanda desde el año 2009, el Alto Comisionado se mostró impresionado por la vitalidad y diversidad de ambos países y su compromiso permanente con la protección de los refugiados.

"Estamos profundamente agradecidos a las poblaciones de estos dos países por su generosidad con los centenares de refugiados que les ha permitido empezar de nuevo después de tantos años".

Por Ben Farrell en Auckland