ACNUR intensifica ayuda humanitaria en Sudán del Sur

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados está ampliando sus operaciones de ayuda a los refugiados del campamento de Yida, en Sudán del Sur, cuya población ya es superior a 35.000 personas.

Las personas que llegan a Yida procedentes de las montañas sudanesas de Nuba, cuentan que la seguridad y las condiciones humanitarias están empeorando en esa región.

Durante el mes de mayo han llegado diariamente unos 430 refugiados diarios, lo que representa un incremento de casi el 50% con respecto a los que llegaron en abril. Según una portavoz del ACNUR, a este ritmo, la población del campamento superará las 40.000 personas a final de mes.

Yida sigue siendo un lugar inseguro para los refugiados debido a su proximidad a la frontera. Mientras se siga animando a los refugiados a alejarse voluntariamente de la frontera, se aumentará la ayuda para mejorar las condiciones, en particular ahora que está empezando la estación de las lluvias.

En las dos últimas semanas, el ACNUR ha distribuido lonas de plástico, mosquiteras, colchonetas y mantas a más de 12.700 personas, y el proceso de distribución continúa.

"Al principio, se otorgó prioridad a los más vulnerables, como adultos mayores, menores no acompañados y mujeres cabezas de familia, pero ahora estamos ampliando la ayuda a todos los refugiados", dijo Melissa Fleming, portavoz del ACNUR.

Muchos refugiados están llegando en muy malas condiciones, tras un duro viaje a través de una maleza espesa. La mayoría entran en Sudán del Sur a través de la conflictiva zona fronteriza de Jau, que es su única ruta de escape hacia Yida. Viajan a pie con las escasas pertenencias que pueden llevar.

Estas personas están hambrientas y cada vez hay más indicios de malnutrición entre los refugiados que han llegado al estado de Kordofan, en Sudán del Sur, procedentes de las montañas de Nuba.

Al llegar a Yida, se registra a los refugiados e inmediatamente se les proporciona agua y galletas energéticas, luego se les somete a un examen médico y posteriormente reciben una ración alimentaria inicial del Programa Mundial de Alimentos para un período de dos semanas. Los organismos de ayuda les prestan atención médica urgente y alimentación terapéutica.

Más hacia el oeste, en el estado del Alto Nilo, el ACNUR también está enfrentando desafíos. "Desde el fin de semana, nuestros colegas han visto a unos 12.000 refugiados sudaneses cruzar la frontera desde el estado del Nilo Azul, con lo que el número total de refugiados en el estado del Alto Nilo se elevará a más de 80.000", explicó Fleming.

Los nuevos refugiados llegan exhaustos tras caminar durante varios días. Huyeron del estado del Nilo Azul y hablan del hambre y de la reanudación de los combates entre el ejército del Sudán y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés-Cambio Democrático. Muchos de ellos se vieron separados de sus familias.

El ACNUR ha reubicado a 1.285 refugiados en el campamento de Yusuf Batil, recientemente creado, situado a 120 kilómetros de la frontera. Yusuf Batil es el tercer campamento de refugiados que el ACNUR ha ayudado a establecer en el estado del Alto Nilo, después de Doro y Jamam. También se está reubicando a otros refugiados en Jamam.

Los convoys de reubicación del ACNUR pueden tardar hasta cuatro horas en recorrer una distancia de 20 kilómetros y los refugiados tienen que pasar la noche en Jamam. Cabe prever que las condiciones del traslado se deterioren durante la estación lluviosa, haciendo el viaje más difícil o el acceso a los refugiados casi imposible.

Ante el rápido crecimiento de la población de refugiados, también son motivos de preocupación para el ACNUR la escasez de agua en el estado del Alto Nilo y los riesgos sanitarios asociados. Para abordar el posible brote de enfermedades relacionadas con el agua en la región, el ACNUR y sus socios han enviado de antemano a cada uno de los asentamientos suministros médicos y unidades de tratamiento. El ACNUR también está transportando agua y perforando pozos.

Sudán del Sur acoge actualmente a más de 115.000 refugiados sudaneses procedentes de las montañas de Nuba y del estado del Nilo Azul y otros 32.500 procedentes del Nilo Azul se han refugiado en Etiopía.

Gracias a la voluntaria de UNV Online Luisa Merchán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.