Mi Pequeña Barinas se solidariza #ConLosRefugiados

Los niños de Mi Pequeña Barinas del Estado Táchira, en Venezuela, estrenaron balón y les regalaron momentos de alegría a los espectadores de un partido de fútbol #ConLosRefugiados.

Los equipos compartieron como si estuvieran en un partido amistoso. Unos eran de Argentina y otros de Brasil, Venezuela, Colombia o España.

Los equipos compartieron como si estuvieran en un partido amistoso. Unos eran de Argentina y otros de Brasil, Venezuela, Colombia o España.  © ACNUR / Diego Contreras Medina / ProSFilms

TÁCHIRA, Venezuela - Con emoción, salieron de sus casas y recibieron la llegada de una nueva pelota. “La que teníamos ya estaba sin aire y en malas condiciones”, aseguró Carlos, mientras saltaba de la alegría.

A toda velocidad corrieron a ponerse sus uniformes. No podían esperar para comenzar a jugar al fútbol #ConLosRefugiados.

La gente también salió de sus hogares y negocios para ver el juego. “Me contenta mucho ver a los niños divertirse”, aseguró Fabio Navarro, uno de los pobladores de “Mi Pequeña Barinas”, comunidad venezolana en la que viven personas refugiadas.

Partido de fútbol amistoso ConLosRefugiados en Táchira (ACNUR/Diego Contreras Medina/ProSFilms)

Antes de lucir franela, ya los futbolistas habían seleccionado a sus respectivos equipos favoritos, así que compartieron como si estuvieran en un partido amistoso. Unos eran de Argentina y otros de Brasil, Venezuela, Colombia o España.

“¡Apúrate José!”, le decían al más pequeñito de la comunidad, que tardaba un poco en buscar la camiseta que le quedara bien.

“Lo importante es compartir y pasarla bien”, le dijo Manuel. Así que finalmente se unió al grupo entre risas y comenzaron a jugar.

A pesar de que el sol era muy fuerte, y el calor inclemente, algunos de ellos llevaban puestas medias de calentamiento, como las que usan los jugadores que más admiran.

La cancha en la cual gritaron y disfrutaron, hasta quedar llenos de tierra, fue recuperada con ayuda de la comunidad y limpiada con el respaldo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Venezuela y la organización socia RET.

La cancha en la cual gritaron y disfrutaron del partido, hasta quedar llenos de tierra, fue recuperada con ayuda de la comunidad y limpiada con el respaldo de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Venezuela y la organización socia RET.

La cancha en la cual gritaron y disfrutaron del partido, hasta quedar llenos de tierra, fue recuperada con ayuda de la comunidad y limpiada con el respaldo de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Venezuela y la organización socia RET.  © ACNUR / Diego Contreras Medina / ProSFilms

“Eso les permite a los muchachos entrenar sin temor a caerse o enredarse en la maleza y mantenerse ocupados con el deporte”, explicó José Alberto Guevara, líder comunitario de la zona.

“Como este es el único espacio recreativo que existe en el lugar, la cancha también será mejorada para asegurarnos de que los niños sigan contando con este espacio tan importante”, aseveró María Cristancho, Asociada de Protección de la Oficina de ACNUR en Táchira.

“Este tipo de iniciativas forma parte de los programas del ACNUR y sus socios para la protección de niños, niñas y adolescentes y la prevención de la vinculación a actividades ilícitas”, destacó Eduard Compte, Oficial Asociado de Protección de la Oficina de ACNUR en Táchira.

Finalmente, Andreína Roa, Responsable de Educación de RET, y Juan José Gutiérrez, Coordinador local de RET en el Estado Táchira, celebraron la posibilidad de seguir apoyando en la adecuación de espacios deportivos y educativos para la prevención de la violencia.

Luego de hora y media de partido, los entusiastas jugadores recibieron medallas y termos de agua. Entre aplausos, fueron premiados por ser un ejemplo de unión y trabajo en equipo y, sobre todo, por haber regalado unos minutos de alegría y esparcimiento a los miembros de su comunidad.