La siguiente información es un resumen de las declaraciones del vocero del ACNUR Ron Redmond, durante la rueda de prensa del día 19 de octubre de 2004, en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.
Esta semana, frente a los considerables desafíos logísticos, ACNUR lanzará su programa de repatriación voluntaria para los refugiados congoleños en la República Centroafricana, llevándolos de regreso a su provincia de origen Equateur, al noroeste de la República Democrática del Congo. Un primer grupo de 100 congoleños, del campamento de refugiados de Molangue en la República Centroafricana, tiene programado partir el miércoles por la mañana hacia el pueblo fronterizo de Libenge en la República Democática del Congo. Durante el trayecto el convoy se detendrá en el centro de tránsito fronterizo de Batanga, para participar de la ceremonia que se realizará con funcionarios de ambos gobiernos para marcar el comienzo del programa de repatriación.
Se estima que hay aproximadamente 12.000 refugiados congoleños en República Centroafricana que huyeron del noroeste de la República Democrática del Congo para escapar de los enfrentamientos que se produjeron durante de la rebelión de 1998 contra el gobierno de Laurent Kabila. La primera etapa del programa de repatriación asistida por el ACNUR abarca solamente la provincia de Equateur que, según la agencia, es segura para el retorno. Durante esta primera etapa, el ACNUR planea repatriar a 2.247 congoleños desde la República Centroafricana antes de fin de año, a razón de aproximadamente 100 refugiados por día, con destino a Libenge y las aldeas cercanas en un principio, luego hacia Gemela, ubicada más al este de la frontera y finalmente a las áreas más distantes de Gbadolite y Mbandaka.
A pesar de las reducidas cifras, este ejercicio de repatriación presenta considerables desafíos logísticos, ya que se desarrollará en uno de los terrenos más difíciles del mundo. Las carreteras de la región son casi inexistentes, las lluvias torrenciales son frecuentes y se puede tardar hasta 10 horas para viajar a lo largo de 100 km de carretera. El ACNUR ha organizado varios medios de transporte para los refugiados, entre ellos, botes para cruzar el Río Ubangui que marca la frontera entre las dos Repúblicas, camiones para atravesar densas selvas y aviones para las áreas donde las pistas de aterrizaje son precarias, porque no es posible acceder por otro medio.
Mientras tanto, del otro lado de esta vasta nación, en la provincia este del Sur de Kivu, la situación en las inmediaciones de Uvira continúa siendo tranquila tras las protestas que se realizaron la semana pasada contra el retorno de más de 1.300 refugiados congoleños desde Burundi. Después de pasar varios días en el centro de tránsito de Uvira, la mayoría de los retornados han sido acompañados hasta sus aldeas de origen con protección militar. Unos pocos casos vulnerables fueron trasladados a sus hogares en helicóptero.
Los últimos informes indican que la embajada de República Democrática del Congo en Burundi ha recibido las solicitudes de otros 500 refugiados congoleños que desean repatriarse. El ACNUR no está facilitando el retorno de los refugiados al Sur de Kivu, porque no considera que estén dadas las condiciones en el área para un retorno seguro. Sin embargo, la agencia para los refugiados ha enviado personal de emergencia a Uvira para supervisar la situación e implementar un programa de asistencia con otras agencias para los refugiados que retornan.
Fecha: 19 Octubre 2004