La siguiente información es un resumen de las declaraciones de la vocera del ACNUR Jennifer Pagonis , a quien se pueden atribuir las citas, durante la rueda de prensa del día 25 de mayo de 2007 en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza
Nuestra oficina en Rabat ha reabierto sus puertas después de que agentes del orden dispersaran de forma pacífica la manifestación de unos 20 refugiados frente a la oficina de ACNUR en la noche del jueves. El sistema de Naciones Unidas en Marruecos solicitó la intervención pacífica después de que fracasaran los intentos de negociación con los manifestantes para poner fin a la sentada. La manifestación, precedida de un incidente violento en nuestra oficina, hizo que el ACNUR cerrara temporalmente esta, paralizando de esta forma todas las actividades de protección y asistencia de ACNUR para los refugiados en Marruecos.
Refugiados de la República Democrática del Congo irrumpieron de forma violenta en la oficina del ACNUR en Rabat el pasado viernes 18 de mayo, hiriendo a dos guardas de seguridad. Posteriormente organizaron una sentada frente a la oficina, con el fin de reclamar el derecho a una ayuda económica mensual por parte de ACNUR para todos los refugiados en Marruecos. Argumentaban que su estado de inseguridad como refugiados no les permitía vivir en condiciones dignas. Durante la sentada, se fue uniendo de forma espontánea otros 30 refugiados más.
A lo largo de la semana pasada, el personal del ACNUR en Marruecos ha aclarado reiteradamente a los refugiados que estamos dispuestos a mantener y posteriormente desarrollar un diálogo continuo con la comunidad de refugiados acerca de sus preocupaciones y reclamaciones (planteadas igualmente por el grupo), y a ayudar a encontrar soluciones más viables al acuciante problema – tan pronto como la situación frente a la oficina volviera a la normalidad. Igualmente se insistió en que el uso de la violencia es inaceptable y que los refugiados – como el resto de ciudadanos – han de respetar el orden y legislación nacional. El pasado miércoles, durante un encuentro de tres horas con representantes del grupo, el ACNUR enumeró una serie de propuestas, poniendo todo su empeño en descongestionar la situación y atender sus reclamaciones. Los manifestantes rechazaron rotundamente cualquier cooperación y abandonaron la reunión anunciando que no pondrían fin a la sentada.
Los refugiados en Marruecos viven en condiciones precarias, puesto que no están reconocidos formalmente por las autoridades y no tienen permiso de residencia temporal. Consecuentemente, no tienen acceso formal al mercado de trabajo o a los servicios básicos.
La delegación de ACNUR en Rabat, sin embargo, en comunicación con las autoridades y actuando conjuntamente con un número cada vez mayor de organizaciones asociadas locales, ayuda a los refugiados a conseguir un estatus legal más seguro y mejorar su bienestar socio-económico, haciendo hincapié en la confianza en uno mismo. Algunos refugiados están disfrutando de un curso de formación profesional, micro-proyectos y otras actividades para generar ingresos. Los niños refugiados ya pueden inscribirse en colegios públicos y se garantiza el acceso al sistema de asistencia médica a través de organizaciones del sector sanitario público.
Así mismo, nuestra delegación en Rabat ha ido comunicando de forma regular a los refugiados que no hay medios presupuestarios para proporcionar ayudas económicas individuales de forma indefinida.
El ACNUR en Rabat ha registrado entorno a 600 refugiados y 1.000 solicitantes de asilo, principalmente de la República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Iraq, Sierra Leona y Liberia.
Fecha: 25 Mayo 2007