La siguiente información es un resumen de las declaraciones del vocero del ACNUR Ron Redmond, a quien se pueden atribuir las citas, durante la rueda de prensa del día 29 de junio de 2007 en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza
A tan solo un día del cierre previsto para el 30 de junio de dos campos de refugiados afganos por el gobierno de Pakistán, ACNUR insta al diálogo continua entre el gobierno y los refugiados para garantizar un tratamiento pacífico del proceso.
La decisión de cerrar cuatro campos – Katcha Gari y Jalozai en la provincia de la frontera noroeste de Pakistán, y Jungla Pir Alizai y Girdi Jungla en Balochistán- se tomó el año pasado durante un encuentro tripartito entre ACNUR, Pakistán y Afganistán. Este año se confirmó tal decisión y se fijó el plazo para el 15 de junio – posteriormente ampliado hasta el 30 de junio – para Katcha Gari y Jungla PIr Alizai, y finales de agosto para otros dos campos. El gobierno de paquistaní afirmó que los campos se cerrarían principalmente por razones de seguridad.
Los dos campos que serán cerrados durante este fin de semana albergan a más de 82.000 Afganos registrados- la mayoría son mujeres, niños menores de 18 años y ancianos, según un informe de registros del 2007. El Gobierno de Paquistaní dio ofreció a los Afganos dos opciones. Los que quieran regresar a Afganistán podrán hacerlo con la ayuda de ACNUR, mientras que los que no puedan regresar pueden elegir trasladarse a un campo en Pakistán ya designado por el gobierno.
En las últimas semanas, ACNUR ha hecho un seguimiento de cerca de las preparaciones para el cierro de los campos. Hasta ahora, más de 16.000 Afganos registrados han sido repatriado del campo de Katcha Gari y al menos 600 del campo Jungla Pir Alizai. ACNUR da cuenta de que el cierre del campo Katcha Gari se está produciendo de forma pacífica. No tenemos acceso a Jungla Pir Alizai por razones de seguridad, y esperamos que no se retomen los enfrentamientos de mediados de mayo. Algunos de los residentes de los campos se niegan a desalojar el emplazamiento, arguyendo que son Paquistaníes y no Afganos. Hasta la fecha ninguna familia ha contactado a ACNUR para trasladarse.
Algunos Afganos que han vuelto a Pakistán desde los dos campos dicen que para ellos la repatriación era la mejor opción de la dos alternativas que se les ofrecieron. También mencionaron como razones para la repatriación el hecho de que los emplazamientos estaban muy lejos, la falta de infraestructuras básicas, las limitadas posibilidades de sustento y los 3 años de duración del permiso de permanencia.
ACNUR es consciente de los desafíos tan complejos a los que el Gobierno de Pakistán se enfrente respecto a los campos. Sin embargo, es digno de mención que la mayoría de la población afgana de los campos de Jungla Pir Alizai y Girdi Jungla, la mayoría mujeres y niños, procede de provincias gravemente afectadas por el conflicto en curso al sur de Afganistán. Aproximadamente un tercio de la población del campo Jalozai procede de provincias donde la situación de seguridad es en sus mejores casos delicada.
En la reciente Comisión Tripartita que tuvo lugar en Dubai, ACNUR insistió en su preocupación por la situación de seguridad que empeora en Afganistán y la reducida capacidad de absorción. Las partes hablaron de las repercusiones de estos factores en la repatriación sostenible de los 2.5 millones de Afganos registrados que todavía están en Pakistán.
Más de 3 millones de Afganos han recibido ayuda en casa por parte de Pakistán desde que ACNUR comenzó a facilitar los retornos voluntarios en 2002, llevando a cabo de esta forma una de las operaciones de repatriación más amplias a nivel mundial. Este año, 50.000 afganos registrados han regresado voluntariamente a sus hogares desde Pakistán, siendo beneficiarios de esta forma de una subvención en efectivo de una media de 100 USD/persona para hacer la repatriación más llevadera. Unos 200.000 afganos no registrados también han regresado gracias a este paquete de ayuda.
Confiamos en todas las partes para seguir con el proceso de consolidación respetando en todo momento la buena voluntad que ha sido el distintivo de esta operación desde 2002.
Recientemente se han registrado a más de 2,15 millones de ciudadanos afganos que viven temporalmente en Afganistán, y se les han expedidos tarjetas válidas para tres años. Más de la mitad de esta población vive en zonas urbanas. En torno a un 84% reconoció estar preocupado por la vuelta a casa, principalmente por razones de seguridad y por no tener acceso a la tierra, abrigo y oportunidades de sustento.
Fecha: 29 Junio 2007