Quito, Ecuador, 22 de febrero (ACNUR) El estudio realizado por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR y el CEPAR arrojó como resultado que existen 59.000 personas colombianas que se encuentran con necesidad de protección en la Frontera Norte después de haber huido de su país y de refugiarse en Ecuador. Las autoridades ecuatorianas están trabajando en un plan que brinde a esta población vulnerable la opción de registrarse y de obtener su documentación legal lo más rápido posible.
La cifra de 59.000 personas, presentada como parte de los resultados preliminares del estudio representa alrededor de la tres cuartas partes de los aproximadamente 80.000 colombianos que viven en las cinco provincias del norte de Ecuador. El número probablemente aumentará una vez que los datos del resto del país hayan sido comparados y analizados en los próximos meses.
Este primer dato se presentó al Gobierno ecuatoriano a principios de este mes. Algunos de los colombianos que fueron encuestados llegaron hace una década atrás, mientras que otros huyeron de la violencia cruzando la frontera de su patria hace tan sólo unas semanas o meses.
El plan del Gobierno para brindar a la población colombiana la opción de registro expedito y de documentación, está enfocado a ayudar a personas como Sandra, que es una de las tantas personas colombianas que necesitan protección en el norte del país.
Ella llegó a Ecuador hace tres años, después de que un grupo paramilitar matara a su padre en Colombia. Sandra huyó con su hermana menor Lilian a Limones, un pequeño poblado ubicado en medio del abundante manglar de la provincia de Esmeraldas. Las dos tienen un hermano mayor y una hermana menor que se quedaron en Colombia. No han tenido noticias de ellos hace mucho tiempo.
Sandra y Lilian no han solicitado formalmente asilo en el país, pues no tenían certeza de cómo hacerlo y tenían miedo a ser enviadas de regreso. Pero, como muchos de sus compatriotas que se encuentran en el Ecuador y que tampoco pueden regresar a sus hogares por el conflicto armado, ellas necesitan la protección para que puedan acceder a los diferentes derechos como la educación y la atención de salud.
La invisible presencia de cientos y a veces de miles de refugiados en las pequeñas y subdesarrolladas comunidades fronterizas representan retos para la economía local y pone presión sobre los escasos recursos de las comunidades. Aproximadamente el 10% de las 9.000 personas que viven en Limones se estima que son colombianos.
El estudio poblacional del ACNUR ha ayudado a localizar la presencia de esta población, de tal modo que el Gobierno y las Organizaciones Internacionales puedan estar en mejores condiciones para satisfacer sus necesidades. La atención se centra en un enfoque comunitario con iniciativas que beneficien a la población local y a los refugiados logrando que la integración sea más fácil para todos.
En Limones, Sandra está trabajando en un restaurante de la comunidad financiado por el ACNUR para ayudar a los refugiados colombianos y a la población local. El proyecto reúne a unas 90 familias en una micro empresa denominada "Familias Solidarias"
"Estamos proporcionando la estructura y el equipo necesario para poner en marcha el restaurante", dijo un funcionario de ACNUR, Christian Degasperi. “El proyecto será una fuente de alimentos e ingresos para muchas familias. Esperamos que esto ayude a los refugiados y podamos hacer que los refugiados puedan establecerse e integrarse mejor en la comunidad local."
La mayoría de los participantes son mujeres. Como primer paso, Sandra y sus compañeras han sido capacitadas en conocimientos básicos de gestión, contabilidad y comercialización. Asimismo, han recibido información sobre los derechos de los refugiados en el Ecuador.
Sandra ha aprendido, por ejemplo, que ella tiene derecho a permanecer en el Ecuador y no ser devuelta a su país de origen donde su vida corre peligro. Ella se casó con un ecuatoriano, pero el miedo a ser enviada de regreso es todavía fuerte y latente. "No tengo documentos de identidad, por lo que prefiero quedarme dentro de Limones, y no correr el riesgo de desplazarme fuera de la ciudad y ser detenida sin papeles", dijo.
Por su parte, la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR abrirá una oficina en la provincia de Esmeraldas el próximo mes para ayudar a los miles de refugiados como Sandra y su hermana.
Por Xavier Orellana
En Limones, Ecuador
Fecha: 25 Febrero 2008