La siguiente información es un resumen de las declaraciones del portavoz del ACNUR Andrej Mahecic, a quien se pueden atribuir las citas, durante la rueda de prensa del día 20 de noviembre de 2009 en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.
ACNUR condena los últimos ataques xenófobos que han obligado a unos 3.000 extranjeros, entre los cuales se encuentran refugiados y solicitantes de asilo de Zimbawe, a huir de sus chabolas en De Doorns, una localidad rural vinícola con una población de en torno a 13.000 sudafricanos, situada 140 km al noreste de Ciudad del Cabo.
ACNUR se ha trasladado rápidamente para ayudar a los desplazados, que ahora aguardan el resultado de las negociaciones con los agricultores locales que atacaron sus casas el pasado martes, acusándoles de robarles el trabajo al aceptar salarios más bajos en los viñedos. Los refugiados y solicitantes de asilo documentados tienen derecho a trabajar legalmente en Sudáfrica, aunque a menudo surgen tensiones derivadas de la competencia por el trabajo.
Los extranjeros desalojados se están hospedando ahora en campos de deporte y en un centro social en De Doorns, durmiendo en tres tiendas de campaña comunitarias proporcionadas por el gobierno. Cada tienda da cobijo a unas 1.000 personas, la mayoría hombres solteros, aunque también hay algunas familias. Con el objetivo de garantizar la privacidad de las familias, ACNUR ha donado tiendas unifamiliares que serán enviadas desde nuestro almacén de emergencias en Durban, y cuya llegada a De Doorns está prevista esta mañana.
ACNUR se congratula por la rápida respuesta humanitaria de las autoridades locales y por el hecho de que en pocas horas se haya hecho llegar agua, letrinas portátiles y una clínica médica móvil. Además, la Cruz Roja Sudafricana ha estado alimentando a los desalojados proporcionando dos comidas calientes al día.
Se trata del primer ataque xenófobo a gran escala que afecta a refugiados y solicitantes de asilo en Sudáfrica desde que en mayo de 2008 se registró una ola de violencia en todo el país.
ACNUR condena esta violencia reciente y ha enviado dos trabajadores de sus oficinas en Pretoria (a petición de las autoridades locales) para trabajar con el Comité Sudafricano de los Derechos Humanos y con todas las partes implicadas para ayudar a devolver la normalidad a De Doorns y a que los extranjeros puedan retornar en condiciones de seguridad
A finales de 2008, había aproximadamente 110.000 solicitantes de asilo zimbabwenses en Sudáfrica.
Fecha: 20 Noviembre 2009