Cameruneses anglófonos en Nigeria superan los 20.000

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Refugiados cameruneses esperan en fila con vales para alimentos y otros artículos de ayuda distribuidos por el ACNUR y sus socios en el estado de Cross River, en el sureste de Nigeria.  © ACNUR/Simi Vijay

El número de cameruneses anglófonos que buscan asilo en Nigeria se ha duplicado desde mediados de enero. De no recibir apoyo internacional urgente, el ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, advierte que su lucha por la supervivencia será cada vez más desesperada.

Los cameruneses anglófonos comenzaron a huir de la violencia en octubre de 2017 y siguen llegando en masa a los estados de Cross River, Taraba, Benue y Akwa-Ibom en Nigeria. En total, más de 20.000 refugiados han sido registrados en la región. Las mujeres y los niños representan cuatro quintas partes de la población.

Una evaluación reciente realizada por grupos humanitarios muestra lo preocupante que se ha vuelto la situación. El noventa y cinco por ciento de los solicitantes de asilo no cuentan con más de tres días de alimentos. La mayoría de las familias solo come una vez al día. Las estrategias de subsistencia utilizadas son en sí mismas riesgosas, y van desde pedir dinero prestado hasta reducir las porciones de los alimentos o guardar alimentos únicamente para los niños.

La mayoría de los solicitantes de asilo comentan que se ven obligados a beber agua de arroyos, estanques y otras fuentes peligrosas, debido a las deficientes o disfuncionales instalaciones de agua potable. Menos del 25 por ciento tiene acceso a artículos de socorro esenciales, como vestimenta, cobijas y lonas de plástico.

Solo cinco de cada 100 cameruneses tienen un refugio adecuado o independiente. El resto tiene poca o ninguna privacidad, albergándose en habitaciones con un promedio de 10 a 15 personas. La protección contra el frío es deficiente, lo que aumenta las preocupaciones de salud debido al comienzo inminente de la temporada de lluvias.

Según informes, la malaria está incrementando. Los niños muestran señales de respiración acelerada y tos. Muchos de los participantes en la evaluación sufren de miedo y ansiedad, sueño deficiente y flashbacks. En total, alrededor del 20 al 30 por ciento de los solicitantes de asilo tienen algún tipo de vulnerabilidad, incluyendo discapacidades físicas .

Tres cuartas partes de los niños cameruneses que han huido a Nigeria recientemente, actualmente no pueden asistir a la escuela, puesto que sus familias no cuentan con los medios para pagar los libros y uniformes. Los adultos también se sienten cada vez más frustrados mientras luchan para hacer alcanzar el dinero.

Se necesita urgentemente una solución política a la situación en Camerún, de modo que los cameruneses puedan volver a sus hogares de forma segura y voluntaria. Mientras tanto, el ACNUR y sus socios continuarán los esfuerzos para proveer asistencia y apoyo a esta población, siempre que nos sea posible.

Nuestra oficina ha trabajado en un plan de contingencia de 18 millones de dólares (USD) para ayudar a cubrir las necesidades de los refugiados. No obstante, hasta ahora no se han recibido fondos, lo que genera enormes desafíos y lagunas en la respuesta a los esfuerzos de ayuda.

A principios de este mes, las autoridades de Nigeria asignaron tierras al ACNUR, lo cual debería permitir el establecimiento de albergues para garantizar la seguridad y autosuficiencia de los refugiados. El ACNUR reconoce el compromiso de las autoridades en la asistencia para trasladar a los refugiados a al menos 50 kilómetros de distancia de la frontera, de conformidad con los principios humanitarios.

De igual manera, seguimos preocupados por los reportes de nuevas detenciones de ciudadanos cameruneses en Nigeria, incluido al menos un solicitante de asilo a principios de marzo. El ACNUR insta a las autoridades nigerianas a abstenerse de expulsar por la fuerza a individuos que han huido de la persecución en su país de origen, y a respetar el principio de non-refoulement, o de no devolución forzosa.

Para obtener más información sobre este tema, favor de contactar a:

  • En Ginebra, Aikaterini Kitidi, kitidi@unhcr.org, +41 79 580 8334
  • En Dakar, Romain Desclous, desclous@unhcr.org, +221 786 396 385
  • En Abuja, Elizabeth Mpimbaza, mpimbaza@unhcr.org, +234 809 016 1438
  • En Yaoundé, Xavier Bourgois, bourgois@unhcr.org, +237 690 049 996

Gracias a la Voluntaria en Línea Violeta Laura Nadurille Hillmann por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.