Los desplazados etíopes que han retornado necesitan apoyo continuo

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Una mujer de la comunidad Gedeo cocina en un sitio para personas desplazadas internad en Etiopía.   © ACNUR/Anna Hellge

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, urge un mayor apoyo para casi un millón de personas desplazadas por la reciente violencia en el suroeste de Etiopía, incluyendo aquellas personas que han regresado a sus hogares.

Desde abril de este año, el conflicto intercomunal en el área fronteriza de la Región de las Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur y la Región de Oromia ha obligado a los civiles a huir de sus hogares. La reciente violencia vino después de más de un año de agobiante sequía y tensiones por los recursos.

Los civiles dicen haber sido testigo de quema de casas, vecinos luchando con vecinos, y ser obligados a huir únicamente con la ropa que tenían puesta.

ACNUR responde a las urgentes necesidades de las personas desplazadas y retornadas después de una petición del Gobierno etíope para brindar asistencia humanitaria. Hemos establecido dos equipos de Respuesta de Emergencia en el terreno en las zonas de Gedeo y Guji Este.

Si bien las personas continúan huyendo, las estimaciones del Gobierno sugieren que más de 200.000 personas han retornado a sus lugares de origen. ACNUR y sus socios piden que todos los retornos sean voluntarios y que se lleven a cabo en condiciones de seguridad y dignidad. Nuestro monitoreo inicial sugiere que las visiones de las personas desplazadas sobre el retorno continúan siendo variadas, con algunos de ellos negándose a retornar por el temor a que la violencia comience nuevamente.

Nuestros equipos vieron a muchas personas desplazadas internas acogidas en escuelas, hospitales y otros edificios públicos. Aquellos que han regresado a casa a sus parcelas o granjas a menudo encuentran que no les queda nada. Infraestructura como escuelas, fábricas de café y centros de salud han sido destruidas parcial o totalmente.

Las personas desplazadas, las comunidades de acogida y los repatriados necesitan urgentemente asistencia para necesidades básicas como alimentos, agua, mantas y suministros de cocina. Los materiales de albergue, especialmente las lonas de plástico, se necesitan con urgencia antes de las fuertes lluvias estacionales.

Los equipos del ACNUR en el terreno están suministrando 50.000 kits de emergencia compuestos por juegos de cocina, colchonetas, mantas, sábanas de plástico y bidones, con fondos del CERF (Fondo Central de Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas). Hasta el momento, se han enviado 17.400 kits a la región y hay más en camino. Los artículos sanitarios y de higiene, así como la ropa, se necesitan con urgencia. Muchos de los desplazados internos no poseen nada más que la ropa en la que llegaron, que no puede mantenerlos calientes en las noches frías. A medida que las lluvias se intensifican, quienes permanecen en albergues improvisados ​​corren el riesgo de sufrir graves problemas de salud y brotes de enfermedades.

Nosotros y nuestros socios necesitamos urgentemente recursos para continuar brindando asistencia para salvar vidas. Para los próximos 12 meses, necesitamos 21,5 millones de dólares para la respuesta de los desplazados internos.

El apoyo actual del ACNUR durante esta crisis se suma a la asistencia a cerca de 854.000 refugiados en el país.

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