Alto Comisionado advierte de que la crisis en Siria está en un peligroso punto de inflexión

António Guterres tells donors that failing to provide adequate help to refugees and their host countries could destabilize the entire region. [for translation]

La refugiada siria Aziza Khalil al Issa, con sus tres hijos, en su tienda de campaña inundada en el Valle de la Bekaa, en Líbano. Duermen todos en una cama sostenida por unas ollas sobre el barro.  © ACNUR/L.Addario

KUWAIT CITY, Kuwait, 31 de marzo de 2015 (ACNUR) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados dijo el martes en una conferencia internacional de donantes que la guerra en Siria ha alcanzado un peligroso punto de inflexión, con la desesperación creciendo tanto entre los refugiados como entre las comunidades de acogida y una brecha cada vez mayor entre las necesidades humanitarias y los fondos disponibles para cubrirlas.

"Es esencial que tanto las necesidades humanitarias inmediatas como los programas de resiliencia a largo plazo sean financiados con la totalidad de los recursos de los que disponen los donantes", dijo el máximo responsable de ACNUR, António Guterres, en la reunión a la que asistieron unos 50 estados. "Las asignaciones para asistencia humanitaria son enormemente insuficientes para cubrir incluso las necesidades más básicas, y los agentes que intervienen en el desarrollo deben dar un paso adelante para apoyar los esfuerzos a largo plazo".

Además de los 12,9 millones de sirios que necesitan ayuda urgente dentro de su país, más de 3,9 millones de compatriotas están inscritos como refugiados en los países vecinos. Guterres dijo a los delegados presentes en la conferencia de donantes, la tercera que se celebra en Kuwait, que las condiciones continúan empeorando.

"Tras cuatro años de conflicto, nos encontramos en un peligroso punto de inflexión. Está claro que la respuesta del mundo a la crisis en Siria no puede ser la de actuar como si no pasara nada. La situación se está tornando insostenible", manifestó Guterres.

"Si fracasamos a la hora de facilitar el apoyo adecuado a los refugiados y a sus anfitriones, y de fortalecer su resiliencia para que puedan lidiar con presiones a largo plazo en esta situación de refugiados que se va alargando en el tiempo, nos arriesgamos a una mayor desestabilización de toda la región".

Los países vecinos de Siria, como Líbano, Turquía, Jordania e Iraq, vienen sufriendo impactos severos por el flujo de refugiados sirios, dice Guterres. Actualmente, Líbano acoge una población de refugiados sirios que equivaldría a que Alemania acogiera a 22,5 millones de refugiados o Estados Unidos, de repente, acogiera a 88 millones.

El Alto Comisionado dijo que las condiciones de vida de los refugiados se están deteriorando drásticamente, con unos dos millones de refugiados en países vecinos que necesitan alimentos para sobrevivir. Un tercio de todos los refugiados subsisten en viviendas que no reúnen unas condiciones mínimas de habitabilidad, con 600.000 niños refugiados que no pueden acudir a la escuela.

"Con la mitad de los niños refugiados en edad escolar sin ir a la escuela y otros dos millones en la misma situación dentro de Siria, el número de jóvenes en situación de riesgo es impresionante", dice el Alto Comisionado, advirtiendo de una generación perdida. "Ya han perdido su infancia por culpa de una guerra terrible y ahora se enfrentan a la pérdida de su futuro."

Las Naciones Unidas calculan en 8,4 mil millones de dólares norteamericanos el coste de cubrir las necesidades humanitarias de este año de la crisis siria – tanto las inmediatas como las referidas a largo plazo que están dentro del Plan Regional para los Refugiados y la Resiliencia. Los compromisos alcanzados en la conferencia de Kuwait representan un paso importante hacia la consecución de ese objetivo.

"En esta situación, cada vez más desesperada, tanto para los refugiados como para los países de acogida, no sorprende que más refugiados se vean forzados a desplazarse cada vez más lejos", dice Guterres, apelando a todos los países a mantener sus fronteras abiertas a los refugiados sirios.

Y añade: "Desde el mes de enero, 15.000 personas han cruzado el Mediterráneo por mar buscando protección en Europa. En ausencia de una robusta operación europea de búsqueda y rescate, unas 480 personas han perecido ahogadas en lo que llevamos de año, comparadas con solo 15 en el mismo periodo del año pasado".

La falta de apoyo que los países anfitriones vecinos constatan – y la creciente preocupación por su propia seguridad nacional – están dificultando que los sirios puedan escapar de la guerra.

"Los sirios están encontrando cada vez más dificultades para alcanzar la seguridad", dijo el Alto Comisionado. "Resulta vital un gran aumento en el apoyo a los países vecinos para poder preservar el espacio de protección para los refugiados, la estabilidad regional y, ciertamente, la paz y la seguridad globales".

Guterres manifestó que, en definitiva, lo que el pueblo de Siria necesita es una solución política al conflicto, pero la comunidad internacional debe hacer todo lo que pueda para proteger a la población, que enfrenta unas necesidades humanitarias apremiantes y crecientes.

Gracias a la Voluntaria en Línea Esperanza Escalona Reyes por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.