ACNUR se prepara para una gran situación de desplazamiento interno en Mosul, Irak

A medida que la acción militar se dirige a retomar la segunda ciudad más grande del país, la Agencia de la ONU para los Refugiados está mejorando los esfuerzos para asistir a cientos de miles de personas más.

Una familia de desplazados de Mosul comen su almuerzo en el Campamento Baharka a las afueras de Erbil, Irak.  © ACNUR/Cengiz Yar

GINEBRA, Suiza, 23 de agosto de 2016 (ACNUR) – El desplazamiento en Irak podría empeorar dramáticamente con el enfoque de la acción militar dirigiéndose a retomar Mosul, la segunda ciudad del país, dijo hoy el ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

La ciudad al norte de Irak fue capturada por militares en junio de 2014, un momento en el que tenía una población estimada de 2,5 millones de personas. Las fuerzas gubernamentales de Irak han puesto su atención en la ciudad, desde retomar Faluya a finales de mayo.

"Mosul es la segunda ciudad más grande en Irak, y se espera que el impacto humanitario de la ofensiva militar allí sea enorme. Más de 1,2 millones de personas podrían verse afectadas", dijo Adrian Edwards el martes en una nota en Ginebra.

Ya en meses recientes, cerca de 213.000 personas han huido de sus hogares en diferentes partes de Irak. Esto incluye 48.000 personas del área de Mosul, 87.000 de Faluya y 78.000 de Shirqat, Qayyara y alrededores.

"Mosul es la segunda ciudad más grande en Irak, y se espera que el impacto humanitario de la ofensiva militar allí sea enorme"

El ACNUR brinda ayuda humanitaria, incluyendo albergue, paquetes con materiales de primera necesidad y servicios de protección, tales como la ayuda legal para las familias desplazadas. Ante la inminente situación en Mosul, la Agencia de la ONU para los refugiados está redoblando sus esfuerzos para poder asistir a cientos de miles de personas más.

"ACNUR está haciendo lo que puede con respecto a grandes desafíos para construir más campamentos para alojar personas y mitigar su sufrimiento, pero aún se necesitan terrenos adicionales para campamentos y fondos", dijo Edwards.

Él recalcó que los planes de contingencia se han diseñado para proporcionar asistencia en materia de alojamiento para hasta 120.000 personas que huyen del conflicto en Mosul y sus alrededores, como parte de una respuesta interagencial a la crisis. Además, en toda la región se están ampliando o creando una serie de campamentos, al tiempo que se preparan otras opciones de albergue.

En total, ACNUR quiere establecer campamentos en hasta seis lugares en el norte de Irak, aunque el progreso depende tanto de la disponibilidad de terrenos como de la financiación. De la petición de 584 millones de dólares del ACNUR para ofrecer asistencia a las personas desplazadas, incluidos los refugiados iraquíes en la región, para el 2 de agosto apenas se había recibido un 38 por ciento.

"Debería hacerse todo lo posible para garantizar la seguridad y dignidad de las personas afectadas"

ACNUR sigue abogando, en un contexto de conflicto volátil, complejo y de rápida evolución, por la libertad de movimiento de la población civil. Edwards declaró que esto "resulta especialmente crítico cuando se trata de personas que huyen de zonas de combate. Debería hacerse todo lo posible para garantizar la seguridad y la dignidad de las personas afectadas".

En Debaga, en la gobernación de Erbil, durante los meses de julio y agosto se finalizó la construcción de dos campamentos que acogerán a desplazados iraquíes que han huido de pueblos situados al este del río Tigris. Debido al número de llegadas diarias, ACNUR quiere construir un nuevo campo, aunque está a la espera de que las autoridades locales faciliten un terreno.

Debaga ha multiplicado por diez su tamaño en apenas unos meses: de ser un campamento que acogía a 3.500 personas desplazadas en marzo, ha pasado a contar con varios emplazamientos que hoy acogen a más de 34.000 personas.

En el norte de Mosul, casi han finalizado los trabajos en el campo de Zelekan, en el distrito de Sheikhan, que cuenta con una capacidad de 1.200 tiendas de campaña. En el recinto de Amalla, en el distrito de Telafar, al noroeste de Mosul, también prosiguen los preparativos para la construcción de un campamento con capacidad para 3.000 tiendas.

En Kirkuk, ACNUR está construyendo en el distrito de Daquq un nuevo campamento con una capacidad para 1.000 tiendas y ampliando los campamentos de Nazrawa y Laylan, que ya están llenos.

Edwards aseguró que prosiguen los trabajos en Salah al-Din para la construcción de un campamento en Tal al-Seebat para 1.000 tiendas, mientras que el ACNUR también está valorando e identificando otros lugares en diferentes puntos del norte de Irak, en estrecha colaboración con las autoridades.

Según Edwards, encontrar terreno disponible para los nuevos campamentos se ha convertido en un aspecto crucial. Las autoridades locales identifican y proporcionan los terrenos y ACNUR, otras agencias de la ONU y colaboradores humanitarios evalúan su idoneidad. Aun así, esta cuestión está plagada de problemas.

"Muchos propietarios no quieren arrendar sus tierras; mientras que otros terrenos pueden no ser apropiados debido a su topografía, su proximidad a la primera línea de combates o a operaciones militares y el riesgo de contaminación por minas terrestres y artefactos sin explotar (UXO, por sus siglas en inglés), o puede encontrarse en un área en el que la llegada de desplazados iraquíes puede avivar tensiones étnicas, sectoriales, religiosas o tribales", dijo.

No todas las personas que se desplacen de Mosul encontrarán albergue en campamentos formales, y el ACNUR y sus socios también están pre posicionando paquetes para albergues de emergencia, como por ejemplo palos, herramientas, plásticos, para distribuir a medida que las necesidades crecen.

El ACNUR lidera la coordinación de protección, albergue, y bienes no alimentarios, así como manejo de respuesta. La Agencia cuenta actualmente con reservas de emergencia de tiendas de campaña y otros artículos de primera necesidad para 20.000 familias en todo el país.