Las personas que no son protegidas por ningún estado existen; se llaman apátridas

Hoy en día hay más de 10.000.000 de personas apátridas en el mundo. La Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, y el Ministerio de Relaciones Exteriores en Colombia unen esfuerzos con el fin de capacitar a funcionarios del Gobierno para que puedan brindar una atención eficiente a personas en esta situación y volver más visible la problemática

La dificultad para identificar a esta población parte de que las personas que están en esta condición desconocen que son apátridas, explica Ana María Moreno, coordinadora del Ministerio de Relaciones Exteriores.   © ACNUR/Mariana Rolón Salazar

BOGOTÁ, Colombia - Mehran Karimi durmió, comió y vivió durante 18 años en el Terminal 1 del Aeropuerto París-Charles de Gaulle en Francia. Este iraní llegó al aeropuerto en agosto de 1988 y se quedó hasta julio de 2006. Mehran veía pasar día tras día a miles de pasajeros que transitaban de un país a otro con diferentes motivos, pero su caso era diferente, pues había perdido todos sus documentos y las autoridades no lo dejaban viajar a ninguna parte ni salir del aeropuerto. Mehran quedó en un limbo jurídico que lo llevó a experimentar, por varios años, la apatridia.  

Su historia llegó a ser tan famosa que se convirtió en una película de Hollywood llamada La Terminal, protagonizada por Tom Hanks y dirigida por Steven Spielberg. Desafortunadamente, alrededor del mundo esto no hace parte de la ficción sino que sigue siendo una realidad, pues como Mehran hay otros 10.000.000 de personas apátridas que no tienen ningún tipo de protección.

Los apátridas, según la Convención sobre el estatuto de los apátridas de 1954, son personas que no son consideradas como nacionales suyos por ningún Estado, de acuerdo con su legislación. Por eso, cada vez más se ha hecho necesario el apoyo de los gobiernos y de la comunidad internacional para la protección de esta población.

En Colombia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, organizan jornadas de capacitación a funcionarios de la Dirección de Desarrollo Integral Fronterizo, DDIF, y del Ministerio de Relaciones Exteriores para que puedan atender de manera efectiva e informada los casos que reciben en sus oficinas.

La dinámica migratoria y la coyuntura por la que está pasando el país en este momento, está demandando una respuesta institucional a todas estas dinámicas y fenómenos migratorios. Está poniendo en la agenda estos temas de refugio y apatridia. Esta fue la motivación para hacer estas capacitaciones con el apoyo del ACNUR”, afirmó Ana María Moreno, coordinadora del Ministerio de Relaciones Exteriores.

En Colombia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, organizan jornadas de capacitación a funcionarios de la Dirección de Desarrollo Integral Fronterizo, DDIF, y del Ministerio de Relaciones Exteriores para que puedan atender de manera efectiva e informada los casos que reciben en sus oficinas.   © ACNUR/Mariana Rolón Salazar

El problema, asegura, es que aún falta mucho para que la sociedad comprenda qué es la apatridia. En algunas ocasiones, la dificultad para identificar a esta población parte de que las personas que están en esta condición desconocen que son apátridas. “Casi nadie sabe de este tema. Uno se pregunta: ¿esto todavía existe en pleno siglo XXI? Estamos hablando de apatridia, un fenómeno que puede resultar un poco extraño, y eso es lo que hemos intentado hacer a través de estas jornadas, que la gente pueda estar alerta a esta problemática, que además afecta a tantas personas en el mundo”, dijo Ana María Moreno.

Por eso, con el fin de proteger a esta población, ACNUR vela por sus derechos y promueve la búsqueda de soluciones duraderas para ella.

Según Indira Murillo, consultora del ACNUR sobre apatridia, hay cuatro frentes con los que trabaja el ACNUR, “identificación, prevención, reducción y protección de las personas apátridas en el mundo”.

“La Convención sobre el estatuto de los apátridas de 1954 y la Convención para reducir los casos de apatridia de 1961 son las fuentes principales de protección para las personas apátridas y para evitar el surgimiento de nuevos casos de apatridia. No obstante, en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos hay otros tratados que hacen referencia al derecho a la nacionalidad y establecen salvaguardias para prevenir casos de apatridia”, afirma Indira.