Río de Janeiro aprueba exención de tasas para revalidación de diplomas de refugiados

Río de Janeiro se convierte en el segundo estado en Brasil en adoptar la medida.

La pareja Ernesto y Nancy busca una oportunidad en Río de Janeiro para volver a colocarse dentro del mercado de trabajo, preferiblemente dentro de sus áreas de formación.

La pareja Ernesto y Nancy busca una oportunidad en Río de Janeiro para volver a colocarse dentro del mercado de trabajo, preferiblemente dentro de sus áreas de formación.  © ACNUR/DiogoFelix

RÍO DE JANEIRO, Brasil - El miércoles 4 de julio, fue promulgada la ley 8.020 que exime a los refugiados residentes en el estado de Río de Janeiro del pago de tasas para la revalidación de diplomas de graduación, posgrado, maestría, doctorado y postdoctorado en las universidades estatales de ese estado brasileño.

La medida fue tomada tres meses y medio después de la creación de una ley similar en São Paulo y es celebrada por ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados), así como por organizaciones de la sociedad civil, por beneficiar a personas en situación de asilo que buscan puestos de trabajo acordes a su formación profesional o que desean continuar sus trayectorias académicas en Brasil.

El cirujano plástico Ernesto Camacho, de Venezuela, es uno de ellos. Miembro de la Federación Iberoamericana de Cirugía Plástica, Ernesto tiene 21 años de experiencia como médico y ha realizado más de dos mil procedimientos quirúrgicos en su país antes de buscar protección en Brasil. Ahora enfrenta el desafío de revalidar su título académico para volver a trabajar en su área.

“No sé hacer nada más, sólo sé ser médico”, cuenta el venezolano. “Tengo 55 años y tal vez sólo 10 más como profesional. No puedo esperar”.

La revalidación de diplomas extranjeros en Brasil es, de hecho, un proceso largo, pero, por encima de todo, costoso. Los gastos totales, que incluyen el requerimiento y la traducción jurada de documentos curriculares, pueden llegar a $20 mil reales brasileños.

En la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ), el solicitante necesita desembolsar R$ 170 sólo para iniciar el proceso, según Compassiva, organización socia de ACNUR que apoya con la revalidación de los diplomas de personas refugiados.  Ahora, los refugiados reconocidos estarán exentos de las tasas cobradas en las universidades.

“La medida es muy buena porque no tenemos muchos recursos para hacer la revalidación”, dice Nancy Coromoto, esposa de Camacho, que trabajaba como médica de familia en atención a pacientes seropositivos en Venezuela. “Los pocos recursos que conseguimos traer de allá sirven para mantenernos aquí. Queremos integrarnos, contribuir a la economía y tener una vida normal. Sentirse útil es importante, ayuda en el aspecto psicológico, evita que las personas caigan en depresión”.

La presencia de refugiados y solicitantes de asilo con estudios superior completo es común en Río de Janeiro, sobre todo entre los venezolanos, que hoy ocupan el primer lugar en el número de llegadas al estado. De acuerdo con el Programa de Asistencia a los Refugiados en Río de Janeiro, de Cáritas, de los 121 estudiantes actualmente matriculados en el curso de portugués de dicha institución, el 55% concluyeron la educación universitaria. Entre los venezolanos, ese número asciende al 73%.

Pero hay profesionales calificados entre las más de 60 nacionalidades de refugiados residentes en Río de Janeiro. El congolés Ezequiel Pindu, por ejemplo, trabajaba como enfermero en su país. Él llegó a Brasil hace tres años y ahora sueña con retomar su ocupación.

“Me hace mucha falta ejercer mi profesión. Tengo 13 años de experiencia, pero, sin poder trabajarla aquí, siento que estoy empezando a perder mis conocimientos”, lamenta el refugiado, padre de cuatro niños.

Para el autor del proyecto de ley aprobado en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (ALERJ), el diputado Wanderson Nogueira (PSOL), “la ley nos da la posibilidad de avanzar y pensar en nuevas normas para garantizar la calidad de vida de los refugiados”.

La aprobación de la ley es resultado también de la coordinación de ACNUR y de organizaciones de la sociedad civil (Cáritas RJ, Compassiva, Conectas Derechos Humanos, el Instituto de Migraciones y Derechos Humanos, el Instituto Igarapé y la Cátedra Sérgio Vieira de Mello de la UERJ), que actuaron junto a los diputados miembros de ALERJ para explicar la importancia de la medida.

“La entrada en vigor de leyes que aprueban la exención de tasas para la revalidación de diplomas universitarios de refugiados refleja un avance en la conquista de derechos para que estas personas puedan incorporarse en el mercado de trabajo de acuerdo con su formación, propiciando así que nuevos conocimientos sean integrados al mercado brasileño”, afirma Beatriz Nogueira, jefe de la oficina de ACNUR en São Paulo. 

En este mismo sentido, la oficial de protección de Cáritas RJ, Aryadne Bittencourt, reafirma lo beneficioso de la promulgación de la ley. “La exoneración del pago de las tasas es fundamental para la acogida integral de quien busca en Brasil una oportunidad de protección. Se trata de un ejemplo de política activa por el Estado para la integración de las personas refugiadas”.

En la misma dirección que São Paulo y Río de Janeiro, el estado de Roraima, que actualmente es la principal puerta de entrada para personas procedentes de Venezuela, también debatirá la exención de tasas para la revalidación de los diplomas de personas refugiadas. El 13 de marzo de 2018, un proyecto de ley que prevé esa gratuidad fue presentado por tres parlamentarios en la Asamblea Legislativa local.

Gracias a la Voluntaria en Línea Mayra Malavé Malavé por el apoyo ofrecido con la traducción del portugués de este texto.