#ConLosRefugiados: Niños y niñas refugiados y venezolanos jugaron al fútbol en equipo

Los invitados estuvieron acompañados de sus padres y representantes quienes celebraron la labor de los instructores y cada una de las enseñanzas impartidas en una clínica de fútbol.

Las niñas y niños que participarn en la actividad recibieron uniformes y dotaciones deportivas.

Clínica de fútbol \X20ConLosRefugiados en Caracas (ACNUR/Clara P. González L. y Raymond Fuenmayor)

CARACAS, Venezuela - Para anotar goles hay que trabajar en equipo. Esta fue una de las claves para el trabajo en la cancha compartidas durante la clínica de fútbol en la cual participaron 123 niños y niñas refugiados y venezolanos del Distrito Capital y Miranda.

Entre los invitados a la actividad se encontraban niños de bajos recursos y con dificultades para acceder a servicios básicos que provienen de Petare, Los Valles del Tuy, Catia y el Junquito, donde se están implementando proyectos que promueven la cohesión social, la integración local y la  protección de la niñez en riesgo.

Con alegría recibieron uniformes y zapatos que les servirán para otras actividades educativas y deportivas. Todos los que asistieron son beneficiaros del centro comunitario que tiene la Fundación Luz y Vida en el barrio de Petare.

Gracias al apoyo de entrenadores calificados, los pequeños jugadores aprendieron técnicas que les permitieron sortear obstáculos, saltando o corriendo en zigzag, durante toda la mañana de un soleado domingo. En la tarde, el equipo de instructores organizó  un “mundialito” donde los niños y niñas demostraron sus destrezas en el deporte y disfrutaron de un momento de distensión en compañía de sus padres, quienes los animaron desde las gradas.

“Me he divertido mucho. En mi casa no tenemos un balón y hoy he podido jugar con otros niños y hacer amigos”, dice Cecilia (nombre ficticio por razones de protección), una niña de 12 años que vive en el barrio Antonio José de Sucre de Petare. “Espero que se organicen más actividades como esta y volver a ver a mis nuevos amigos”.

  • La actividad fue organizada por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Venezuela, junto a sus socios Fundación Luz y Vida y HIAS.
    La actividad fue organizada por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Venezuela, junto a sus socios Fundación Luz y Vida y HIAS.  © ACNUR/Clara P. González L.
  • En las canchas compartidas durante la clínica de fútbol jugaron 123 niños y niñas refugiados y venezolanos del Distrito Capital y Miranda.
    En las canchas compartidas durante la clínica de fútbol jugaron 123 niños y niñas refugiados y venezolanos del Distrito Capital y Miranda. © ACNUR/Clara P. González L.
  • Los pequeños futbolistas viven en Petare, Catia, Los Valles del Tuy y el Junquito, zonas de escasos recursos del Distrito Capital. En estos lugares se están implementando programas que promueven la integración local y la prevención de la violencia familiar.
    Los pequeños futbolistas viven en Petare, Catia, Los Valles del Tuy y el Junquito, zonas de escasos recursos del Distrito Capital. En estos lugares se están implementando programas que promueven la integración local y la prevención de la violencia familiar. © ACNUR/Clara P. González L.
  • Estrenando uniformes y zapatos aprendieron mucho de sus instructores. Ahora saben que para anotar goles hay que estar unidos y al jugar en equipo quedan de lado las nacionalidades y diferencias.
    Estrenando uniformes y zapatos aprendieron mucho de sus instructores. Ahora saben que para anotar goles hay que estar unidos y al jugar en equipo quedan de lado las nacionalidades y diferencias. © ACNUR/Clara P. González L.

La integración fue parte fundamental de la jornada. Las edades de los jugadores estuvieron entre los cinco y 17 años de edad. Los equipos fueron conformados de manera aleatoria por niños y niñas de diferentes nacionalidades y lugares de residencia. “Lograr la participación de niños y niñas en una clínica de fútbol puede sonar como un simple logro. Sin embargo, resulta una proeza cuando todos provienen de los barrios más grandes y de mayor riesgo en Venezuela”, destacó Eliaysela Cabrera, responsable local de HIAS Caracas.

“El ACNUR está apoyando este tipo de actividades deportivas en el país”, indicó Jenny Chaparro, Asociada de Protección del ACNUR, “ya que a través de las mismas se fomenta la crianza positiva y se sensibiliza tanto a los niños y niñas como a sus padres sobre los derechos de la infancia y valores como el trabajo en equipo, la solidaridad y el respeto”.

Este tipo de proyectos seguirá siendo apoyado en Venezuela, ya que a través de los mismos es posible sensibilizar tanto a los padres, como a los hijos, sobre los derechos de la niñez y valores que facilitan la coexistencia.