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La ayuda para el invierno salva la vida de las personas del este de Ucrania

El ACNUR ha aumentado el suministro de ayuda para los habitantes del este de Ucrania, donde las temperaturas bajo cero y los enfrentamientos hacen que los meses de invernales sean una lucha.

KYIV, Ucrania, 19 de diciembre de 2017 (ACNUR) - Incluso durante los tiroteos y los helados inviernos, Sergei* y su madre de 83 años siempre tuvieron su jardín de rosas para levantarles el ánimo. Entonces, un día de 2016, un proyectil lo redujo a cenizas. Ahora, para ellos y millones de personas en el este de Ucrania, será una lucha sobrevivir a los meses invernales.

Los descensos de temperaturas y el conflicto han llevado al ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) a intensificar las distribuciones de ayuda, incluyendo ropa, combustible y dinero, a los sectores más vulnerables.

“Al menos este carbón puede proporcionarle a mi madre un invierno más cómodo”, dice Sergei, quien recibió tres toneladas de carbón de la agencia para poder calefaccionar su casa y para poder cocinar. “Si no nos hubieran dado carbón, lo habría comprado, pero entonces no habría tenido dinero para las medicinas de mi madre, ni para el transporte a Donetsk desde nuestro pueblo, ni para conseguir pan”.

Alrededor de 15.300 personas en Ucrania están recibiendo asistencia del ACNUR para el invierno, incluyendo familias monoparentales, adultos mayores y personas con discapacidades o enfermedades crónicas. La mayoría de esas personas han sido desplazadas de sus hogares por el conflicto en las regiones orientales de Donetsk y Luhansk, un conflicto que ya lleva cuatro años.

“Este carbón puede proporcionarle a mi madre un invierno más cómodo”.

Las casas cerca de la línea de contacto son frecuentemente dañadas por los proyectiles. Las aldeas han quedado aisladas debido a infraestructura dañada o deteriorada. El acceso restringido al transporte ha dificultado que las personas consigan ayuda, alimentos y medicinas.

El invierno trae dificultades adicionales, ya que las temperaturas pueden descender a menos 10 °C en diciembre y a menos 25 °C en enero. Muchas personas viven en hogares o centros colectivos pobremente aislados y frecuentemente se ven obligados a elegir entre comprar alimentos y medicinas, o combustible para calentar sus hogares.

En áreas no controladas por el gobierno, el ACNUR está proporcionando 4.000 toneladas de carbón a 3.000 hogares y más de 7.500 artículos de ropa de invierno. El ACNUR también está reparando 500 hogares para que sean aptos para el invierno. En las áreas controladas por el gobierno, el ACNUR proporciona subsidios incondicionales en efectivo a 1.000 hogares, y chaquetas de invierno a más de 4.700 niños.

Katya tiene 78 años y vive sola cerca de la línea de contacto en Luhansk. Ella sufrió una perforación en el techo, producto de un proyectil, el año pasado. El ACNUR ayudó a reparar su casa y le proporcionó carbón para que pueda afrontar el invierno helado. “Mi esposo falleció el año pasado y no tengo hijos, estoy completamente sola”, dice. “No sé cómo habría sobrevivido durante el invierno si no fuera por este carbón”.

Dinu Lipcanu (izquierda), que dirige la oficina del ACNUR en Mariupol, Ucrania, visita a residentes locales cuyas casas han sido dañadas por ataques de artillería en Avdiivka, Donetsk. © ACNUR / Markiian Lyseiko

El movimiento a través de la línea de contacto es particularmente difícil durante el invierno. Las horas de operación del punto de control se reducen y las áreas de espera que cuentan con calefacción son limitadas. Para ayudar a rectificar esto, el ACNUR refuerza los albergues existentes en los puestos de control o construye nuevos albergues según sea necesario. 

“Nuestros colegas han descrito la situación increíblemente difícil de las personas que viven en el este de Ucrania durante el comienzo del invierno”, dice Pablo Mateu, el representante de ACNUR en Ucrania. “Algunas de las escenas son desgarradoras”. Mientras conducen hacia los pueblos en vehículos del ACNUR, notan que muchos adultos mayores vulnerables se dirigen hacia el vehículo y piden ayuda.

“El invierno es un período intenso para nuestro trabajo humanitario. Las condiciones climáticas afectan a la infraestructura, la cual ya se encuentra en malas condiciones, especialmente las carreteras, mientras que la electricidad y el suministro de gas a menudo no son confiables. En algunos de los lugares más remotos y más afectados por conflictos, la gente a veces no puede acceder a los bienes básicos. Muchas personas mayores usan la mayor parte de sus pensiones para obtener carbón y calefaccionar sus hogares, sacrificando así la compra de medicamentos para enfermedades crónicas. Nuestra prioridad es garantizar que los desplazados internos más vulnerables y las personas afectadas por conflictos tengan los medios para sobrevivir el crudo invierno de este año”.

En total, el conflicto en el este de Ucrania ha desplazado a más de 1,5 millones de personas dentro del país y más de 1 millón fuera de sus fronteras. El ACNUR requirió 37,6 millones de dólares para ayudarlos en 2017. Sin embargo, hasta el momento solo se ha recibido el 35% de la financiación necesaria.

 

* Nombres cambiados por razones de protección.

Gracias al Voluntario en Línea Ignacio Mogni por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.