85.000 nuevos desplazados en apenas 10 semanas a causa de los enfrentamientos en Yemen

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Rahaf, de 8 años, y su hermano Ahmed de dos años han sido desplazados de la gobernación de Taizz desde que empezó el conflicto.  © ACNUR/Mohammed Hamoud

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está alarmada por el recrudecimiento de la violencia en Yemen que está provocando un aumento del desplazamiento en varios frentes. Según los datos recopilados por la Agencia y sus socios, más de 85.000 personas se han visto obligadas a desplazarse en Yemen desde el 1 de diciembre de 2017.

La costa oeste de Yemen continúa siendo la principal fuente de nuevos desplazamientos, procediendo el 71% de los desplazados, unas 61.000 personas, de las provincias de Al Hudaydah y Taizz.

La escalada militar actual en la costa oeste está forzando cada día a cientos de personas a huir de sus hogares. Muchos provienen de los distritos de Al Khawkhah, Al Garrahi y Hays al sur de la provincia de Hudaydah; y de Mokha y Mawza en la provincia de Taizz.

La mayoría de los que huyen de la violencia en la costa oeste están escapando hacia el Este, a Abyan, donde han llegado más de 21.000 personas, mientras que otros intentan buscar refugio en otras zonas de las provincias de Taizz y Hudaydah. Unas 13.600 personas se han convertido en nuevos desplazados en Taizz, mientras que la cifra en Al Hudaydah es de 12.300. Otros huyen hacia Lahi, Al Maharah, Aden, Ibb, Dhamar, Hadramaut y Shabwah.

Al ACNUR le preocupa especialmente la seguridad de aquellos que se quedan en áreas próximas a Taizz y Hudaydah donde se suceden los enfrentamientos. Como resultado de las prolongadas hostilidades en ambas provincias, las condiciones empeoran rápidamente, dejando expuestas a la violencia y a enfermedades a personas no cuentan con acceso a los servicios básicos.

La mayoría de los desplazados en las provincias de Al Hudaydah y Taizz están siendo acogidos por familiares o amigos, otros quedan atrapados en sus hogares o en cuevas mientras a su alrededor continúan los enfrentamientos por tierra, los bombardeos aéreos y la amenaza de los francotiradores.

Además de los recientes desplazamientos en la costa oeste, ACNUR también observa un repunte en los desplazamientos en otras áreas cercanas a los frentes, algunas en las provincias fronterizas de Al Jawf y Hajjah, y también de Shabwah, al este del país.

El aumento de las operaciones militares en Al Jawf, en particular los frentes abiertos en los distritos de Bart Al Anan y Khabb wa ash Sha'af, ha provocado el desplazamiento de más de 8.000 personas dentro de la provincia.

En Hajjah, que ya alberga al 19% (unas 376.000 personas) de los 2 millones de desplazados internos que hay en Yemen y la gobernación de la procede el 19% de los desplazados internos de Yemen, los continuos combates han empujado a casi 2.000 personas a desplazarse en las últimas semanas.

Más al este, en Shabwah, las operaciones militares obligaron a casi 8.000 personas a huir.

Las principales necesidades de las poblaciones desplazadas y otras afectadas por el conflicto siguen siendo el acceso a vivienda, a atención sanitaria, a alimentos y a agua y saneamiento. Para responder a las nuevas oleadas de desplazamiento, ACNUR está proporcionando asistencia de emergencia que combina cobijo y distribución de artículos de primera necesidad para el hogar, con el objetivo de ayudar a las personas que se han visto obligadas a huir a hacer frente al desplazamiento.

Desde el comienzo del conflicto, ACNUR ha distribuido ayuda humanitaria básica, como colchones, esteras, cubos, mantas, utensilios de cocina, a más de 1,1 millones de personas en todas las provincias del Yemen afectadas por el conflicto.

Yemen es la mayor crisis humanitaria de todo el mundo con más de 22 millones de personas en situación de necesidad que se incrementa por momentos por el continuo conflicto, el colapso económico y la reducción de los servicios sociales y los medios de subsistencia.

ACNUR teme que la financiación de la respuesta humanitaria vaya llegando con cuentagotas y que, además, dado el actual contexto de aumento de las hostilidades, se produzca un sustancial incremento del desplazamiento a principios de año.

De cara a 2018, ACNUR ha solicitado cerca de 200 millones de dólares para responder a las necesidades humanitarias críticas y prioritarias y de momento sólo se ha recibido un 3% de lo que se necesita. ACNUR reitera su llamamiento a la comunidad internacional para que contribuya con fondos a la respuesta humanitaria de Yemen.