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A medida que empeora la crisis en Sudán del Sur, son necesarios más fondos

ACNUR y sus socios lanzaron un importante llamamiento humanitario, el cual busca más de $1,4 miles de millones de dólares para dar asistencia vital a quienes huyen del conflicto y el hambre.

GINEBRA, Suiza, 15 de mayo de 2017 (ACNUR) – A medida que los combates y el hambre obligan a cada vez más refugiados desesperados a huir de Sudán del Sur, ACNUR y sus socios están haciendo un llamado a los donantes a aumentar los fondos para brindar asistencia vital.

La Agencia de la ONU para los Refugiados, el Programa Mundial de Alimentos y otras 57 agencias humanitarias están buscando más de $1,4 miles de millones de dólares para brindar alimento, albergue y otro apoyo vital a más de 1,8 millones de refugiados sursudaneses durante 2017.

Cada día, 2.800 hombres, mujeres y niños huyen de la violencia que empeora y la inminente hambruna, con muchos de ellos llegando a países vecinos, afectados por el hambre, con nada más que la ropa que llevan puesta, y atormentados por las terribles experiencias que atravesaron.

“Además de ser la mayor crisis de refugiados en África…Sudán del Sur es una de las peores tragedias de nuestra época”.

“Además de ser la mayor crisis de refugiados en África…Sudán del Sur es una de las peores tragedias de nuestra época”, dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, a la conferencia de donantes en Ginebra el día lunes (15 de mayo), cuando lanzó el llamamiento.

Sudán del Sur se ha convertido en una de las crisis de refugiados de más rápido crecimiento en el mundo. Entre quienes buscan protección en Uganda, Sudán, Etiopía, Kenia, República Democrática del Congo y República Centroafricana, se encuentran cerca de un millón de niños y niñas.

Grandi dijo que los refugiados estaban llegando a los países vecinos con muchas “malas historias”, catalogando “una larga lista de males”, entre ellos la extorsión, el reclutamiento forzado, las violaciones y asesinatos.

Un llamamiento conjunto previo para los refugiados de Sudán del Sur buscaba $1,2 miles de millones de dólares, pero solo se ha financiado el 14 por ciento de las necesidades. Desde que se realizó este llamamiento la situación en Sudán del Sur ha continuado empeorando.

“No podemos hacer muchas de las cosas que necesitamos hacer para brindar asistencia básica y abordar algunas de las peores consecuencias de la increíble violencia que prevalece en Sudán del Sur”, dijo Grandi durante una entrevista posterior.

Además, el “trauma de los refugiados también necesita ser abordado, pero para lograrlo se necesitan todos estos recursos”.

La cifra actual de personas que huyen de Sudán del Sur supera las ya pesimistas estimaciones de la comunidad humanitaria. Por ejemplo, el número de personas que huyeron a Sudán en marzo superó la cifra esperada para todo el año.

Por otro lado, Uganda también está viendo una cifra de llegadas más altas de lo esperado, y a este ritmo es probable que pronto acoja a más de un millón de refugiados sursudaneses. Muchas de las personas que llegan han realizado el peligroso viaje a pie, a menudo sin agua ni comida.

“Si recibimos los fondos que necesitamos, podemos prevenir la amenaza de que se disperse el hambre”.

“Si recibimos los fondos que necesitamos, podemos prevenir la amenaza de que se disperse el hambre”, dijo el Director Ejecutivo del PMA, David Beasley. “Requerimos recursos adicionales de forma urgente para salvar vidas y sacar al país del filo del abismo”.

El ACNUR coordina la respuesta general con los gobiernos, las agencias humanitarias, así como con los refugiados y las comunidades de acogida. En la actualidad, Uganda acoge a unos 898.000 refugiados, Sudán a 375.000, Etiopía a 375.000, Kenia a 97.000, la República Democrática del Congo a 76.000 y la República Centroafricana a 2.200.

El PMA presta asistencia alimentaria y en efectivo a más de 1,8 millones de refugiados en los países vecinos.

El plan de respuesta actualizado no cubre las necesidades humanitarias de alrededor de dos millones de personas desplazadas internas en Sudán del Sur.

Por Alex Court