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A medida que la crisis en Libia se profundiza, el Alto Comisionado aumenta la asistencia

Durante una visita a Trípoli, Filippo Grandi dijo que la Agencia necesita aumentar su presencia en el país del norte de África, donde 1,3 millones de personas necesitan urgente asistencia humanitaria.

TRIPOLI, Libia, 22 de mayo de 2017 (ACNUR) – En respuesta a la creciente crisis humanitaria proveniente del conflicto, la inseguridad, la inestabilidad política y el colapso de la economía en Libia, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está discutiendo las opciones para un aumento en su presencia y sus programas en el país.

Esto fue anunciado por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, durante una visita a Trípoli el domingo (21 de mayo), en donde se reunió con oficiales gubernamentales y visitó un centro de detención para refugiados y migrantes.

“Me conmocionaron las condiciones tan duras en las que se encuentran los refugiados y migrantes, generalmente debido a la falta de recursos”, dijo Grandi. “Niños, niñas, mujeres y hombres que ya han sufrido tanto no deberían pasar tales dificultades”.

“Me conmocionaron las condiciones tan duras en las que se encuentran los refugiados y migrantes”.

Más de cinco años de violenta convulsión en Libia comenzaron con el levantamiento que provocó que Muammar Gaddafi fuera removido del poder en 2011.

Desde entonces, cerca de 300.000 libios se han desplazado debido al continuo conflicto. En total, 1,3 millones de personas, incluyendo desplazados internos, migrantes, refugiados, solicitantes de asilo y comunidades de acogida se encuentran en necesidad de asistencia humanitaria.

La continua inestabilidad, así como su ubicación, le han dado fuerza a las redes de tráfico que toman como presas a los flujos mixtos de refugiados y migrantes desesperados que buscan cruzar al norte por el Mar Mediterráneo hacia Europa, un viaje en el cual por lo menos 1.364 personas han muerto o desaparecido durante este año. 

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, visitó un centro de detención en Trípoli. © ACNUR/Iason Foounten

Grandi vio de primera mano el impacto de la crisis en un centro de detención en Trípoli, uno de los muchos centros en el país, y en los cuales termina gran parte de los rescatados después de intentar peligrosos viajes por el Mediterráneo.

Grandi también se reunió con altos funcionarios gubernamentales en Trípoli durante la visita de un día, entre ellos los Ministros de Educación, de Migraciones, de Desplazados y de Asuntos Sociales, para discutir qué medidas prácticas pueden adoptarse para hacer frente a la creciente crisis.

El ACNUR también continuará colaborando estrechamente con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y otras agencias humanitarias en Libia para ayudar a las autoridades a gestionar mejor los flujos de refugiados y migrantes a través del país.

“Ya estamos brindando ayuda en el terreno y haremos mucho más”, dijo Grandi. “Pero estos patrones de migración que estamos viendo son muy complejos, y abordar las causas raíz, como la pobreza, es la clave. También debemos fortalecer las formas en que los países de tránsito gestionan los flujos. Las personas están terminando aquí debido a una variedad de problemas en otros lugares”.

“Ya estamos brindando ayuda en el terreno y haremos mucho más”.

Desde el derrocamiento de Gadafi en 2011, cientos de miles de personas en Libia han sido golpeadas por el colapso de la ley y el orden, la falta de atención médica y la falta de medicamentos esenciales, alimentos, agua potable, albergue y educación.

“No debemos subestimar los desafíos de operar en un entorno inestable y volátil como Libia”, dijo Grandi.

“Nuestra capacidad para acceder y brindar efectivamente la protección y asistencia necesarias es un desafío constante. Las personas que estamos tratando de ayudar, así como mi personal y todos los demás trabajadores humanitarios, viven y trabajan bajo una enorme presión y muchos riesgos”.

Además de las nuevas oficinas y centros de desarrollo comunitario para refugiados y solicitantes de asilo, el ACNUR tiene la intención de ampliar su presencia en los puntos de desembarque de personas rescatadas o interceptadas en el mar, en estrecha cooperación con la OIM y otros socios. En el último año y medio, el ACNUR ha podido conseguir la liberación de más de 800 refugiados y solicitantes de asilo vulnerables.

El Alto Comisionado fue acompañado a Trípoli por su recién nombrado Enviado Especial para la Situación en el Mediterráneo Central, Vincent Cochetel, quien coordinará la respuesta transfronteriza del ACNUR a las complejidades de los movimientos migratorios mixtos en el Mediterráneo, así como por el Director Regional del ACNUR para el Medio Oriente y Norte de África, Amin Awad.

 

Por Iason Foounten