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ACNUR alerta a los refugiados congoleños en Burundi de los riesgos del retorno al este de la República Democrática de Congo

La siguiente información es un resumen de las declaraciones del portavoz del ACNUR Andrej Mahecic, a quien se pueden atribuir las citas, durante la rueda de prensa del día 6 de octubre de 2009 en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, ha recomendado 2.300 refugiados congoleños del campo de Gihinga, situado en la provincia de Mwaro, en el centro de Burundi, que no sigan adelante con su plan de retornar esta semana a la conflictiva provincia de Kivu Sur, en el este de la República Democrática del Congo (RDC).

Debido a las operaciones militares que se suceden actualmente en sus zonas de origen, ACNUR ha recomendado a los refugiados que no regresen por el momento. Dirigiéndose a quienes tienen previsto retornar, la Agencia para los Refugiados ha hecho hincapié en que bajo las actuales condiciones de seguridad, ni las autoridades gubernamentales de la RDC ni ACNUR se encuentran en posición de garantizar la seguridad en su retorno o de asistirlos de forma alguna.

Las condiciones que obligaron a estos refugiados a exiliarse en junio de 2004, y que posteriormente estuvieron detrás de la masacre de Gatumba en agosto del mismo año, son esencialmente las mismas que imperan en la actualidad.

Los refugiados congoleños, que en su mayoría proceden de la región de Uvira, junto a la frontera con Burundi, se han negado a ser trasladados al recientemente creado campo de Bwagiriza, en el este de Burundi, y en cambio han decidido a regresar a la RDC. A comienzos de este año el Gobierno de Burundi y ACNUR decidieron concentrar la población de los campos, trasladanco a los refugiados a Bwagiriza. Sin embargo, cuando se puso en marcha este plan, tan sólo 264 refugiados aceptaron ser trasladados.

El resto de refugiados declaró que temía por su seguridad en el campo de Bwangiriza debido a su proximidad a lo que aseguran es una comunidad congoleña rival en Tanzania. A pesar de las garantías ofrecidas por ACNUR en relación al campamento que se encuentra a 60 kilómetros de la frontera y que cuenta con refugiados congoleños de su mismo grupo étnico, los refugiados indicaron que preferían regresar a Kivu Sur e informaron a las autoridades locales burundesas de sus planes de retorno previstos para esta semana.

ACNUR apoya el retorno como la opción preferida por cualquier refugiado. Sin embargo, en la actualidad no se dan las condiciones necesarias para organizar una repatriación voluntaria a la zona este de la República Democrática de Congo. Durante este año ya nos hemos visto obligados a suspender la operación de repatriación a esa misma región debido a las operaciones militares que se desarrollan en dicha zona.

ACNUR en Burundi asiste y da protección a unos 30.000 refugiados, en su mayoría congoleños, que viven en tres campos de refugiados, así como en zonas urbanas.