ACNUR apela a tomar acción urgente en Sudán del Sur, cuya crisis entra ya en el quinto año

Refugiados de Sudán del Sur recién llegados a la frontera de Kenia esperan el transporte desde el centro de tránsito de Nadapal hasta el campamento de refugiados de Kakuma.  © ACNUR/Samuel Otieno

Con una guerra civil en Sudán del Sur que ha durado ya cuatro años, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados Filippo Grandi apeló hoy a todas las partes a actuar con urgencia para pacificar el conflicto y poner fin a la cada vez mayor crisis humanitaria en el país, la más grande de África.

"El mundo no puede permanecer al margen mientras la gente en Sudán del Sur vive aterrorizada por una guerra sin sentido", expuso el responsable de la Agencia de la ONU para los Refugiados. Grandi declaró que los devastadores efectos de la contienda son consecuencia directa de los desafortunados fallos en materia de liderazgo político.

Destacando que el 63% de los refugiados sursudaneses son menores de 18 años, Grandi definió la situación como "una crisis de niños refugiados" y enfatizó que "muchos niños llegan no acompañados o separados (de sus padres) y profundamente traumatizados".

Algunas mujeres refugiadas en países vecinos han informado de violaciones, así como del asesinato de sus maridos y el rapto de sus hijos.

Los seis países vecinos a Sudán del Sur albergan a dos millones de refugiados. Mientras tanto, casi siete millones de personas en territorio sursudanés precisan ayuda básica de emergencia; de esta cifra, dos millones están en situación de desplazamiento forzoso.

"Se debe poner la presión sobre aquellos que manejan este mortal conflicto, que ha desarraigado a un tercio de la población de Sudán del Sur, en tan solo cuatro años, matando y mutilando a un número incontable. Es necesaria una acción urgente y concertada por parte de los actors regionales e internacionales, antes de que sea demasiado tarde".

El fallo a la hora de proteger a los refugiados sursudaneses y a otros civiles, añadió el Alto Comisionado, haría la crisis aún más compleja y desestabilizaría la región durante décadas – algo que el mundo no puede permitirse.

Grandi llamó a todas las partes en conflictos a buscar una solución política. "El éxito del Foro de Revitalización de Alto Nivel es clave para poner fin al sufrimiento de los refugiados de Sudán del Sur y al asesinato de civiles inocentes", dijo.

Impulsada por la Autoridad Intergubenarmental sobre Desarrollo, esta iniciativa de paz pretende resucitar el estancado acuerdo de paz establecido en 2015 para el país.

El conflicto en Sudán del Sur ha creado la crisis de refugiados más grande del continente africano. ACNUR estima que la población de refugiados podría superar los tres millones de personas en diciembre de 2018.

Los refugiados han sido acogidos por los países inmediatamente vecinos a Sudán del Sur – Etiopía, Sudán, Uganda y Kenia, asi como por la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, que luchan contra la inestabilidad interna y el desplazamiento a gran escala de sus propios nativos.

Los seis países han acordado mantener la puerta abierta, mientras continúa creciendo el flujo de refugiados entrante, en un panorama donde los recursos financieros son cada vez más limitados. La respuesta regional inter agencial para refugiados sursudaneses solo cuenta con un 33% de los fondos que necesita; la mayoría de los refugiados se encuentran en grave riesgo de sufrir enfermedades o malnutrición, no pueden ir a la escuela ni recibir adecuada tratamiento médicos y a menudo carecen de albergues.

"La situación ya no es sostenible – ni para los gobiernos de los países de asilo, ni para las agencia humanitarias, ni, lo que es más importante, para los propios sursudaneses. El ciclo de violencia debe acabar".